• Los estudiantes de Magisterio de la Universidad CEU Cardenal Herrera se entrenan para educar a los niños en el respeto y cuidado del medioambiente

La Universidad juega un papel clave en los desafíos a los que se enfrenta el mundo actual, entre los que, sin duda, se encuentran los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) recogidos en la Agenda 2030 de la ONU para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad de todos. Un reto con el que el CEU está firmemente comprometido desde su proyecto educativo, centrado en la formación de personas valiosas a nivel intelectual, profesional y humano que ayuden a mejorar el mundo y la vida de quienes lo habitan.

Y en los grados de Magisterio, el desafío educativo se vuelve, si cabe, todavía más relevante, ya que los próximos maestros serán los responsables de educar a las nuevas generaciones.

El proyecto educativo del CEU se centra en formar personas que ayuden a mejorar el mundo y la vida de quienes lo habitan

En el CEU de Castellón, esta apuesta por la formación de maestros comprometidos con la sostenibilidad se está concretando en multitud de iniciativas. Por ejemplo, a través de un proyecto internacional COIL en torno a los ODS junto a la Universidad Tecnológica Metropolitana de Chile o con la creación de un nuevo espacio de aprendizaje específico: el huerto escolar.

Los huertos escolares son herramientas didácticas con un enorme potencial pedagógico para educar a las nuevas generaciones en el cuidado del planeta. Y los estudiantes de Magisterio del CEU están conociendo, a través de la experimentación, las claves de su diseño y funcionamiento con el objetivo de implementar estos espacios de aprendizaje en el futuro y “cultivar”, así, la conciencia ecológica de los más pequeños.

Al tiempo que siembran y riegan verduras y hortalizas, los estudiantes del CEU aprenden muchas otras lecciones verdes, que podrán trasladar a los niños cuando ejerzan como maestros. Entre ellas: la necesidad de promover sistemas ambientales que permitan la regeneración productiva o el respeto y conocimiento del entorno.

“Unas lecciones a las que, además, se suman muchas otras de carácter transversal que también son claves para la vida, como la capacidad de trabajar en equipo, las habilidades sociales, la curiosidad científica y la flexibilidad mental. Y todo esto, mientras disfrutan de una actividad divertida y motivadora, lo que deriva en un aprendizaje significativo y duradero”, subraya el coordinador de Magisterio del CEU de Castellón, Francisco Pardo.

El poder del arte

Otro de los caminos más eficaces para sembrar conciencia ecológica entre los pequeños es el de la creatividad. Y es que, como asegura la profesora de Magisterio María José Rodríguez, “el arte es una forma de conocimiento sensible y estético con gran poder de comunicación a través del que los escolares pueden aprenden a mirar y a pensar; a conocer su entorno, a cuestionarlo y a comprometerse con él, convirtiendo las prácticas sostenibles en hábitos”.

La docente del CEU lleva varios cursos impulsando originales iniciativas artísticas con la mirada puesta en la educación ecológica de maestros y niños. La más reciente es “La mar de plástico: reducir y reutilizar antes que tener que reciclar”. Se trata de un proyecto artístico que ha enseñado a los futuros maestros CEU a trabajar con los niños la biodiversidad marina: acercándoles a la realidad actual del mar y los océanos, al problema de la contaminación y enseñándoles, también, a reutilizar los plásticos PET (de un solo uso) para darles otra vida con ingenio y creatividad.

Con ‘La mar de plástico’ los futuros maestros han aprendido a trabajar con los niños la biodiversidad marina y a reutilizar plásticos de un solo uso

“La mar de plástico” ha sido un proceso de creación cooperativa en el que los estudiantes de Magisterio del CEU han investigado sobre la sostenibilidad del medio marino y han conocido proyectos artísticos que denuncian las consecuencias negativas del plástico que desechamos a diario, así como obras realizadas con el mismo. Tras esa primera fase de documentación, los futuros educadores han diseñado sus propias esculturas móviles de motivos marinos con PET y finalmente las han unido para recrear el fondo marino en una instalación artística conjunta.

Un tipo de proyecto que los estudiantes del CEU sabrán poner en marcha en el aula cuando ejerzan como maestros y que, sin duda, contribuirá a la educación ecológica de las nuevas generaciones mientras disfrutan de una experiencia divertida y enriquecedora.

Educar en verde
A lo largo del curso, el claustro de Magisterio del CEU ha organizado muchos otros proyectos y actividades orientados a facilitar conocimientos y herramientas pedagógicas “en clave verde” a los próximos maestros.

Por ejemplo, ofreciendo charlas en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, organizando salidas educativas al entorno natural de la provincia, retando a los estudiantes a generar recursos pedagógicos para trabajarlos en la escuela o visitando la muestra Biolectures, de ‘L’Espai d’Art Contemporani de Castelló, donde los alumnos mantuvieron un interesante encuentro con responsables de la muestra, que les ayudó a reflexionar sobre la necesidad de reivindicar un nuevo modelo productivo y de vida en las comarcas del interior de Castellón”.

‘Los temas ambientales deben estar presentes en la educación en edades tempranas, porque los niños son el futuro’

Unas iniciativas que están ayudando a formar un nuevo perfil de maestro comprometido con el cuidado del planeta y que los estudiantes de Magisterio del CEU viven con entusiasmo.

Así lo cuenta Raquel Boluda: “En una sociedad cada vez más industrializada y consumista es muy necesario que nos paremos a pensar en el medio que nos rodea. Los temas ambientales deben estar presentes en la educación en edades tempranas, porque los niños son el futuro, ellos serán los responsables de hacer de nuestro mundo un mundo mejor”.

La estudiante, a unas semanas de terminar sus estudios de Educación Infantil en el CEU, tiene muy claro el desafío profesional que afrontará dentro de unos meses: “Debemos enseñar a los pequeños que todos formamos parte de la naturaleza y dependemos de ella, que tenemos que amarla y cuidarla”, prosigue.

Y la clave, en su opinión, pasa por implementar metodologías cooperativas como las que está impulsando el CEU y por aprender de forma lúdica y motivadora. “Los niños, concluye la, por poco, estudiante, disfrutan aprendiendo y aprenden disfrutando, que es algo que no tendremos que perder de vista nunca cuando ejerzamos como maestros”.

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