La bolsa de prácticas europeas para Arquitectura y Diseño (BEPAD) promueve la práctica profesional de sus estudiantes en estudios de prestigio internacional en toda Europa

becas-bepad-ceu-uch-arturo-morera-suiza

El programa de becas BEPAD de la CEU-UCH permite a los estudiantes de los Grados en Arquitectura y Diseño Industrial de esta Universidad realizar estancias de prácticas profesionales en estudios de distintos países europeos. En esta segunda edición de las becas BEPAD, coordinadas por el profesor Ricardo Merí, han participado los estudios europeos Cruz y Ortiz Arquitectos, en Amsterdam; João Álvaro Rocha Arquitectos, en Oporto; Magnus Long Design Studio, en Londres; McCullough Mulvin Architects, en Dublín; Aires Mateus Arquitectos, en Lisboa; y Müller Sigrist Architekten AG, en Zurich. En este último estudio, el estudiante de Arquitectura de la CEU-UCH Arturo Morera Cuenca, ha realizado una estancia de seis meses.

Rodeado de 35 jóvenes arquitectos de diversas nacionalidades, Arturo Morera afirma sobre su estancia en Müller Sigrist Architekten: “He aprendido a expresar mejor mis ideas y contrastar diferentes puntos de vista, así como a desenvolverme con más soltura en la actividad profesional”. En este texto, relata en primera persona su “enriquecedora experiencia profesional y personal” en Suiza, gracias a las becas BEPAD:

“Elegí Suiza porque me habían hablado muy bien de este país, y en especial de esta ciudad: Zürich. Tenía referencias del auge de la arquitectura, las condiciones de trabajo que tienen los arquitectos, y lo mucho que les valoran. Siempre es difícil dejar atrás la familia y los amigos, pero decidí dar el paso y probar con una nueva experiencia; conocer más de cerca la arquitectura suiza, una nueva cultura y tener la posibilidad de demostrar mi capacidad para afrontar este nuevo reto.

A mi llegada, la primera preocupación: el alojamiento. En Zürich es tarea complicada: según dicen, es más difícil encontrar alojamiento que trabajo… Tras un mes interminable de búsqueda y después de muchas entrevistas, ¡lo conseguí! Prueba superada.

Estudio de jóvenes arquitectos

Mi primer día en la oficina, Müller Sigrist Architekten, con los nervios propios al comienzo de un trabajo nuevo. Idioma, el alemán, hasta ahora desconocido, nuevos compañeros de todo tipo de nacionalidades, nueva estructura de trabajo, y un sin fin de novedades a las que se sumaba la presión de intentar dar lo mejor de mí ante esta oportunidad. Acudí a la oficina intentando calmar mis nervios y convencido de que todo iba a salir bien. Me presentaron a mis compañeros, me mostraron la oficina y su funcionamiento en general y me dieron las primeras lecciones básicas como toma de contacto para familiarizarme con Vectorworks (el programa que utilizamos para dibujar), y claro, en alemán, todo un reto…

Todos los lunes a la hora del almuerzo (horario suizo, jeje), los jefes hacen un resumen de lo acontecido la semana anterior y de las tareas para la próxima, una manera de involucrarnos a todos en todos y cada uno de los proyectos. Tras presentarme ante todos, y las primeras conversaciones, me llamo la atención que la media de edad no debía pasar de los 30 años: sorprende que en una oficina tan reconocida en Suiza y con aproximadamente 35 trabajadores, fueran todos tan jóvenes.

Ganando concursos

Tras unos días de integración, tanto con los compañeros como con los nuevos programas informáticos, me pusieron en el grupo de concursos, que por aquel entonces estaban trabajando en un concurso en una localidad de la parte francesa de Suiza, en el cual participamos por invitación. Cuatro compañeros formamos el equipo, ninguno del mismo país, por lo que pudimos intercambiar nuestras propuestas y nuestras visiones sobre la arquitectura. Esta diversidad, sin duda, enriqueció la experiencia. Tuvimos la oportunidad de ir a visitar la localidad, así como de presentarlo públicamente. Y… ¡ganamos el concurso!

Después de este concurso, participé en otros dos más para la ciudad de Zürich. La experiencia fue muy enriquecedora: proceso de ideación y bocetos, desarrollo de maquetas, detalles, estructura, presupuestos, reuniones con ingenieros y arquitectos paisajistas… Las entregas de concursos son anónimas, lo cual aporta transparencia a la competición. He aprendido a expresar mejor mis ideas y contrastar diferentes puntos de vista, así como poder desenvolverme con más soltura en la actividad profesional.

Proyecto real

El último trabajo en el que he colaborado es un proyecto real, previsto para su construcción en 2017, por lo que los planos se encuentran en una fase muy avanzada; planos de ejecución, detalles constructivos, reuniones con clientes…

En general, he podido trabajar en proyectos y concursos muy diversos, por lo que la experiencia ha sido inmejorable. Estoy muy satisfecho de todo lo realizado, del buen trato recibido, de las decisiones que me han dejado tomar y del ambiente estupendo de trabajo que se respira en la oficina. Se proponen muchas actividades que mejoran el clima de la oficina. Una vez al mes, se explican los proyectos y concursos que se están llevando a cabo en la oficina, se realizan viajes a esquiar o rutas por las montañas, se organizan cenas y barbacoas después del trabajo, e incluso hemos participado en el “torneo de fútbol de arquitectos”.

Tengo que dar las gracias a la Universidad CEU Cardenal Herrera por esta oportunidad, y en especial a mi tutor de PFC, Ricardo Merí, por su entrega e interés y por ayudarme a participar de esta aventura tan enriquecedora tanto a nivel personal como profesional”.

Conoce también la experiencia en las prácticas BEPAD de Laura Gómez de Cecilia, durante su estancia en el estudio McCullough Mulvin Architects, en Dublín. Carmen García Monrabal, David Carceller y David Ruiz fueron algunos de los alumnos que el pasado curso quisieron compartir también su satisfactoria experiencia internacional a través de las becas BEPAD.