Carlos Pajuelo: “Los colegios de periodistas tienen que empezar a desarrollar directrices en cuanto al uso de la IA en el periodismo”

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Informa Gonzalo Escrig / Imágenes: Zhanzhi Chen

El periodista y profesor Carlos Pajuelo volvió a su casa, la CEU UCH, para compartir sus reflexiones sobre la ética en la Inteligencia Artificial (IA) aplicada a la edición de libros coincidiendo con la presentación de su última novela, ‘La carta del muerto’. Un encuentro que reunió a antiguos colegas y alumnos, entre ellos el Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación, José Manuel Amiguet, encargado de liderar un diálogo con el veterano periodista en un evento vivido con intensidad que sirvió para reconectar y compartir experiencias entre los presentes.

Carlos Pajuelo de Arcos nació en 1940 en Valencia y ha dejado una marca significativa en el mundo del periodismo, la publicidad y la literatura. Con más de una docena de libros publicados, su legado trasciende las fronteras de la página impresa al personificarse en todos aquellos que una vez fueron sus alumnos. EL ROTATIVO ha tenido la oportunidad de charlar con él en torno a los nuevos retos a los que se enfrenta el periodismo con la llegada de la IA y sobre el tema central de su nueva novela: la Guerra Civil española.

Carlos, ¿qué emociones te despierta regresar a esta universidad, tu segunda casa?

La última vez que impartí una clase aquí lo hice con toga. Sí, con toga. Le pedí el favor a Rosa Visiedo y ella, gentilmente, accedió. Aún hay alumnos que lo recuerdan y yo también lo hago. Cuando comencé a dar clases en el Pleistoceno las aulas estaban en la calle Guillem de Castro de Valencia, ahora veo cómo el CEU ha crecido, quizás más allá de lo que podía imaginar en aquel momento. Desde la biblioteca hasta la Facultad de Salud es un crecimiento exponencial y, eso, sinceramente, me emociona.

¿Te preocupa que la Inteligencia Artificial pueda reemplazar tu trabajo como escritor? ¿Crees que la IA podría hacer el trabajo de un columnista sin necesidad de tu intervención?

La Inteligencia Artificial es, indudablemente, una fuerza disruptiva en muchas industrias, incluida la escritura y el periodismo. Sin embargo, para ser un escritor o columnista se necesita un profundo entendimiento del espacio, de la noticia y otros aspectos que van más allá de la simple generación de texto. Como decía Borges, la literatura, la novela, es un cuento alargado. La creatividad, la perspectiva única de cada autor, es algo que ninguna Inteligencia Artificial puede replicar por completo.

¿Y si te dijeran que un día ya no serán necesarios escritores o columnistas porque la Inteligencia Artificial puede realizar vuestro trabajo?

Personalmente, no me preocupa esa posibilidad. ¿Por qué? Porque, para entonces, estaré muerto como sucede con todo en la vida. Además, la historia del periodismo está llena de cambios y adaptaciones. Recordemos el despido reciente de Fernando Savater en El País como colaborador. No estoy en nómina, por lo que si siguen publicando mis trabajos quiero pensar que están de acuerdo con lo que digo o, al menos, les gusta cómo lo escribo.

¿Qué te impulsa a seguir escribiendo?

La tentación de la página en blanco. Contrario a lo que le sucede a mucha gente que experimenta pánico frente a ella, para mí es una fuente de inspiración y creatividad. Es como experimentar un orgasmo creativo cada vez que comienzo a escribir. Es una fuerza interna que me impulsa a seguir explorando ideas, narrativas y perspectivas en el mundo de la escritura.

¿Qué pretendes contar en ‘La carta del muerto’?

Que la Guerra Civil no se ha acabado. Todavía forma parte del constructo de cada uno a partir de nuestra experiencia familiar o personal. Muchas familias españolas tienen historias personales de pérdida, exilio o represión durante el conflicto y estas experiencias continúan influyendo en la identidad y la perspectiva de las personas hasta el día de hoy. Tuvo y sigue teniendo una relevancia que los jóvenes subestiman.

¿Qué destacas de la novela?

Es el primero de mis libros que tiene una portada diseñada con Inteligencia Artificial. La producción de una portada implica costes considerables, porque una sesión fotográfica puede costar entre 3.000 y 7.000 euros, pero gracias a la colaboración con Luis Romero, experto en Inteligencia Artificial y editor del libro, he descubierto algunas de las nuevas funciones de la IA. Eso sí, con la Inteligencia Artificial los grafistas han perdido un nicho de mercado importante.

Finalmente, ¿qué me dirías si te dijera que esta entrevista la ha preparado ChatGPT?

El problema es tuyo, no mío. Mi tarea es simplemente leer lo que tú escribes. Hace unos meses me topé con la noticia de que un candidato a rector había inflado su currículum y se descubrió que utilizó Inteligencia Artificial para manipularlo. En última instancia, él tendrá que enfrentarse a su propia conciencia y a la evaluación de sus acciones. Pero sí que es cierto que los colegios de periodistas tienen que hacerse a la idea y empezar a desarrollar directrices en cuanto al uso de la IA en el periodismo.