El voluntariado y la conversión protagonizan la sesión matinal de la jornada “A ti, ¿qué te importa?” organizada por la CEU-UCH

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Informa Rocío Muñoz / Imágenes: Zhanzhi Chen

El Paraninfo de la Universidad CEU Cardenal Herrera acogió este viernes el evento “A ti, ¿qué te importa? Influencers, profesores y música” organizado por el Grupo de Investigación Religión, Sociedad y Política de la CEU UCH, el Instituto de Humanidades Ángel Ayala y la Asociación Católica de Propagandistas.

Una jornada que en su la mañana contó con la presencia de Carla Restoy-Barrero creadora de contenido; Rafael Fayos, licenciado en Filosofía y profesor de la CEU UCH; Joan Folch, creador de contenido y Jorge Martínez-Lucena, catedrático de Medios de Comunicación en la Universidad Abat Oliba CEU, así como con Fernando Ortega, periodista y alumni de la CEU-UCH quien ha ejercido como moderador del encuentro.

La mañana comenzó con la intervención de Fernando Ortega, quien destacó la importancia del encuentro fruto de la divina providencia, “pues estamos en tiempo Pascual y aguardamos la llegada de Pentecostés”. “Este evento se produce en un momento en el que Dios está más vivo que nunca”, añadía.

El proceso de conversión de Restoy-Barrero así como la desconfianza y los anhelos son algunos de los temas en torno a los cuales giró la primera ponencia. La ‘influencer’ explicó que el hecho de descubrir a Dios no fue en un momento concreto, sino que fue un proceso donde fue, poco a poco, abriendo los ojos. Además, aclaró: “toda la autosuficiencia con la que me habían educado se fue rebajando, ya que fue Cristo quien me dio el mapa para encontrarme, me dio la identidad”.

En relación con el ser humano y su creencia, Rafael Fayos, profesor de la CEU UCH, aclaró que lo que nos define como especie es el ansia de vivir y de saber en profundidad y es esto lo que después aplicamos a quienes somos, tanto individualmente como en grupo. Al hilo de esta reflexión, Restoy-Barrero afirmó que todo ser humano tiene la pregunta de quién soy, sin embargo, descubrirlo resulta abrumador debido a que somos un crucigrama que siempre tenemos alguna cosa que resolver. La influencier manifestó: “Vivimos en una sociedad donde es muy fácil caer en el hedonismo, ya que estamos anestesiados, por ello, debemos debemos ser sinceros con los anhelos que tiene nuestro corazón”.

A la pregunta del moderador si realmente cabía la posibilidad de que el ser humano siempre tenga alguna ambición y que nunca llegue a saciarse del todo, Fayos afirmó que las personas somos una sed de infinito, nada nos sacia. Asimismo, hizo referencia a San Agustín quien señala esto como un indicio de que estamos hechos para Dios, porque Él es el único infinito que nos puede llenar por completo.

La verdad y la mirada también tuvieron cabida en esta primera ponencia cuando Fayos aclaró: “debe haber amor a la verdad y la mirada debe ser educada”. A esto añadió que las personas no vemos nuestro alrededor como una cámara fotográfica, sino que lo hacemos con el corazón. Es, por tanto, que a veces ignoramos o no queremos ver cosas muy obvias porque nos duele.

Restoy-Barrera aseguró que, para ella, el amor no es otra cosa que el acto libre de la voluntad que se decide querer el bien pensando en otro. Asimismo, afirmó que las nuevas generaciones están tan encerrados en ellos mismos que no pueden llegar a concebir qué es el amor y que por mucho que lo intenten “solo son corazones heridos que tratan de poner una tirita en un fémur roto”. A su vez, Rafael Fayos concluyó el encuentro constatando: “ser cristiano es un encuentro personal con ese Cristo vivo”.

EL DARSE A LOS DEMÁS FRENTE A UNO MISMO

El segundo encuentro tuvo como protagonistas a los influencers Joan Folch y Jorge Martínez-Lucena. Ambos reflexionaron sobre la rapidez en la que actualmente se encuentra inmenso el hombre en la sociedad actual en la que muchos jóvenes pasan de tener una vida muy cotidiana a verse inmersos en un panorama que puede llegar a sobrepasar. Joan Folch es un ejemplo de ello, ya que pasó de ser un estudiante universitario “normal” a dejar de ponerse en el medio y entregar su vida para darse a los demás y a Dios.

Folch comentó las distintas etapas de conversión que experimentan las personas a lo largo de su vida, y afirmó que tenemos prioridades que van cambiando con el tiempo, pero que para un cristano el denominador común es luchar por la santidad. Martínez-Lucena apoyó su reflexión incidiendo en que “hay un poder muy grande sobre las personas que divulgan catolicismo, y me parece una bendición que hayan personas como Carla o Joan que lo hagan”.

Asimismo, Folch dio testimonio de los distintos voluntariados que ha hecho en estos últimos años donde Ucrania ha sido uno de los países en el que ha desarrollado la labor humanitaria, el creador de contenido explicaba que ese país ha sido de los mayores retos que ha asumido en su vida. “Es el proyecto que más me ha cambiado y más me ha removido por dentro ya que hacía pocas semanas que había estallado la guerra y el país se encontraba en una situación crítica”, afirmó. Con ello, aseguró que fue Dios quien le pidió que fuese a ayudar a los que más lo necesitaban en este momento, ya que “Dios a través de ti, obra y hace milagros”.