Teresa Pérez Gracia: “El COVID19 nos ha dado una lección, hay que apostar e invertir en investigación y cultura científica”

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Redacción: María del Mar / Imágenes: CEU

Teresa Pérez Gracia es Catedrática de Microbiología de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Dirige la línea de investigación ‘Diagnóstico Molecular en Microbiología Clínica’ en la CEU UCH. También dirige el equipo SWICEU, formado por estudiantes universitarios y preuniversitarios, que tienen como objetivo la búsqueda de nuevos antibióticos en el medio natural.

Teresa: ¿Qué nos queda por descubrir del Coronavirus?

Aunque se ha avanzado mucho y muy rápidamente en el conocimiento del virus el SARS-CoV-2, es un virus nuevo y por tanto desconocido en muchos aspectos todavía, como, por ejemplo, cuál fue el hospedador intermediario entre el murciélago y el humano, su índice de contagiosidad, su tasa de letalidad… Se ha trabajado mucho en un tiempo récord, pero queda mucho por seguir investigando.

¿Cree que las medidas que se han tomado han sido las correctas o se tendría que haber actuado antes?

Conocíamos la gravedad de la situación en China desde el mes de enero, en todo el mundo, por la alerta de la OMS. Pero desde enero no se tomaron medidas al respecto, posiblemente porque los intereses económicos pesaron a la hora de valorar las medidas de cierre de fronteras o de limitación de movimientos y aislamiento de la población que eran las más efectivas para frenar la expansión del virus.

¿Las fases de desescalada que se están aplicando son las adecuadas?

El éxito de la desescalada, que ha de ser progresiva y gradual de acuerdo con el análisis de los datos de contagios, depende fundamentalmente de nuestra responsabilidad individual. Sea cual sea la fase en la que nos encontremos en la desescalada, hemos de respetar escrupulosamente la distancia social y las medidas de higiene, para que pueda ser verdaderamente efectiva y no se produzcan rebrotes o si se producen, podamos controlarlos.

¿Debería ser obligatorio el uso de guantes y mascarillas para salir a la calle?

Llevar mascarillas y guantes nos puede dar una falsa sensación de protección y hacer que nos relajemos y olvidemos las principales medidas de seguridad, como es el lavado de manos y la distancia con otras personas, evitar tocarnos la cara, la nariz y la boca, etc. Las mascarillas ayudan a prevenir la transmisión del virus si las llevan las personas que están enfermas. Por eso se recomienda usarlas en aquellos lugares donde no se puede mantener la distancia de seguridad. En cuanto a los guantes, no se recomienda su uso en la población general.

¿Se deberían hacer test rápidos a toda la población?

Deberíamos aumentar el número de pruebas diagnósticas para detectar a todas las personas infectadas y aislarlas, para de esta forma reducir el número de las que pueden estar diseminando el virus al resto de la población.

¿La sanidad española tenía suficiente capacidad para responder a una pandemia de estas características?

Creo que una de las lecciones que nos ha dado esta pandemia es que hay que apostar e invertir en investigación y cultura científica, además de reforzar la sanidad y desarrollar redes de vigilancia sanitaria para afrontar estas epidemias, algo que la OMS ha venido reclamando en los últimos años. Pero en esta ocasión, el aumento rápido de los contagios y la gravedad de los síntomas de un porcentaje importante de pacientes ha desbordado a los sistemas sanitarios de prácticamente todos los países desarrollados.

¿Cuál cree que ha sido el mayor error que se ha tomado en la pandemia?

Desoír por parte de los gobiernos las alertas de la OMS, sobre todo desde finales de enero, y haber puesto entonces las medidas de control de movimientos de la población y de aislamiento que la situación requería.

¿Por qué el virus ha afectado más a unos países que a otros?

Es difícil determinar una causa concreta, probablemente se deba a una combinación de factores, como la mayor o menor movilidad internacional de la población desde principios de año, el momento en el que se adoptaron las medidas de restricción de viajeros y confinamiento de la población etc.

 Como profesora de Microbiología de la CEU UCH, cuando se pueda volver a las aulas, ¿qué medidas de prevención se deberían tomar?

Las mismas que en cualquier otro espacio público: mantener la distancia social y extremar las medidas de higiene. Las aulas no son diferentes a cualquier otro lugar de encuentro de personas, por tanto, se deben aplicar el mismo tipo de medidas.

Finalmente, ¿se conseguirá encontrar una vacuna que acabe de forma definitiva con el virus?

Se estima que una vacuna podría tardar entre 12 y 18 meses, por lo tanto, no es probable que esté disponible antes de verano de 2021, ya que los ensayos clínicos necesitan cumplir una serie de plazos y son imprescindibles para obtener una vacuna eficaz y segura. Por otro lado, se está observando que las mutaciones de este virus se producen más lentamente que en el virus de la gripe o el VIH. Esto hace pensar que la relativa estabilidad genética de este nuevo coronavirus disminuye las probabilidades de que aumente la agresividad del virus y también es una noticia alentadora para el desarrollo de una vacuna.