La aventura de enseñar en Dublín

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Es de la primera promoción de maestros del CEU de Castellón. En concreto, de Educación Infantil. Trabaja como maestra, con contrato indefinido, en una créche (guardería) de Dublín. Pero nadie se lo ha regalado. Su espíritu emprendedor, su formación, su valentía y su capacidad de aprender -también de los fracasos- han sido, sin duda, claves para lograr su meta: encontrar un trabajo que le hace feliz. Y sin descartar nuevos proyectos… Raquel Olaria nos lo cuenta.

¿Cómo se te ocurrió irte a Irlanda?

Después de terminar la carrera, me puse a estudiar el Máster en Gestión y Dirección de Centros Educativos y, a la vez, me embarqué en un proyecto con unos amigos, pero salió mal. Tras esa gran decepción, y con las pocas opciones de trabajo que había en España, decidí que lo que necesitaba para completar mi formación era aprender inglés, y que lo mejor para ello era irme fuera. Así que me lancé a la aventura.

Llegué a Irlanda para trabajar como au pair hace dos años. Mi intención era quedarme unos meses para mejorar el inglés y volver a España, pero encontré trabajo y pensé, ¿por qué no probar? Siempre estás a tiempo de volver a casa si ves que no funciona. Y funcionó… Estoy encantada con el trabajo, me gusta lo que hago y donde vivo.

‘Siempre hay otra opción. Y está claro que a veces da miedo. pero hay que lanzarse. A tiempo de volver siempre se está’

Una buena decisión. Porque, además, trabajas como maestra.

Sí, en una créche (guardería) en la zona de Dublín. Desde el primer momento me hicieron contrato indefinido.

¿Con buenas condiciones?

Sí. Ahora mismo el Gobierno irlandés está dando a ayudas a los créche que contratan a personal graduado. Es decir, que a los españoles que hemos pasado por la universidad, como estamos mejor formados, se nos busca y mucho. Hay muchas oportunidades de trabajo aquí. Y al tener más nivel que los irlandeses, suelen pagarnos más.

¿Planes de volver?

De momento no. A medio plazo, se me vienen a la cabeza bastantes ideas como estudiar el Grado de Primaria con Mención en Educación Especial. Hay muchísimos niños con necesidades educativas especiales en Irlanda y siempre hay trabajo de eso. O embarcarme en un doctorado. O incluso volver a probar suerte en el tema empresarial… Pero de momento son solo ideas y, antes de lanzarme a por ellas, hay que pensarlas bien.

‘Mientras estudiamos, nos da la sensación de que algunas asignaturas no sirven para nada, pero cuando llegas a la vida real, te das cuenta de que Sabes cómo actuar en cada momento’

¿Ha sido fácil adaptarte a un sistema educativo diferente?

En España no tuve el placer de trabajar como maestra; realicé solo las prácticas de la carrera. Pero, en cualquier caso, no ha sido difícil.

La verdad es que hay bastantes diferencias. Por ejemplo, la educación infantil es de 0 a 6 años; la ratio profesor alumno es mucho menor (el máximo número de alumnos por profesor en niños de 3 a 6 años es de 11); y se trabaja mucho la metodología Montessori.

Trabajamos por proyectos que duran una semana. Enseño a los niños a través del arte, todo de forma muy manipulativa. Por ejemplo, con diferentes técnicas de pintura trabajamos la psicomotricidad fina, y así descubren nuevos colores con la mezcla de estos o aprenden vocabulario nuevo tanto en inglés como en español con cada tema…

Interesante. ¿Te está siendo útil la formación que recibiste en el CEU?

Sí. A veces, mientras estudiamos, nos da la sensación de que algunas asignaturas (suelen ser las que menos te gustan) no sirven para nada, pero luego cuando llegas a la vida real, te das cuenta de que sirven, y mucho. Sabes qué hacer y cómo actuar en cada momento.

‘A los alumnos de Magisterio: disfrutad de la carrera. Sé que a veces cuesta por la gran cantidad de cosas que hacer, pero así es la vida de un maestro’

¿Te ha ayudado la formación en competencias de emprendimiento para lanzarte a esta aventura?

Mucho. Me ha servido para ver que siempre hay otra opción. Y está claro que a veces esa otra opción da miedo, porque tienes que dejar muchas cosas atrás, pero hay que lanzarse. A tiempo de volver siempre se está… Es lo que hice: me lancé y fueron bien las cosas.

Creo que estas competencias te abren muchísimas más puertas para encontrar el trabajo que realmente te llene y te haga feliz.

‘Lo que más valoro del CEU es la cercanía de los profesores, esa disposición a ayudar y la gran cantidad de sesiones prácticas que te ayudan a entender mucho mejor la teoría’

Seguimos en el CEU. ¿Qué es lo que más valoras de tu paso por esta Universidad?

La cercanía de los profesores, la relación que se crea alumno-maestro (que aún ahora sigue existiendo), esa disposición a ayudar (incluso cuando veías que iban hasta arriba de trabajo), la gran cantidad de seminarios y sesiones prácticas que te ayudan a entender mucho mejor toda la teoría, los cursos complementarios que se organizaban…

Son solo algunas de las cosas que me vienen ahora mismo a la cabeza y por las que creo que el CEU es una gran universidad.

Y, por supuesto, las amistades que hice mientras estudiaba, que no fueron muchas, pero de las buenas, ¡que al fin y al cabo es lo que cuenta!

¿Algún consejo para los estudiantes de Magisterio?

La carrera, ¡disfrutadla! Es muy bonita y gratificante. Sé que a veces cuesta por la gran cantidad de trabajos y cosas que hacer, yo también he pasado por ahí, pero así es la vida de un maestro: siempre con mil cosas que hacer y siempre pensando en qué podrías mejorar para que esos niños/as tengan una infancia feliz y un buen recuerdo.

‘Para mí, la educación es inculcar valores, dar herramientas a los alumnos para que sean capaces de enfrentarse a los problemas… formar a personas felices’

Nunca dejes de aprender, sigue formándote… Tú lo agradecerás, y tus alumnos también.

Y, por supuesto, ¡no te olvides del inglés! No sabes la cantidad de puertas que te pueden abrir los idiomas.

La última: ¿qué es para ti la educación?

Mucho más que una mera transmisión de conocimientos. Siempre he estado convencida de que la educación emocional debería jugar un gran papel en las aulas y, por desgracia, parece que sigue sin ser así.

Así que, para mí, la educación es inculcar valores, dar herramientas a los alumnos para que sean capaces de enfrentarse a los problemas, ayudarles a mejorar las relaciones interpersonales y la confianza en uno mismo… En definitiva, formar a personas felices.

Raquel. Muchas gracias y a seguir descubriendo…
(Risas). Muchas gracias