https://medios.uchceu.es/actualidad-ceu/wp-content/uploads/sites/2/2012/03/Nuria-Llull.jpgNuria Lull, profesora del Departamento de Ciencias Físicas, Matemáticas y de la Computación de la Universidad CEU Cardenal Herrera, ha participado en la investigación que ha abierto una nueva vía para entender la evolución neurológica de pacientes afectados por un traumatismo craneoencefálico. El estudio -que ha sido desarrollado por investigadores y médicos de la Universitat Politècnica de València, Hospitales NISA y la Universidad CEU Cardenal Herrera y que ha sido publicado en la revista Journal of Neurotrauma– evalúa la activación de las redes neuronales en caso de enfermedad, así como sus consecuencias. Se trata de un paso más para comprender los mecanismos del funcionamiento en red de nuestro cerebro.

Para la realización del estudio, los investigadores trabajaron con cuatro tipos de pacientes: en estado de mínima conciencia y en estado vegetativo; en estado de amnesia postraumática (APT); pacientes que han salido de APT y grupo control -pacientes sin patología cerebral. “Hicimos dos estudios diferentes: en el primero de ellos cuantificamos la diferencia de metabolismo entre grupos, divididos por su estado de conciencia y nivel cognitivo; en el segundo, comprobamos la correlación existente entre los metabolismos del tálamo y de la corteza frontal en cada uno de los grupos”, explica el Javier García Panach, doctorando del Grupo de Informática Biomédica (IBIME-ITACA) de la Universitat Politècnica de València.

Tanto esta investigación como la tesis que pronto defenderá la profesora Lull, proponen la utilización de técnicas de análisis basadas en vóxel para poder evaluar las imágenes PET (tomografía por emisión de positrones) de manera cuantitativa. “El objetivo final de dicha evaluación cuantitativa de las imágenes es que sirva de apoyo para el pronóstico sobre el grado de independencia de los pacientes”, explica la profesora Lull.

Uno de los estudios realizados en su tesis doctoral presenta una manera de clasificar automáticamente el estado neurológico de los pacientes a partir únicamente de imágenes PET en estado de reposo, con el objetivo de que puedan servir de apoyo al personal sanitario en la clasificación los pacientes para una óptima atención.

El proceso de recuperación de los pacientes que han sufrido un TCE (traumatismo craneoencefálico) atraviesa diferentes estados neurológicos comenzando por el estado de coma. A lo largo de este proceso, los investigadores realizan pruebas para observar en qué estado neurológico se encuentran y, en función de éste, poder elaborar el plan de recuperación o ir adaptando el que se esté llevando a cabo.

Según señalan los autores de este estudio, conforme mejor va estando un paciente, sus redes neuronales se van volviendo a conectar. El proceso de activación tras un traumatismo craneoencefálico empezaría con el tálamo, la estructura más sensible a sufrir las consecuencias de un TCE. “Es la estructura que de forma más precoz experimenta cambios metabólicos o cambios de funcionalidad en los grupos de menor nivel de conciencia”, explica el Dr. Noé. Posteriormente se activaría la corteza temporal (memoria) y luego en un mismo nivel el precúneo y la corteza frontal. El precúneo necesita de otras estructuras corticales para activarse, ejerce un papel de conector; es como un indicador de que la corteza empieza a funcionar, de que el paciente puede empezar a ser consciente.