Sara Omatos: «Me gusta que los vestidos tengan alma y que puedan transformarse y acompañar a la novia en todos los momentos de su boda»

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Una entrevista e imágenes de Karen Daunis

Sara Omatos es diseñadora, al frente de su propia firma nupcial. Un proyecto que combina artesanía, sensibilidad y un profundo respeto por el trabajo hecho a medida. Con raíces en La Rioja y atelier en Valencia, Omatos ha construido una propuesta basada en escuchar a cada novia y transformar sus emociones en vestidos que hablan de ellas. En esta edición de la Semana de la Costura, la diseñadora riojana ha presentado su nueva colección reafirmando su compromiso con la moda nupcial artesanal y mostrando la evolución de un estilo que apuesta por la elegancia, la delicadeza y la personalización. En esta entrevista, concedida a El Rotativo, nos cuenta cómo vive este momento, qué la inspira en su día a día y por qué cree que nunca es tarde para cumplir un sueño.

En su web comentas que desde pequeña soñabas con diseñar vestidos de novia. ¿Qué recuerdos de su infancia le llevaron a este mundo?

La verdad es que desde muy pequeña sentía una fascinación enorme por las novias. Recuerdo ir con mi tía al pueblo y, cuando salía una novia de la iglesia, yo me quedaba embobada mirándola. Tenía unos diez años y ya, entonces, imaginaba cómo sería crear esos vestidos. Creo que esa emoción infantil, ese brillo que me despertaba ver un vestido de novia, es lo que me marcó para dedicarme a esto.

¿Por qué decidió instalar su atelier entre Valencia y Madrid? ¿Qué significado tiene para ese taller artesanal?

Mi atelier nació en Valencia, que es donde resido y donde he encontrado un entorno creativo muy inspirador. Durante un tiempo tuve parte de la producción también en Madrid, pero, finalmente, hemos centralizado casi todo en Valencia. Para mí el taller es mi refugio creativo, el lugar donde todo cobra forma: las ideas, los tejidos, las emociones de cada novia. Es un espacio artesanal donde trabajo despacio, con cuidado, y eso para mí tiene un valor enorme.

¿Cómo definiría el estilo de sus vestidos de novia?

Romántico, versátil y elegante. Me gusta que los vestidos tengan alma y que puedan transformarse y acompañar a la novia en todos los momentos de su boda. Un vestido debe hablar de quien lo lleva, reflejar su personalidad y emociones.

Acaba de presentar en la Semana de la Costura de Valencia su nueva colección Latido, ¿qué le inspiró para crearla?

La mayor inspiración fueron mis novias. Las que vienen al atelier, las que me cuentan su historia y me enseñan lo que les ilusiona. De ellas nace todo. También me inspiro en pequeños detalles cotidianos: un escote que veo por la calle, un tejido especial, un movimiento. Latido es una colección muy emocional, muy conectada con lo que sienten las mujeres que confían en mí.

¿Qué ha supuesto desfilar en Valencia?

Para mí, desfilar en la Semana de la Costura del gremio ya es un sueño cumplido. Presentar mi trabajo aquí es muy especial y me emociona profundamente. Espero que quienes han visto la colección hayan percibido el cariño y la dedicación con la que está hecha.

Empezó, en plena madurez personal, a diseñar vestidos de novia, ¿cambia la edad la manera de afrontar una aventura emprendedora como esta?

Empecé en el diseño tarde, con 50 años, y creo firmemente que los sueños se cumplen. Esta es mi quinta colección y, si algo he aprendido, es que nunca es tarde para empezar. Cuando tienes un sueño, hay que lucharlo. No importa la edad: lo importante es dar el paso y confiar.

Imaginamos que cada vestido es una historia. ¿Cómo es el proceso de creación y confección cuando diseña un vestido a medida?

Siempre comienza con una conversación con la novia. Hablamos de ideas, de la boda, de cómo es ella. A partir de ahí probamos diferentes bases, definimos tejidos y empezamos a dar forma. Luego realizamos una toile (una prueba en tejido base), después el patrón, la confección y, finalmente, el vestido definitivo. Es un proceso muy artesanal y muy acompañando a la novia paso a paso.

Y, desde su experiencia, ¿en qué momento se encuentra la moda nupcial en Valencia?

Desde la perspectiva de un atelier, veo un sector lleno de talento, pero que requiere muchísimo trabajo y esfuerzo. No es fácil, pero cuando realmente te apasiona, sigues adelante.

Finalmente, ¿se encuentra, ya, en algún proyecto futuro que pueda adelantarnos?

Acabamos de abrir un nuevo atelier en Logroño, en La Rioja, que es mi tierra. Así que ahora estoy entre Valencia y Logroño, dos lugares que forman parte de mí de maneras distintas.