Una crónica de Alejandra Carrillo / Imágenes: Casa Real
València ha acogido este martes la 37 edición de los Premios Rei Jaume I. Una ceremonia en la que se reconocen los grandes logros en investigación, innovación y emprendimiento en un acto presidido por el Rey Felipe VI y la asistencia de autoridades políticas, académicas, sociales y económicas de la sociedad valenciana. El salón de actos de La Lonja se fue llenando con rapidez mientras una banda interpretaba música ceremonial que marcaba la inminente apertura del evento. Con algunos minutos de retraso hizo su entrada el Rey Felipe VI recibido por la alcaldesa de València, María José Catalá.
Una visita la del Rey que coincide con el Acto de Apertura del Curso Académico nacional y en los que en ninguno de los dos eventos estuvo presente el president de la Generalitat en funciones, Carlos Mazón, ni tampoco su posible sucesor tras la investidura del jueves, Juanfran Pérez Llorca. Sí acudió buena parte del actual Consell, entre ellos la vicepresidenta y portavoz del Gobierno valenciano, Susana Camarero.
El Rey y la alcaldesa, acompañados unos pasos detrás por la ministra de Universidades, Ciencia e Innovación, Diana Morant, accedieron al vestíbulo del majestuoso edificio gótico donde aguardaban otras autoridades como la presidenta de Les Corts, Llanos Massó, y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé. Junto a ellas, destacadas personalidades valencianas —entre ellas, el empresario Juan Roig y varios representantes del patronato— completaban la comitiva institucional.

Cuando las autoridades accedieron al salón de actos, el público guardó silencio y comenzó a sonar el Himno de España. Apenas concluyó, los galardonados fueron entrando, uno a uno, entre aplausos que resonaban en cada rincón de la sala: José Luis Mascareñas Cid, premio a la Investigación Básica; Jan Eeckhout, premio en Economía; Nuria López-Bigas, premio en Investigación Biomédica; Victoria Reyes, premio en Protección del Medio Ambiente; María Jesús Vicent, premio en Nuevas Tecnologías; Damià Tormo, premio Revelación Empresarial y Silvia de Sanjosé, premio en Investigación Clínica y Salud Pública.
El acto comenzó con las palabras de bienvenida de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, quien centró su discurso en el papel de la mujer en la ciencia, recordando a todas aquellas que trabajaron “en silencio, en la sombra y, sin embargo, dejaron huella”. También agradeció al Rey su presencia, especialmente tras el episodio de la DANA del pasado 29 de octubre de 2024 y reclamó la necesidad de un Plan Sur que proteja València en futuras situaciones similares. Cerró su intervención agradeciendo a la organización su apuesta por la ciudad como “cap i casal” de la ciencia e innovación.
A continuación intervinieron los representantes de la Fundación. El presidente, Vicente Boluda, subrayó el prestigio de los premios y la dimensión internacional de sus jurados, en los que participan “más de 20 premios Nobel”. Entre discursos, la organización proyectó un vídeo sobre la reunión anual de jurados, que se celebra la primera semana de junio e incluye charlas, visitas a centros de investigación y encuentros científicos en toda la Comunitat. El vídeo también presentó a los siete premiados de esta edición, sus proyectos y el momento en que recibieron la noticia del reconocimiento.
El secretario y presidente ejecutivo de la fundación, Javier Quesada, reflexionó sobre las nuevas políticas de educación e innovación impulsadas en Estados Unidos y reivindicó la importancia de visibilizar premios como los Rei Jaume I. Después leyó el acta de los jurados, donde se justificaban las decisiones y méritos de cada galardonado. Concluido su discurso, los presidentes de la fundación, el Rey, la ministra y la alcaldesa se situaron juntos en el escenario para entregar las medallas. Uno a uno, los premiados fueron recibiéndolas y posando para la fotografía oficial.

En representación de todos ellos intervino María Jesús Vicent Docón, que expresó “el más sincero agradecimiento” y celebró que el acto premiara “mucho más que trayectorias individuales”. Para ella, junto a Damià Tormo este galardón tenía una gran importancia ya que lo recibían ambos “en casa”, siendo los dos valencianos y trabajando desde aquí en sus respectivas áreas.
Por último, su majestad cerró la ceremonia con un discurso solemne que se centraba en las víctimas de la dana, recordando que la recuperación “nunca es suficientemente rápida” y que muchos valencianos siguen afrontando pérdidas irreparables. También reivindicó el valor de la ciencia y de quienes la impulsan, subrayando la importancia del trabajo en equipo y la cooperación internacional, y destacando que los Premios Rei Jaume I representan ese espíritu de apertura, reconocimiento y compromiso con el futuro.
Tras la intervención del Rey, el Himno de la Comunitat Valenciana puso el broche final a la ceremonia, llenando la Lonja de la Seda de un cierre emotivo que devolvió a la sala la misma formalidad con la que había comenzado la jornada.





