Monet: una experiencia inmersiva en la obra del maestro del Impresionismo francés

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Un texto de Rosana Ferrando / Imágenes: Museo CentroCentro

La vida de Monet, sus colores, sus anécdotas y su arte se hacen tangibles en el Museo CentroCentro de Madrid a través de la exposición temporal ‘Monet. Obras maestras del Musée Marmottan Monet’ donde se reúne, por primera vez en España, más de 50 obras maestras del padre del impresionismo. Organizada por CentroCentro y Arthemisia en colaboración con el Musée Marmottan Monet de París, la muestra está concebida por Sylvie Carlier, comisaria general y conservadora del Musée Marmottan Monet, y las co-comisarias Marianne Mathieu, historiadora del arte, y Aurélie Gavoille, conservadora adjunta del Musée Marmottan Monet, encargadas de realizar el discurso expositivo de la selección de obras que la componen. Obras maestras que explican toda la trayectoria artística del maestro impresionista en un recorrido por la vida del artista.

Las pinceladas sueltas de Monet parecen sencillas, pero se confunden en un conjunto que les da sentido y que se pueden admirar a lo largo de las seis secciones que componen la muestra y en la que se abordan los orígenes del Musée Marmottan Monet: desde el imperio hasta el impresionismo, la luz impresionista, el plein air, el jardín de Monet en Giverny, las grandes decoraciones y, finalmente, la abstracción en cuestión. Un recorrido temporal en la que se muestra la verdadera magia del artista, donde las cosas simples las vuelve complejas y donde demuestra un dominio del color magistral. Lo podemos contemplar en muchas de sus obras aquí expuestas, como en el caso de ‘Nenúfares’, ‘Los hemerocallis’ o ‘Vétheuil en la niebla’.

A lo largo de la exposición, la iluminación también tiene su protagonismo en la composición del cuadro, y no hablamos de la luz interior de la que todos saben que Monet era un genio al jugar con la luminosidad a su antojo. Me refiero a la luz que se iluminan las obras y que dan vida a las escenas pictóricas. Junto a la luz, el color del espacio acompaña a la perfección con la colorimetría de los cuadros, de tal manera que parece que uno se traslada de una obra a otra sin levantar la vista. También influye en ello la disposición y orden de las obras maestras donde, por ejemplo, en una de las salas se experimenta este viaje visual bucólico al admirar los ‘Nenúfares’ o los jardines de Giverny como ‘Nenúfares y agapantos’.

Un viaje inmersivo por la vida de Monet

El viaje por la obra de Monet empieza con una experiencia inmersiva. Una sala compuesta de pantallas y espejos sumerge al visitante dentro de la obra del pintor pudiendo incluso andar sobre ellos. Experiencia que se acrecienta al sumergirnos en los lagos del autor con movimiento y sonido propios, tal y como el pintor quería transmitirlo en sus obras originales. La experiencia sensorial nos traslada a las tardes de verano lentas y tranquilas, incluso nos hace soñar formando parte de la burguesía francesa de principios del siglo XX, cuya ocupación favorita era pasear por los jardines de sus mansiones.

Tras una sala de retratos del artista, realizados por autores como Renoir, el espectador comienza a recorrer la exposición formalmente en un viaje donde puede admirar obras como ‘Argentuil’,Campo de Tulipanes en Holanda’; ‘Londres’, ‘El parlamento’, ‘Reflejos en el Támesis’,Casas en la nieve’ o ‘Noruega’. También podemos realizar viajes a través de las estaciones: desde la nieve invernal, en ‘La locomotora’ hasta las familiares playas de ‘Playa de Trouville’, aunque, sin duda, su estación favorita era la primavera y pintar la belleza de las flores. Su gran jardín fue siempre fuente de inspiración en su casa de Giverny, de donde nacen sus obras conocidas como ‘Nenúfares y el puente japonés’ versionados mil veces hasta su muerte.

El museo invita al visitante a conocer la vida del Monet a través de sus cuadros. Su juventud, su paternidad, sus matrimonios e incluso su ceguera, que no le impidió seguir pintando. La muestra proporciona estaciones interactivas entre las salas para desahogar la concentración que requiere observar tales obras maestras. Unas estaciones que muestran la percepción de las tonalidades del pintor en cada cuadro, la evolución de su ceguera, la iluminación para cada parte del día… Hasta nos ofrece imágenes del artista en sus momentos creativos, objetos personales, como su inseparable pipa de fumar, imágenes de su casa, sinopsis de su biografía…

Monet fue un pintor distinto, sus obras no pretendían captar momentos, sino que intentaban plasmar sensaciones y emociones desde una perspectiva personal, alejada de la realidad más objetiva. Es así como surgió el Impresionismo. Nacido el 14 de noviembre de 1840 en Francia, Monet empezó a dar sus primeros pasos como pintor en una disciplina poco conocida: la caricatura. Fue amado y rechazado, a partes iguales, por sus contemporáneos, pero la realidad es que fue un adelantado a su tiempo con su estudio innovador del color y la luz. Un artista que todo aquel amante de la pintura puede admirar y disfrutar a través de ‘Monet. Obras maestras del Musée Marmottan Monet’ en Madrid.