El catedrático emérito de la Universidad Complutense analiza la situación de la economía española en una conferencia en el Palacio de Colomina

El catedrático Juan Velarde durante su conferencia en el Palacio de Colomina.

El académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Juan Velarde Fuertes, catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid, ha visitado la Universidad CEU Cardenal Herrera para analizar la situación actual de la economía española. En su conferencia en el Palacio de Colomina, Velarde señaló: “Crecer entre el 3 y el 4% no es garantía de nada”. Y recordó que en los años previos a las crisis económicas más recientes, el crecimiento español era tan elevado como ahora: “Antes de la crisis de 1973 crecíamos al 6%, antes de 1992, a más del 4%”.
Para Velarde, la verdadera realidad económica de un país debe medirse siguiendo el triángulo establecido por el economista Eugenio Domingo Solans, formado por tres variables: el equilibrio macroeconómico, el equilibrio social y el desarrollo científico-tecnológico. “Si falla uno de estos tres pilares, hay riesgo de derrumbamiento económico”, ha afirmado.
Iniciando su análisis por las cuestiones macroeconómicas, Velarde señaló que existen “serios riesgos” para la economía española. Entre ellos, enumeró el elevado diferencial de precios, que supera la media de la UE, el ahorro negativo, el déficit por cuenta corriente más elevado del mundo, el aumento de la presión tributaria –que, sin embargo, desciende en Francia, Italia o Alemania- y, especialmente la cuestión energética: “Nuestra dependencia de energía del exterior ha pasado del 30% en 1960 a superar el 80% en la actualidad; ningún país de la UE depende tanto del exterior como nosotros”, dijo Velarde, que reivindicó el uso de la energía nuclear como la más barata y la menos perjudicial para el medio ambiente, a pesar de los “fantasmas” que la rodean.
Con respecto al equilibrio social, Velarde advirtió que está “empezando a empeorar” las distribución de la riqueza, rompiéndose la tendencia igualitaria que se frenó en 2002. Un “síntoma pequeño”, dijo, al que hay que añadir el “desamparo demográfico” de la economía española, con la tasa de natalidad más baja del mundo y el envejecimiento de la población.
En el análisis del desarrollo científico-tecnológico, último elemento del “triángulo”, Velarde destacó la importancia de la mejora del sistema educativo y puso como ejemplos los casos irlandés y sueco: “Irlanda tenía un PIB menor al nuestro cuando entramos en la UE; hoy tiene el mayor de Europa debido a que han apostado por un sistema educativo eficaz y muy exigente”. En el caso sueco, el alto nivel cultural y científico de la población les permite “metabolizar mejor los avances científicos hacia soluciones empresariales concretas”.
En España, sin embargo, el gasto en I+D+I se encuentra en una “situación lamentable” con respecto al resto de Europa, dice Velarde, quien destaca que el crecimiento económico español, que tanto invita al optimismo, se fundamenta, sin embargo, en sectores poco competitivos: “Hemos basado nuestro crecimiento en sectores no tecnológicos, como el inmobiliario”, señaló. “España parece que puede seguir creciendo, pero en nuestra economía existen problemas serios”, fue la conclusión del académico Juan Velarde.