Titulado en Arquitectura por la CEU-UCH, David ha realizado una estancia de seis meses en el estudio en Lisboa del prestigioso arquitecto portugués

Gracias a la Bolsa Europea de Prácticas para Arquitectura y Diseño (BEPAD) de la CEU-UCH, creada por su Escuela Superior de Enseñanzas Técnicas en el marco del programa europeo de becas Leonardo, un grupo de recién titulados en Arquitectura ha podido realizar una estancia de seis meses en algunos de los más prestigiosos estudios de arquitectura de Europa. Entre ellos, David Carceller Capella, que ha estado en el estudio Aires Mateus Arquitectos, en Lisboa, y que nos cuenta su experiencia formativa internacional.

¿Cómo definirías la forma de trabajo de un estudio internacional como Aires Mateus Arquitectos?

En este estudio, los grupos de trabajo son muy reducidos, de forma que, aunque seas nuevo, tienes la posibilidad de formar parte de todos los procesos que completan un proyecto arquitectónico, siempre en base a la estrategia desarrollada por Manuel Aires Mateus. El staff permanente del estudio viene a ser de quince personas. El método de trabajo del atelier se estructura según estos grupos de trabajo, liderados por coordinadores de proyecto, pero a su vez cada decisión pasa siempre por la aprobación de Manel.

Los proyectos siempre comienzan mediante croquis hechos a mano por él, que con el paso del tiempo van tomando forma más real a base de maquetas de trabajo, reuniones semanales de los equipos y mediante el propio desarrollo del proyecto dibujado. Otra de las características del atelier es el perfecto equilibrio entre eficacia, rigurosidad y responsabilidad ante un proyecto, eso hace que no se admitan errores.

¿En qué proyectos has tenido la oportunidad de colaborar?

En este momento el atelier desarrolla dos formas de abordar los proyectos. Una más experimental, relacionada con una búsqueda constante de nuevas maneras de habitar, con proyectos que están en todo momento cuestionando los cánones de una vivienda convencional. Y otra, más ligada al lugar geográfico donde nos encontramos y más consecuente con la época que vivimos, que tiene que ver con la restauración y puesta en valor de edificios antiguos.

En los meses que llevo formando parte de distintos equipos de trabajo he podido estar en contacto con diversos tipos de proyecto, desde concursos y restauraciones hasta viviendas de nueva construcción. Suele ser muy común ir todas las semanas a visitas de obra, ya que la crisis no golpeó tan fuerte a este estudio como a otros y se siguen realizando algunos proyectos de ejecución.

¿Cómo valoras esta experiencia formativa internacional? ¿Repetirías?

Espero que la Universidad pueda continuar ofreciendo estas Becas Europeas de Prácticas en Arquitectura y Diseño en estudios tan prestigiosos como el que yo estoy. Quiero agradecer esta oportunidad a la Universidad CEU Cardenal Herrera, y en concreto a la Escuela Superior de Enseñanzas Técnicas (ESET), que me ha dado además la posibilidad de formarme como arquitecto durante la carrera (formando parte de los dos equipos de Solar Decathlon, donde hice grandes amigos) y también después, al titularme, con esta beca.

¿Te ha gustado Lisboa?

Es una ciudad para andar, perderse, tomar un perfecto café… Y he tenido la suerte de que el estudio está situado a 15 minutos andando del centro estratégico de Lisboa. Aunque no se trata de una ciudad fácil. Tiene mucho encanto, pero una historia muy complicada.

¿Y la gente? ¿Cómo ha sido el trato con los portugueses?

Aquí existe una palabra que describe perfectamente a los lisboetas: “saudade” (mezcla de melancolía, tristeza y anhelo). Pero los jóvenes portugueses tienen un alto nivel de formación. Es significativo que un país tan pequeño tenga gente tan potente en ámbitos tan diferentes como la arquitectura, las finanzas, el fútbol, la política o la cultura.

He tenido la suerte de conocer a mucha gente, vivir el día a día y trabajar codo con codo. Y he de decir que los portugueses son gente muy educada, muy profunda en todas sus conversaciones, en muchas ocasiones con cierto cariz trágico o derrotista, pero en cualquier reunión con Manel se desmonta todo lo dicho anteriormente.