“Trabajar con niños con alteraciones funcionales te hace tener los pies muy en el suelo. Es increíble su capacidad de superación, ver las ganas que tienen de aprender, de evolucionar, la implicación de las familias en el tratamiento… Te hace valorar mucho las pequeñas cosas”

Llum Barea, podóloga y estudiante de 3º de Fisioterapia, comparte con nosotros su experiencia de colaboración con niños y niñas con discapacidad. Una labor que realiza, como voluntaria, en el Laboratorio de Análisis del Movimiento CEU junto al profesor Javier Martínez Gramage. Una experiencia que además de ayudarle “a tener los pies muy en el suelo”, le ha animado a “mojarse” por la discapacidad con un vídeo donde reflexiona sobre cómo se vive la discapacidad de un hijo y cómo la fisioterapia se convierte en un aliado necesario para mejorar su calidad de vida.

“Comencé a colaborar con el Laboratorio de Análisis del Movimiento el curso pasado durante las prácticas de la asignatura “análisis del movimiento humano”. Una vez terminada la asignatura, decidí ir de forma voluntaria a valoraciones con pacientes y hasta el momento voy siempre que puedo”

¿Cómo vives esta experiencia?

A nivel personal, me ha dado lecciones de vida increíbles. Me ha hecho ver el gran papel que tenemos los fisioterapeutas en la vida de las familias donde un miembro presenta una alteración funcional. Por otro lado, he descubierto la actitud tanto de los niños como de las familias, donde destaca la positividad y ganas de superación cada día. A nivel académico me ha hecho ampliar mucho mis conocimientos sobre el análisis de la marcha, un tema que me fascina, ya que encuentro gran vinculación con la podología. Además, también aprendo muchísimo de Javier, obviando el tema académico, a nivel personal considero es una persona que transmite muchísima humanidad y tranquilidad a los pacientes, pilares esenciales para ellos.

“Que sientan que cada uno nos importa”

¿Cómo se trabaja con los niños y jóvenes con discapacidad que acuden a este Laboratorio?

Los pacientes que vienen son derivados de otros fisioterapeutas, los cuales necesitan una evaluación exhaustiva del niño/a para seguir con el tratamiento. En concreto, cuando tratamos con niños con alteraciones funcionales lo primero que hacemos es escuchar a sus acompañantes. Dedicamos el tiempo necesario a conocer la historia que hay detrás de cada uno de ellos, las preocupaciones de los padres, las motivaciones de los niños… Creo que tenemos un papel muy importante para aclarar conceptos, dar tranquilidad y así conseguir ser un pilar en quien confiar. Nuestro objetivo siempre es que sientan que cada uno nos importa como persona. Trabajar con niños con alteraciones funcionales también te hace tener los pies muy en el suelo. Es increíble su capacidad de superación, ver las ganas que tienen de aprender, de evolucionar, la implicación de las familias en el tratamiento… Te hace valorar mucho las pequeñas cosas.

Dentro del laboratorio contamos con grandes instalaciones donde analizamos al paciente. Podemos realizar electromiografías, una plataforma de presiones, un sensor inercial para valorar el movimiento de ciertos segmentos óseos, una plataforma vibratoria, una cinta de correr para valorar la marcha y otros muchos aparatos. Transmitimos la información al paciente sobre su situación y, por último, generamos un informe al fisioterapeuta para que éste enfoque el tratamiento de la mejor forma posible.

¿Qué es lo más bonito de esta labor con pacientes reales?

Sin duda, sentir que puedes ayudarles. Insisto en que cada uno tiene su historia, que es muy personal, y cada uno necesita un tratamiento. A veces, ni siquiera necesitan un tratamiento fisioterápico, simplemente necesitan que les escuches. Me marcó mucho un paciente con el que estuvimos casi toda la mañana. De ese tiempo apenas 30 minutos fueron de tratamiento fisioterápico convencional. Nos dedicamos el resto del tiempo a aclarar sus dudas, a explicarle en qué consistía su patología realmente, a eliminar las falsas creencias que tenía acerca de la misma e intentar que el proceso fuera lo más fácil posible. Muchas veces nos vemos inmersos en un sinfín de visitas a profesionales sanitarios. A veces hay pacientes que necesitan parar y que se les explique su situación con calma.

“Creo que los fisioterapeutas tenemos un papel fundamental en la vida de estos niños» 

Por segundo año consecutivo, has querido compartir esta experiencia con un vídeo “Fisioterapeutas por la vida”

Mi objetivo era participar en el concurso “CEU por la vida”. No tenía muy claro el tema sobre el que hacerlo, sin embargo, cuando empecé las prácticas y conocí a los primeros niños, lo tuve claro. Mi objetivo es demostrar que el fisioterapeuta tiene un papel “importante” en la sociedad en general, pero este papel se vuelve imprescindible cuando hablamos de pacientes con parálisis cerebral. Somos especialmente necesarios para intentar conseguir el máximo grado de funcionalidad e independencia. Un gran avance tanto para ellos, como para sus familias. Creo que los fisioterapeutas tenemos un papel fundamental en la vida de estos niños y quería que se visualizara.

“Lo mejor: el vínculo entre el fisioterapeuta y el paciente”

¿Por qué decidiste estudiar Fisioterapia?

Es una profesión, junto con la podología, que siempre me ha fascinado. Cuando terminé el grado en podología decidí empezar esta carrera para poder ampliar mis conocimientos y orientar mi futuro profesional. Pienso que son dos carreras que se complementan bastante.

¿Qué es lo que más te gusta?

La cercanía a los pacientes, poder ver su evolución. Se crean vínculos muy importantes fisio-paciente, ya que depositan plena confianza en ti para tratar sus patologías (y no solo eso, sino también recuperar su vida “normal”). Tenemos un papel muy importante.

¿A qué te gustaría dedicarte en el futuro?

Siempre me ha gustado mucho la rama deportiva, por todo el tema biomecánico. Sin embargo, ahora que he conocido este mundo, creo que también me gustaría mucho dedicarme a tratar niños con alteraciones funcionales. Por el momento, voy a intentar hacer las prácticas en el hospital Niño Jesús de Madrid, especializado en pediatría y con un gran laboratorio de la marcha donde seguro decidiré si ese es mi futuro.

Gracias Llum y mucha suerte!!