La Fundación Cultural Ángel Herrera Oria ha organizado en Valencia una jornada de reflexión en torno a la figura y legado de Julián Marías, titulada «Una filosofía para el presente». El encuentro, abierto al público, reunió a académicos y especialistas de universidades de toda España para abordar la influencia y la vigencia del filósofo.

Helio Carpintero, catedrático de la Complutense, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, y discípulo del propio Marías, ofreció la primera ponencia. En su intervención en el CEU, explicó la novedad de la filosofía de Julián Marías, en la estela de Ortega y Gasset, para quien ya no basta el realismo ni el idealismo, sino que hay que integrar la razón y la vida, y hacer una filosofía de la razón vital. El ponente explicó que la aportación específica de Marías se da en su distinción entre estructura analítica de la vida y la estructura empírica, y la profundización en el concepto de persona y sus categorías propias como la versión hacia el futuro, la ilusión o el amor. 

Vicente Navarro de Luján, rector honorario de la CEU UCH, presentó a Helio Carpintero.

La jornada continuó con la proyección de un audiovisual de Julián Marías hablando de sus maestros, en el marco de una entrevista realizada por Francisco Soler en 1976.

En la mesa redonda posterior, el catedrático de la Universidad de Valencia Jesús Conill habló de la importancia de filosofar desde la propia circunstancia, tal como enseñó Julián Marías: la filosofía es una visión responsable que nos fuerza a dar cuenta y razón de lo que somos. José Alfredo Peris, rector emérito de la Universidad Católica de Valencia, abordó la relación de Julián Marías con el cine: más de dos mil artículos dedicó el filósofo vallisoletano al séptimo arte. Por último, la profesora Nieves Gómez, de la Universidad Francisco de Vitoria, desveló una de las pasiones más desconocidas de Julián Marías: la fotografía, que implica la disciplina del saber mirar.

La ponencia de clausura corrió a cargo de Juana Sánchez-Gey, profesora emérita de la Universidad Autónoma de Madrid y reconocida experta en pensamiento español del siglo XX. En su intervención, la profesora se centró especialmente en las aportaciones específicas de Marías al pensamiento de Unamuno y Ortega. Si el problema de Unamuno consiste fundamentalmente en la angustia ante la aniquilación que supone la muerte, Julián Marías opone a esta angustia la esperanza cristiana en la inmortalidad de la persona. Si el problema fundamental para Ortega es mi vida, que consiste en mi yo y mi circunstancia, Julián Marías amplía esta visión con la apertura del ser humano a la trascendencia y a Dios como su último horizonte.  

El profesor Jaime Vilarroig presentó a la ponente.

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