Iñaki Piñuel, experto en acoso laboral: “La mayor parte de los protocolos antimobbing vigentes son papel mojado”

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Información e imágenes: Marta Moreno

El doctor en Psicología por la Universidad Complutense y Executive MBA por el Instituto de Empresa, Iñaki Piñuel, visitó la CEU UCH para impartir una conferencia sobre el mobbing. El experto en acoso psicológico y relaciones tóxicas arrojó luz sobre la persistente problemática del acoso laboral y la ineficacia de los protocolos actuales acompañado por Verónica Veces, Decana de la Facultad de Ciencias de la Salud; Óscar Cortijo, Responsable de Personas, y Esperanza Ferrando Nicolau, Decana de Derecho Empresa y Ciencias Políticas,

Con una trayectoria de más de 25 años investigando y analizando este fenómeno, Piñuel compartió su amplia experiencia en la lucha contra el mobbing y destacó cómo España fue pionera en abordar este problema en el ámbito laboral. En este sentido, enfatizó que, a pesar de los avances legislativos y la implementación de protocolos, el acoso psicológico en el trabajo se encuentra mucho más presente en nuestra sociedad de lo que pensamos.

“La mayor parte de los protocolos antimobbing vigentes son papel mojado”, señaló Piñuel, lo que significa que su aplicación es superficial. Según él, estas medidas no son modalidades efectivas de reconocer el problema y quedan limitadas al “mero cumplimiento”. Así, demuestra que una de sus principales preocupaciones es la revictimización de los afectados y la impunidad de los agresores. A menudo, las víctimas se sienten desamparadas al enfrentarse a “un sistema que no las protege adecuadamente”, lo que perpetúa un ciclo de abuso y sufrimiento.

Además, Piñuel advirtió que el mobbing no solo afecta la salud y el bienestar de los trabajadores, sino que también tiene un impacto significativo en la productividad y el ambiente laboral. Del mismo modo, destacó la importancia de detectar y abordar de forma proactiva las dinámicas tóxicas en las diferentes organizaciones antes de que deriven en situaciones más graves, pues “debe ser un procedimiento que busque prioritariamente la prevención”. El objetivo principal de los protocolos antimobbing es que no ocurra ni un solo caso de acoso en el seno de una organización. “La existencia de un solo caso marca el fracaso de las políticas de prevención”, sentenció. El experto hizo hincapié en la necesidad de dotar a las víctimas de herramientas para confrontar el acoso y buscar ayuda lo antes posible. “Cuando el mobbing se vuelve visible se convierte en imposible”, dictaminó.

En cuanto al papel de las organizaciones, Piñuel advirtió que “mirar hacia otro lado” ante los casos de acoso laboral no solo es perjudicial para los empleados afectados, sino que también crea un ambiente tóxico que puede afectar la productividad. Por ello, es fundamental que las empresas tomen medidas concretas para abordar el mobbing y crear entornos de trabajo seguros y saludables. Asimismo, alertó sobre el peligro del narcisismo en las organizaciones, señalando que es probable que haya directivos que promuevan un ambiente tóxico donde el mobbing pueda prosperar.

En el cierre de su ponencia, Piñuel instó a las empresas a ir más allá de simples documentos y protocolos, y a abordar activamente las raíces del acoso laboral para garantizar entornos de trabajo seguros y saludables para todos los empleados.