• Patricia Valero Ibarra, fiscal de la Fiscalía de Área de Elche y profesora de Derecho Procesal en el CEU de Elche, alerta del colapso que puede sufrir el sistema judicial cuando se vuelva a trabajar con normalidad
  • No obstante, esta antigua alumna del CEU de Elche, reconoce que la crisis ha demostrado que las nuevas tecnologías son necesarias en la Administración de Justicia y que se  deben aplicar, de manera integral, en todos los colectivos que intervienen en la Administración de Justicia
Patricia Valero, teletrabajando en el despacho de su casa

En estos tiempos de teletrabajo, ¿cómo desarrolla su labor una fiscal de Área? ¿Trabajas desde casa todo el tiempo o tiene que acudir también al Palacio de Justicia?

En la situación actual los Fiscales seguimos trabajando para seguir cumpliendo nuestra misión constitucional de defensa de la legalidad y del interés público y social, así como la protección de los derechos de ciudadanos. Sin embargo, el trabajo lo estamos desarrollando principalmente desde casa, despachando los asuntos ordinarios, es decir los que corresponden a cada Fiscal en función de su lote de trabajo. No obstante, si estamos de guardia hemos de acudir al Palacio de Justicia, salvo que exista la posibilidad de despachar los asuntos relacionados con la misma mediante procedimientos telemáticos. A su vez, conforme a los turnos de reserva previamente fijados por el Fiscal Jefe de Elche, los fiscales hemos de asistir a los juicios con presos que continúan celebrándose., así como para asistir a los juicios con presos que siguen celebrándose (conforme a un turno de reserva previamente fijado por el Fiscal Jefe de Elche).

Además de los asuntos penales, las dos fiscales que estamos encargadas de la Sección Civil de la Fiscalía de Elche mantenemos contacto diario con todas las Residencias de Personas de Avanzada Edad y Discapacidad del partido judicial de Elche, tanto públicas como privadas, con el fin de conocer su situación, habida cuenta la especial vulnerabilidad del colectivo que se encuentra bajo su guarda, así como para que nos manifiesten las necesidades o carencias de las mismas.

¿Cómo crees que va a afectar a la Justicia y a todos sus protagonistas el cambio en los modelos de relaciones personales, profesionales y sociales?

En cuanto a la forma de impartir justicia, considero que se van a producir consecuencias importantes, como consecuencia del colapso que puede sufrir el sistema judicial cuando volvamos a trabajar con normalidad. Para ello desde la Fiscalía General de Estado, y desde otras instituciones, se está trabajando para implementar medidas de carácter organizativo y tecnológico que puedan proporcionar a la ciudadanía una justicia ágil y dinámica, pero al mismo tiempo eficaz y escrupulosa con los derechos de los justiciables, optimizando y reorganizando los recursos existentes.

La antigua alumna del CEU fue madrina, en 2018, de la promoción de Derecho en el acto de graduación

El Ministerio de Justicia está preparando una ley urgente para adaptar la Administración de Justicia a las nuevas tecnologías, con el fin de agilizar los trámites y ayudar a desatascar la actividad judicial ¿Crees que es suficiente o tiene que ir acompañado de otras medidas, teniendo en cuenta que antes de la crisis la queja ya era la lentitud de los procesos judiciales?

Creo que las nuevas tecnologías son necesarias en la Administración de Justicia para poder ser mucho más eficaces y esta crisis nos ha demostrado la necesidad de los mismas. Sin embargo, considero que una nueva herramienta de trabajo informática no va a solventar por sí sola las deficiencias que pueda tener nuestro sistema. Entiendo que la formación específica de todos los profesionales de Justicia es básica para poder utilizar dicha herramienta adecuadamente.  Asimismo, que las nuevas tecnologías se apliquen de forma integral con inclusión con todos los colectivos que intervenimos en la Administración de Justicia, pues de nada sirve el uso de nuevas tecnologías en Fiscalía si no se lleva a cabo, por ejemplo, una implantación de las mismas características en los órganos judiciales y podamos tener acceso directamente todos los operadores jurídicos en los asuntos en los que intervenimos.

En términos sanitarios, se ha comprobado que los sectores más afectados por la crisis del COVID 19 son, principalmente, los ancianos. ¿Cuáles son desde la perspectiva de la Justicia?

Esta pandemia ha golpeado profundamente a nuestra sociedad a todos los niveles. En el ámbito de la Justicia se han visto afectados tanto aquellos ciudadanos que tuvieran procedimientos judiciales incoados ante cualquier jurisdicción, habida cuenta que se ha producido la suspensión de casi todas las vistas judiciales (excepto en el ámbito penal en las causas con preso) y paralizado los plazos procesales, como aquellos que pretendieran solicitar la tutela judicial por considerar lesionado algún derecho, puesto que se ha limitado (durante un breve plazo de tiempo) la posibilidad de presentar escritos  de demanda, recursos de casación,…

Estudiaste Derecho en el CEU y ahora impartes clase en las aulas donde antes se sentaba. ¿De qué manera va a afectar, a modificar no solo la forma de docencia, sino los contenidos, esta crisis?

En cuanto a la forma de la docencia el cambio ha sido radical, de hecho, la última clase que impartí fue por videoconferencia. Considero que los profesionales de la docencia están haciendo un gran esfuerzo, formándose y adaptándose con tanta premura a nueva forma de impartir contenidos con el fin de posibilitar que los alumnos puedan continuar el curso sin que sufran merma alguna en su formación académica como consecuencia de esta esta pandemia. No obstante, opino que la vida en las aulas es mucho más dinámica, enriquece más a los alumnos gracias al el contacto directo con el profesor y con sus compañeros.

Los contenidos  probablemente se van a modificar, al menos en la asignatura que yo imparto (Derecho Procesal Penal), pues el 15 de abril de 2020 se creó una comisión de expertos encargados del estudio y elaboración del anteproyecto de una nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal, por la necesidad de agilizar el proceso penal y dar una respuesta a las modalidades delictivas cada vez más complejas.

Últimamente ha surgido con más fuerza el concepto de Legal Tech. ¿Consideras que ese modelo de ejercer el Derecho se va a acelerar a partir de esta crisis?

Creo que como consecuencia de esta crisis (al igual que ha ocurrido en otras ocasiones) se producirán importantes reformas en muchos sectores, y probablemente este tipo de ejercer derecho se pueda intensificar, habida cuenta que las nuevas tecnologías permiten optimizar los recursos y ser mucho más eficaces. No obstante, requiere de un proceso de adaptación para implantarse adecuadamente.