Félix Sabroso: “Vivimos en una enorme contradicción humana, y el humor es una forma de sobrevivirla”

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VALENCIA// 41 EDICIÓN CINEMA JOVE. Felix Sabroso, Premio Luna de Valencia. (FOTO DANIEL GARCIA-SALA).

Una entrevista de Stefania Di Nicola / Imágenes: Cinema Jove

El director canario Félix Sabroso ha sido reconocido en el Festival de Cinema Jove con el Premio Luna de Valencia por su versatilidad, su capacidad de fluir entre formatos -obras de teatro, series o largometrajes- y por su larga trayectoria, una carrera que despegó en los años noventa codirigiendo películas con Dunia Ayaso y que ahora continúa en solitario adaptándose al presente. Desde su primera película, Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí (1996) hasta su serie en colaboración con HBO, Furia, el cineasta ha construido una filmografía guiada por la libertad creativa, la mezcla de géneros y una mirada crítica y graciosa ante nuestra sociedad contemporánea.

¿Qué significa para ti Valencia?

Valencia es una ciudad que me fascina. Me ha brindado muchos regalos. Por un lado, estrené aquí mi primera película, en la Mostra de Valencia. Fue la primera vez que veía una película mía con público a mis 29 años, y además me premiaron. Ahora, 30 años después, cumplo un ciclo con este galardón del Premio Luna de Valencia en el Cinema Jove. Además, tengo muchos amigos valencianos; mi pareja es de Gandía. En fin, que tengo una vinculación a esta tierra desde hace muchos años. Me encanta su alegría, su sentido de la vida, su capacidad de disfrute.

¿Cómo te sientes al ver que las creaciones que has desarrollado a lo largo de tu vida se proyectan ahora en una semana de festival y que, además, están atrayendo a tantos jóvenes?

Me siento orgulloso porque he conectado muy bien con los jóvenes siempre. He sido joven demasiado tiempo también, me he permitido equivocarme, y se puede decir que sigo siendo joven porque tengo todavía la gasolina del entusiasmo. Aprendo mucho de la gente joven. Siempre les digo que intenten ser rebeldes, pues hoy en día están muy educados a adaptarse. Además, en mi casa siempre hay mucha gente joven y, por ejemplo, Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí es una película que ya tiene 30 años, pero siguen habiendo jóvenes que me escriben por Instagram diciéndome: acabo de descubrir tu película y me has ayudado a entenderme a mí mismo. Como toco temáticas de salud mental, inclusión, critico el materialismo o utilizo tramas feministas, a lo mejor un joven de un pueblo muy pequeño que no encuentre estas ideas en su entorno directo puede hallar en mis obras herramientas para entenderse no solo a sí mismo, sino también a la sociedad tan compleja en la que vivimos.

“Yo aplico el sentido del humor para sobrevivir en mi vida, y eso lo plasmo en mis películas”

Tu cine es humorístico y a la vez dramático. Incluyes también mucha crítica social sin ningún pudor. ¿En qué te inspiras para crear estas historias donde convergen estos elementos?

Mis películas, como por ejemplo La isla interior, que es mi película más dramática y menos de comedia -pues habla de una familia que lidia con problemas de salud mental y su disfuncionalidad- hablan mucho de la rabia, la decadencia y estupidez humana, el estar insatisfecho. Intento retratar la realidad; la gente merece mucha curiosidad, y de las mismas personas me inspiro para crear historias. Soy una persona muy social, siempre hay gente en mi casa; de las personas me nutro para escribir ficción, porque al final la ficción es fruto de la realidad. Con respecto al humor, lo aplico para sobrevivir en mi vida, y eso lo plasmo en mis películas. Nunca me he sentido limitado para expresarlo, pero este ha cambiado. Hay que tomar cierta conciencia de que el humor era el retrato de un modelo social y de una manera de pensar en la que no había inclusión a la diversidad, en la que no había lugar para la gente diferente en general, y eso generaba un tipo de humor que también era machista, racista y excluyente. Que eso deje de hacer gracia y se mire como políticamente incorrecto me parece saludable.

¿Crees que la sociedad que retratas hoy es más interesante, más triste o absurda que, por ejemplo, la realidad que retratabas hace 30 años?

Lo que ha cambiado ahora es que cada vez está más construido que el sistema esté en manos de unos pocos -de forma despiadada y feroz- que los de a pie. El resto estamos empujados por pulsiones ambiciosas de unos pocos y eso es muy difícil de cambiar. La humanidad lo sabe e intenta a veces quejarse o expresarlo en las redes sociales. Tienen estos pequeños espacios para la queja o para la rebeldía y al final, de alguna manera, la única posibilidad que nos queda es dar la espalda a todo eso y seguir caminando hacia adelante y vivir una especie de mentira anestesiante.

