El metaverso y la generación Z

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Información e imágenes: Zhanzhi Chen

La introducción de una nueva dimensión virtual es la actualidad que se ha estado gestando con el desarrollo de nuevas tecnologías, las cuales nos brindan la capacidad de trasladarnos a un plano digital, totalmente distinto al mundo real.  Así podría resumirse el eje central de la charla ‘La diversidad y avatares más allá del metaverso’, un coloquio celebrado recientemente en Valencia y que ha estado moderado por Helena Ortiz, de la Asociación Valenciana de Realidad Extendida (AVRE), y que contó con la presencia del antropólogo Pablo Mondragón; Carmen Torrecilla, profesora de Marketing en la Universidad Politécnica de Valencia; Manuel Gual, gamer y creador de personajes digitales,; y, Lucía Aparicio, profesora de Derecho en la Universidad de Valencia.

Un elenco de expertos multidisciplinares que dio su visión acerca de esta tendencia tan actual, aportando cada uno las ideas más innovadoras desde sus respectivas especialidades. Mondragón destacó en su intervención la importancia de los valores y la ética detrás del metaverso, de igual manera que Gual explicó cómo se producía ese proceso de creación de avatar y Torrecilla profundizó en torno a toda la parte empresarial, complementada con el punto de vista de Aparicio muy especializado con la legalidad dentro del mundo virtual. Las aportaciones que cada ponente vertía sobre el discurso eran hábilmente conducidas por las cuestiones que Helena Ortiz lanzaba, para poder generar un interesante debate y enriquecer el conocimiento que los asistentes de la charla tenían sobre la materia.

¿Qué es un avatar?

Manuel Gual explicó desde su experiencia que se trata sobre “lo que el individuo quiere que el resto del mundo vea de él, en cada una de sus facetas, dentro de la realidad virtual”. Lucía Aparicio, por su parte, usó el término de ‘máscara’ para referirse a ello, y, si bien se dieron lugar opiniones dispares, todos coincidieron en la definición que aportó Mondragón, que es la de una “extensión identitaria” de la persona que entra en el metaverso. Algo más cercano a la comprensión popular sería disfrazarse de algún personaje, costumbre conocida comúnmente por el término cosplay, que sería otra forma de ‘avatarización’ en el que una persona oculta su identidad o proyecta una versión suya a través de alguien o algo diferente.

«el metaverso ofrece un nuevo contexto donde relacionarse y un nuevo concepto de lo que es ser humano»

Son las nuevas generaciones quienes de manera creativa van a reflejar una diversidad en cuanto a la apariencia de los avatares se refiere, sin tener que seguir los cánones de belleza establecidos por la sociedad o la estigmatización de ciertos cuerpos. Gual apuntó que el aspecto que cada usuario dé a su avatar vendrá determinado por el factor contextual, algo parecido a lo que ya se hace en las redes sociales donde las personas muestran una clara distinción entre su perfil de Instagram y LinkedIn.

Las empresas y el marco legal dentro del metaverso

Otra cuestión que envolvió el debate sobre algunos de los problemas que conciernen a la ‘dimensión online’ fue la responsabilidad de las empresas. En este sentido, se mencionó la necesidad de fomentar la integración de mujeres en el sector, pues estas tan solo comprenden un 10% de los programadores, una cuestión a la que se le sumó el hecho de exigir un ‘diseño ético’ por parte de las empresas. Pablo Mondragón también ofreció una profunda reflexión sobre la sociedad hiperconectada y sobresaturada por la información que busca desesperadamente el estímulo y placer inmediato, partiendo de modelos económicos como la ‘economía de la atención’ o el ‘Business to Avatar’ (B2A). Para explicar esto segundo, Mondragón explicó que algunas empresas confeccionan un algoritmo que crea una ‘personoteca’ diseñada específicamente para satisfacer las necesidades digitales de sus consumidores y captar su atención, volviéndolos adictos, algo que se hace en videojuegos también.

Desde el planteamiento de Lucía Aparicio surgió otro dilema, los derechos de autor y derechos de imagen ya que Aparicio planteó la cuestión de en qué medida se puede suplantar la identidad de una persona famosa o recrear los objetos de prestigiosas marcas en el mundo virtual sin que estos actos supongan la violación de derechos fundamentales, además de las consecuencias legales que esto podría conllevar. Para ello, Aparicio explicó que, tanto a nivel internacional como a nivel europeo, se está intentando buscar su regulación. ¿Cuánto se tardará en ver unas leyes dentro de metaverso?

Las maravillas del mundo digital

A pesar de los aspectos negativos que se abordaron a lo largo del encuentro, también tuvo cabida la visión positiva que supone el nacimiento de una nueva tecnología y sus ventajas. Manuel Gual, al igual que los que los profesionales que le acompañaron defendió que se trata de una excelente herramienta educativa y divulgativa para los jóvenes que, como dijo Torrecilla, “la sociedad ha de acoger y conocer con ética”. Sin embargo, el aspecto que más se destacó fue la compatibilidad que tiene el metaverso con la condición básica que los humanos poseen como seres sociables, la comunicación. Finalmente, Mondragón aseguró que la felicidad, “se obtiene a través de esas relaciones humanas, y el metaverso ofrece un nuevo contexto donde relacionarse y un nuevo concepto de lo que es ser humano”.