La Universidad CEU Cardenal Herrera ha celebrado el acto de imposición de becas a la XXVI Promoción de Graduados en Veterinaria en el Paraninfo del campus de Valencia, en una ceremonia presidida por el vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria, Javier Montañez, y el decano de la Facultad de Veterinaria, Joaquín Sopena.

Este acto marca el inicio de una nueva etapa profesional para los recién egresados, en un contexto en el que, tal como destacó el decano, la profesión veterinaria trasciende el ámbito científico para convertirse en un compromiso con la sociedad.

“Celebramos el comienzo de una nueva etapa en vuestras vidas como veterinarios. Gracias por vuestra vocación y constancia”

En su intervención, el decano subrayó el papel de la CEU UCH como institución comprometida con la verdad, la formación integral y el servicio a la sociedad, animando a los nuevos graduados a convertirse en referentes en su ámbito profesional: “Intentamos ser referentes y esperamos que seáis referentes en un futuro”. Asimismo, recordó algunos de los desafíos vividos en los últimos cinco años por la comunidad universitaria, desde las consecuencias de la pandemia o la DANA de 2024, y destacando la respuesta solidaria del alumnado: “Esta es una profesión profundamente humana. No es solo ciencia, sino también compromiso; no es solo conocimiento, sino servicio a los demás, allá donde se necesite”.

El valor de estar cuando más se necesita

En representación de los estudiantes intervinieron en los actos Anastasia Cazzaniga, Laura della Rosa Gutiérrez, Lorena López, Miquel Arbona Gelabert, Alban Gilet y Lucie Martin Siegenthaler Bondaz, quienes compartieron algunas de las experiencias vividas durante sus años en la Universidad.

Sus intervenciones coincidieron en destacar el valor de las amistades forjadas en el camino. Recordaron momentos significativos de su formación, desde situaciones difíciles —como el voluntariado y la atención a los animales afectados por la DANA— hasta anécdotas cotidianas que han contribuido a fortalecer su vocación. “Aprendimos el valor de estar cuando más se necesita”, señalaron.

Los estudiantes también expresaron su agradecimiento al profesorado y destacaron especialmente la figura de su padrino de promoción, por su dedicación y pasión docente.

Una profesión al servicio de los demás

El profesor de la Facultad de Veterinaria Juan José Ramos Pla, padrino de la nueva promoción, fue el encargado de dirigir unas palabras a los graduados, en las que compartió su propia experiencia al finalizar sus estudios. “El futuro me produjo ilusión y también responsabilidad”, confesó, alentando a los nuevos veterinarios a afrontar con confianza la nueva etapa que comienzan.

El profesor destacó el rigor y la exigencia del proceso formativo como garantía de una adecuada preparación profesional: “Tenemos la responsabilidad de que de la Universidad salgan veterinarios bien preparados”. En este sentido, apeló a la confianza en los conocimientos adquiridos y en la fortaleza personal de los graduados para hacer frente a los retos del ejercicio profesional.

Asimismo, subrayó la dimensión vocacional de la Veterinaria, especialmente en la atención a los animales: “Tendréis que curar a los que no tienen voz”, afirmó, poniendo en valor la sensibilidad y el vínculo especial que caracteriza a estos profesionales. En su intervención, el padrino incidió también en la importancia de los valores personales y humanos en el ejercicio de la profesión: “Lo más importante es que tenéis que ser buenas personas; se lo debéis a vuestras familias y a la Universidad”. Finalmente, quiso agradecer a los estudiantes el haber podido acompañarlos en este proceso formativo: “Me habéis dado el día más importante de mi vida profesional”.

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