VALENCIA// 41 EDICIÓN CINEMA JOVE. Felix Sabroso, Premio Luna de Valencia. (FOTO DANIEL GARCIA-SALA).

En octubre estrenas la segunda temporada de Furia en HBO. ¿Qué piensas sobre las plataformas de streaming? ¿Crees que las plataformas prometen ser más libres y permiten que se puedan emitir audiovisuales que quizás en la televisión ya no tendrían cabida, o tienen limitaciones?

Tienen limitaciones, como todo. Y tienen que ver con las cifras, dividendos, y eso es otra forma de censura. Antes había una censura ideológica basada en las pulsaciones sociopolíticas de los gobiernos, pero ahora tiene que ver con los datos, con la economía. En una plataforma hay muchos más canales de expresión; el sistema tiene grietas a través de las cuales colarte para poder expresarte y es verdad que la propia identidad de una plataforma implica tener una diversidad de contenidos para poder llegar a todo el mundo.

¿Y sueles ir al cine a ver las películas o las ves en plataforma?

Las dos cosas. Veo películas en casa, pero me gusta ir al cine, sobre todo solo. Me parece que el evento cinematográfico de ver una película en una sala de cine nunca dejará de ser emocionante. Estar completamente solo, rodeado de gente que no conozco, con la sala oscura, me hace entrar en la película de una manera muy intensa. Me han llegado a gustar películas que luego comentando con gente he descubierto que a lo mejor no me han gustado tanto y que la experiencia ha sido muchísimo más bonita por estar solo y por cómo se ha desprendido mi imaginario viéndola.

En tus películas y en Furia los personajes son mayoritariamente femeninos. ¿Por qué?

Mis personajes tienen muchísimo que ver con lo que reconozco del mundo femenino que me rodea. Siempre he estado rodeado de mujeres, en mi ambiente familiar había un matriarcado pues mi padre nunca estaba en casa. Tengo más amigas que amigos. Las conozco y entiendo muy bien, por ello escribo personajes femeninos con facilidad. Cuando escribo muchas cosas se filtran de la realidad, me inspiro de las mujeres en mi vida. Las he observado y conozco bien lo que tienen que pasar en nuestra sociedad, sus problemas, miedos, y las injusticias que tienen que vivir.

“El evento cinematográfico de ir a ver una película en una sala de cine nunca dejará de ser emocionante”

En línea del Festival del Cinema Jove, ¿qué series quisieras recomendar a los jóvenes o fanáticos del cine que hayas disfrutado últimamente, y también, qué directores han sido influyentes en tu carrera?

Soy bastante variado en mis gustos. Últimamente he empezado a ver Half Man, que me está llamando mucho la atención, pues me gustó mucho Bebé reno, también de Richard Gadd. Otra serie que me interesó especialmente fue Podría destruirte, que me parece muy potente a nivel narrativo. En cine, me interesa mucho el trabajo de Ruben Östlund; El triángulo de la tristeza me pareció muy interesante. También me gusta mucho Yorgos Lanthimos, especialmente Sacrificio a un ciervo sagrado, que me encantó. Pero también me atrae mucho el cine de Fellini, así como algunos directores de los años 80 como Robert Altman.

Si pudieras ver una película tuya, dirigida dentro de 10 años, por ejemplo, ¿crees que estarías hablando de los mismos temas que tratas ahora, como es la decadencia o la estupidez humana? ¿Qué temas crees que te faltan por investigar y desarrollar en tus obras?

Creo que voy tocando todos los temas que me gusta tocar, actuó libremente siempre. También pienso que no es tanto cuestión de temáticas como de enfoque de estas temáticas. Las que desarrollo ahora como las que mencionas las veo repitiéndose en un futuro. La humanidad tropieza en la misma piedra una y otra vez y comete los mismos errores. Me resulta paradójico la enorme contradicción humana en la que vivimos, como poco a poco va descubriendo que el humano es muy negador de la realidad y le da la espalda a cosas muy evidentes que están sucediendo en nuestro en entorno con respecto a todo, con respecto a la forma que tenemos de pensar alrededor de la política, la empatía con el prójimo, por ejemplo. Todo esto está constituyendo una sociedad cada vez más feroz, agria, y dura.