Malilla estrena nuevas instalaciones deportivas

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Roberto Ferriol / 4º Periodismo

El barrio de Malilla está de enhorabuena, por fin los niños de la zona van a poder disfrutar de un campo de fútbol dónde pasar las tardes y poder disfrutar de horas de deporte. El Ayuntamiento de Valencia ha aceptado construir un campo de fútbol para los niños del barrio valenciano, que hasta ahora no disponían de unas instalaciones para poder practicar el deporte. Pero no ha sido fácil. La escuela renació en el año 2012, gracias a la colaboración del Ayuntamiento, que les otorgó un campo de fútbol 8  dentro de las instalaciones del polideportivo de Malilla. A partir de ahí, la escuela ha experimentado un crecimiento meteórico que ha hecho que los gestores hayan visto gratificado todo su trabajo de los últimos años en la decisión del consistorio valenciano de construir unas instalaciones nuevas en su barrio.

Ha sido fruto de un gran trabajo por parte de personas que están haciendo que el futuro de los niños de Malilla sea esperanzador,  pero aún queda mucho trabajo por delante. Para Juan Miguel Cerdán Hernández, presidente del CD Malilla, la escuela para el barrio es “una muy buena alternativa u opción para cubrir las horas de ocio de muchos niños y adolescentes” y que además “se les inculcan valores que harán que se complete su educación y le sean útiles para su andadura por la vida”.

Juan Miguel admite que la labor de la escuela no es sólo deportiva, sino que “la escuela está desarrollando una labor social sin precedentes dentro del barrio, hay que tener en cuenta la cantidad de familias conectadas a la misma, son 350 jugadores, 20 directivos y 50 miembros de los cuerpos técnicos”, indica.

Esa labor social, es la que más interesa a los que hacen posible que la escuela funcione día a día. Para Javier Sáez Carrillo, director deportivo del CD Malilla,  el objetivo prioritario es el respeto,“hemos modelado una escuela que hoy en día es modelo para muchas otras escuelas de la Comunidad”. El camino marcado está claro, “para esta escuela, lo más importante son los jugadores, en su mayoría niños aún muy pequeños y tenemos una gran responsabilidad que no podemos fallar, ya que, sus padres nos lo han confiado a nosotros”, sentencia Javier Sáez.

Con éste método de trabajo, los resultados no tardan en llegar, para satisfacción de sus gestores, “hoy en día podemos decir con orgullo que somos una escuela admirada por todos los adversarios y  por árbitros. Somos invitados a muchos torneos que antes no nos llamaban”. Pero éste método de trabajo no es fruto de la casualidad, “el respeto, la disciplina, la honestidad  y el saber enfrentarse a  las frustraciones que el día a día nos depararían los partidos y sus resultados son los valores que la escuela CD Malilla se ha marcado a fuego para que la escuela cumpla su labor social en el barrio”, sentencia Carrillo.

Para los padres y familiares de los niños que juegan en el CD Malilla, esta filosofía es la que les ha convencido y hace que confíen en ellos para una parte muy importante de la educación de sus hijos. Francisco Cid Orellana, tiene a su nieto apuntado a la escuela y no duda en afirmar que “en el CD Malilla se aprenden una serie de valores que en otras no existen, todas las decisiones dentro de la escuela están sumamente estudiadas y ello conlleva a la confianza de muchos padres en inscribir a sus hijos en ella”.

“Evidentemente, la proximidad de nuestra vivienda al campo es un aliciente, pero eso no ha sido lo importante, lo verdaderamente importante ha sido ver el trabajo tan serio, exigente  y responsable de todos los componentes de la misma”, sentencia Francisco.