Investigadores de la CEU-UCH alertan sobre el consumo de ‘Krokodil’

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Sara Lerida / 4º Periodismo

El Grupo de Investigación TXP de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Castellón, liderados por el doctor Gonzalo Haro y el psicólogo Abel Baquero, han detectado el primer caso de consumo de la droga ‘krokodil’ en España.

Los investigadores plantearon el estudio de esta sustancia cuando un consumidor de heroína informó de la adicción a una psicóloga del Centro de Intervención de Baja Exigencia (CIBE) en Castellón. El paciente compró la droga a uno de sus conocidos que provenía de países del Este donde se originó su elaboración. Los expertos investigaron el caso de esta desconocida y letal droga, en proceso de expansión en Europa, como parte del proyecto de detección de nuevas drogas. “Una de nuestras líneas de trabajo versa sobre nuevas sustancias psicoactivas. Es mediante este proyecto como se contacta y se tiene constancia”, explica el psicólogo de la Fundación Proyecto Amigó de Castellón Abel Baquero.

El grupo investigador y sus redes de colaboradores realizan el seguimiento de todas las nuevas sustancias que aparecen, aunque solo algunas reciben mayor repercusión académica y mediática como señala el doctor y profesor de Medicina en la CEU-UCH Gonzalo Haro: “Hemos publicado otras antes, estamos centrados en todas las nuevas drogas y cada una que encontramos la publicamos”.

La propuesta de los investigadores para alertar del consumo de nuevos estupefacientes parte del hecho de que no se puede evitar el uso de drogas y alcohol. “Lo que pretendemos es aprender cómo actúan las drogas en el cerebro y enseñárselo a futuros médicos y enfermeros”, asegura Haro. Además, la pretensión del estudio es mostrar a potenciales usuarios las complicaciones médicas y psiquiátricas de una droga tan grave para que la decisión de adquirirla sea consciente. “El perfil del consumidor es bastante específico y con baja prevalencia en España, creo que la manera más adecuada de abordar el problema es ofrecer información con base científica para anticipar posibles consecuencias clínicas”, subraya Baquero.

Aunque la nueva sustancia psicoactiva es más económica que otras, se desconoce su valor en la calle dado que la elaboración es habitualmente casera. “Se manufactura en el domicilio, en los países donde existe un mayor consumo, su bajo coste facilita la disponibilidad pero se suele obtener por autoabastecimiento”, detallan los expertos y añaden: “es más económica que otras drogas pero no pensamos que vaya a existir una epidemia”.

Las adicciones responden a diversas circunstancias como la sensación de placer que causan o su precio. El riesgo de la droga ‘krokodil’ o desomorfina reside en el fácil acceso a sus componentes, entre los que destacan el yodo, la codeína y el fósforo. En la comunidad Valenciana una de las sustancias más consumidas es la heroína y es esta droga ‘krokodil’ la que más se asemeja ya que produce los mismos efectos de euforia o alivio, lo que hace que consumo sea habitual en personas enganchadas a la heroína que no adquieren el tratamiento gratuito de la metadona.

Esta nueva droga, compuesta principalmente por desomorfina, elemento altamente más fuerte que la morfina, provoca graves consecuencias físicas generando un continuo deterioro orgánico que puede causar la muerte. Componentes como el yodo complican el tratamiento ya que atacan directamente la glándula y cartílago tiroides. La repercusión es en gran medida cutánea y se inicia con neumonías, hemorragias y úlceras que terminan por necrosar tejidos y huesos de los adictos al ‘krokodil’ dejando la piel similar a la de un cocodrilo. Este daño progresivo requiere de intervenciones quirúrgicas como la amputación o injertos.

 

Las sustancias más adictivas del mundo

 Expertos de todo el mundo no logran ponerse de acuerdo en una clasificación concreta de las drogas más adictivas del mundo. Cada día, más laboratorios clandestinos crean sustancias de origen cuestionable que tardan en ser detectadas y por tanto, ilegalizadas. Componentes químicos se mezclan en condiciones insalubres, sin control, para crear nuevos psicotrópicos que permitan una venta rápida y beneficiosa, con un bajo coste de producción.

A pesar de esto, los estupefacientes más dañinos siguen siendo los más consumidos y comunes. Una clasificación realizada en 2007 por expertos estadounidenses señalaba la heroína, la cocaína, el alcohol, la nicotina y los tranquilizantes como las sustancias más perjudiciales por los efectos que tienen sobre el cerebro. En las dos primeras, la dosis que causa la muerte es mínimamente superior a la que consumen habitualmente los adictos por estas drogas. A pesar de ser comunes en la sociedad y estar legalizados, la nicotina y el alcohol son dos de las sustancias más peligrosas por los efectos en la respiración y en el cerebro. Los tranquilizantes producen sensación de euforia pero en dosis mayores inhiben la respiración.