Aunque este paso histórico permitirá una ayuda protocolizada, un seguimiento y un apoyo institucional reglados, todavía queda camino por recorrer, tal y como explica en este artículo María del Espino Vergara, profesora del Grado en Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Castellón y enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria.

El pasado julio, el Ministerio de Sanidad dio un paso que la comunidad celíaca llevaba décadas esperando: reconocer oficialmente la celiaquía como enfermedad crónica dentro del Sistema Nacional de Salud.
Se estima que entre un 1 % y un 2 % de la población española es celíaca o, lo que es lo mismo, en España hay entre 450.000 y 900.000 personas con esta enfermedad.
Además de esta alta prevalencia, hay que tener en cuenta que existe un infradiagnóstico de esta enfermedad. Es decir, se estima que un alto porcentaje de los celíacos no está diagnosticado.
Y cabe destacar que es una enfermedad que afecta a todos los rangos de edad, población pediátrica, población adulta e incluso personas mayores.
‘En España hay entre 450.000 y 900.000 personas con esta enfermedad’
Pero ¿qué es la celiaquía?
Se trata de una enfermedad autoinmune que provoca que el cuerpo reaccione de forma exagerada al gluten, una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno.
Cuando una persona celíaca consume gluten, su sistema inmunitario se activa y daña el intestino delgado, impidiendo que absorba bien los nutrientes.
Su único tratamiento eficaz es no comer gluten nunca, de manera estricta y de por vida.

‘Ahora toca convertir esa declaración en políticas públicas útiles, en diagnósticos más rápidos, en apoyo económico real’
María del Espino Vergara es profesora del Grado en Enfermería de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Castellón y enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria
Entonces, se preguntarán, ¿por qué es un logro que esté incluida como enfermedad crónica? Pues porque gracias a este reconocimiento las personas celiacas, por fin, tendrán una ayuda protocolizada, un seguimiento y un apoyo institucional reglados.
Es cierto que este es solo un pequeño paso para apoyar a las personas que padecen esta enfermedad. Pero el pasado mes de octubre también se debatió en el Congreso la implementación de ayudas económicas o fiscales para los celiacos. Y es que, hasta el momento, estas personas no cuentan con ese tipo de ayudas, cuando por todos es sabido que la alimentación libre de gluten es mucho más cara.
Para que nos hagamos una idea, una pizza sin gluten de supermercado vale entre 0.5 y 1 euro más que una con gluten, y esta diferencia es mucho mayor en un restaurante. Las familias celiacas están sometidas a un coste adicional en su cesta de la compra de entre 600 y 1000 euros.
‘Las familias celiacas están sometidas a un coste adicional en su cesta de la compra de entre 600 y 1000 euros’
En definitiva, España ha dado un paso histórico, pero incompleto. El reconocimiento de la celiaquía como enfermedad crónica debe ser el inicio de una nueva etapa, no un titular aislado.
Ahora toca convertir esa declaración en políticas públicas útiles, en diagnósticos más rápidos, en apoyo económico real y en una vida cotidiana más justa para quienes, cada día, libran la batalla silenciosa de evitar el gluten.

Enfermeros y asociaciones
Así mismo, como especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria, invito a todos los pacientes celiacos a acudir a su enfermera de referencia para recibir apoyo en su tratamiento.
Además de repasar y ayudar en la interpretación de etiquetas alimentarias, los profesionales de la enfermería también les podemos poner en contacto con asociaciones de celiaquía. Estas entidades, además de ayudarles a tener un sentimiento de pertenencia, apoyan a las personas que han sido diagnosticadas recientemente brindándoles apoyo emocional, que es crucial, dada la dificultad de llevar una vida completamente normal cuando se es celíaco.
Los pacientes celiacos no están solos. Como quienes padecen cualquier otra enfermedad crónica, cuentan con el apoyo de los profesionales de atención primaria para cuidar su salud.





