CIDOB analiza la cooperación internacional en el 75 aniversario de la ONU

0
134

Informa: Raquel Brisa / Imagen: Archivo

El CIDOB presentó recientemente bajo la conferencia La ONU a los 75: Repensando el multilateralismo y International Cooperation Welcomed Across 14 Advanced Economies’, dos informes donde se reflexionó nuevamente en torno a uno de los conceptos más nombrados en la política internacional durante esta crisis: el multilateralismo. El webinar, moderado por Pol Morillas, director de CIDOB, contó con la presencia virtual de James Bell, vicepresidente de Estrategia Global de Pew Research Center; Cristina Manzano, directora de esglobal; Marie Vandendriessche, investigadora senior de EsadeGeo Center for Global Economy and Geopolitics, y Pol Bargués, investigador principal de CIDOB.

El simposio analizó la situación actual del multilateralismo, entendido como la cooperación y coordinación entre diferentes naciones, y valoró los retos a los que se enfrentan en la actualidad las Naciones Unidas. Marie Vandendriessche explicó durante su intervención que las mayores frustraciones de la organización -a día de hoy- son el cambio climático e internet: “Pero, al mismo tiempo, son las claves para alcanzar el acuerdo global que perseguimos” afirmó.

La labor de la ONU y de la OMS durante estos últimos meses ha abierto el debate sobre la necesidad de reforzar el diálogo entre diferentes naciones. En este sentido, James Bell, vicepresidente de Estrategia Global, Pew Research Center, hizo visible esta situación a través de un estudio realizado en los últimos meses donde se ha podido conocer que, en los catorce países estudiados, la población aún confía en las organizaciones internacionales, siendo los más jóvenes los más abiertos, comprometidos y favorables a la cooperación entre naciones. “La mayoría todavía apoya este sistema, pero no es la situación ideal en la que deberíamos estar” lamentó el experto. Por otro lado, y teniendo en cuenta la situación de pandemia global vivida, el experto recalcó cómo la COVID ha abierto los ojos al mundo, mostrando cómo la cooperación internacional habría reducido el impacto de esta pandemia demostrando como “los problemas globales necesitan respuestas globales”, explicó Bell.

Por su parte, Pol Bargués, investigador principal de CIDOB, quiso recordar el contexto en el que se hayan -en la actualidad- las Naciones Unidas: “Hemos llegado a un punto en el que ninguna visión se puede imponer por sí misma”, garantizó, destacando que la ONU ha de seguir luchando por la democratización del mundo y por la construcción de una paz a nivel global, unos objetivos que pasan por la cooperación sostenible entre territorios muy distintos. En la actualidad, la negociación ha empezado, pero tendrán que pasar años para poder ver sus efectos reales, según afirmó en su intervención el propio Bargués. Asimismo, habrá que tener en cuenta el que hecho de que la politización del sistema multilateral y de las Naciones Unidas -desde los sectores opuestos- retrasará notablemente la puesta en marcha de medidas efectivas.

Durante este webinar, la directora de esglobal Cristina Manzano también quiso hacer un guiño optimista a la situación destacando que la ONU todavía es la mayor proveedora de ayuda humanitaria en todo el planeta. Hay movimientos juveniles organizados que están clamando por más cooperación de este tipo: “las Naciones Unidas deben implicar corporaciones y a la sociedad civil en la acción”. Aunque la directora de esglobal reconocó una sensación agridulce, “hemos avanzado, pero no lo suficiente, seguimos muy lejos”, reconoció que van por el buen camino. «Si no hubiéramos inventado las NNUU, deberíamos estar haciéndolo ahora”, concluyó.

Finalmente, Marie Vandendriessche, investigadora senior de EsadeGeo Center for Global Economy and Geopolitics, clausuró el coloquio destacando la “tremenda contribución” de la ONU en plena pandemia. Las naciones en plena crisis pudieron prevenir a la población de los riesgos del momento. Vandendriessche pidió arrimar el hombro no sólo en las crisis de efectos inminentes, sino en otras materias invisibles a los ojos pero igual de dañinas. “¿Por qué no colaborar también con los problemas a largo plazo?”. La respuesta a su pregunta aún está por verse.