• Álvaro Pérez García, alumni del doble grado de Derecho y Dirección de Empresas, ha creado una firma de asesoramiento legal en pleno confinamiento
Álvaro reconoce la importancia de emprender de los nuevos graduados

Todos sus profesores coinciden en destacar que una de las cualidades de Álvaro Pérez García, antiguo alumno del doble grado de Derecho y Dirección de Empresas del CEU en Elche, es su interés por todo lo que sea aprender y su capacidad de involucrarse y participar en cualquier actividad que le aporte conocimiento. De ahí que no les sorprenda que al poco de finalizar su periplo universitario, y en pleno confinamiento por el COVID 19, Álvaro hay sido capaz de poner en marcha una empresa de asesoramiento legal, que ya cuenta con varios clientes que han apostado por un modelo de atención en el que prima el valor humano.   

Apenas un par de años después de acabar tu doble grado en Dirección de Empresas y Derecho, y con la experiencia de haber trabajado en varios despachos de prestigio, ¿por qué te lanzas a crear una empresa como Cifras Legal?

Podríamos decir que desde pequeño he vivido el mundo empresarial de muy cerca.  Durante mi paso por la universidad, y gracias a dos de las personas que más han contribuido en mi desarrollo como profesional, la profesora Ana Isabel Mateo y la profesora Sara González, he visto impulsada y fomentada mi inquietud para emprender un proyecto como Cifras Legal.

El paso por los distintos despachos durante mi etapa universitaria fue un punto de inflexión para lanzarme por completo a montar mi firma Legal. Fue en ese momento cuando me di cuenta de que lo verdaderamente importante es tener ganas y tener las habilidades necesarias para saber resolver los problemas de los clientes. En mi caso, esas habilidades las he adquirido tanto con la formación universitaria como con todas las actividades que ha realizado la universidad trayendo a numerosos profesionales que nos han ido contando su experiencia y proporcionándonos sus mejores consejos.

Por ello, animo a todos aquellos estudiantes, independientemente de la carrera que hayan estudiado, y que están contemplando montar un negocio que no tengan miedo a lanzarse al mundo empresarial. Se tiene que descartar de raíz la idea de que la falta de experiencia no te permite montarte por tu cuenta. Todo el mundo ha empezado desde abajo, hasta los despachos y empresas más grandes.

¿Por qué os habéis aventurado a ponerlo en marcha en plena pandemia?

Estamos viviendo una situación sin precedentes. Además del gran colapso sanitario que estamos sufriendo, lo que nos tiene realmente preocupados es la situación económica que se avecina. Por ello, hemos sentido la necesidad de poner en marcha este proyecto y poder ayudar a todas aquellas empresas y autónomos que se han visto solas en esta situación.

Desde que se declaró el estado de alarma ha sido un auténtico vaivén de consultas, de desconcierto y sobre todo de gran preocupación por parte de todos los operadores económicos, por ello, hemos ofrecido un servicio casi de 24 horas a nuestros clientes para que en ningún momento se vieran solos y acompañarlos lo más cerca posible.

Cada crisis es una grandísima oportunidad para emprender, ya lo dijo John Fitzgerald Kennedy “Los chinos utilizan dos pinceladas para escribir la palabra “crisis”. Una pincelada significa “peligro” la otra “oportunidad”. En una crisis toma conciencia del peligro, pero reconoce la oportunidad”.

La filosofía que intento transmitir tanto a nivel empresarial como profesional es que “lo que realmente nos hace superarnos, crecer, ser mejores personas y profesionales, es responder cuando se nos plantea el peor de los escenarios, para los buenos momentos siempre es más fácil estar ahí”.

¿Quiénes formáis la empresa?

En la actualidad, somos dos socios fundadores. Con la mayor parte de profesionales que trabajamos son con antiguos compañeros de carrera e incluso de otras promociones de la universidad con los que hemos tenido el placer de coincidir. Nos sentimos muy a gusto trabajando con antiguos Alumnis porque todos partimos de una base fundamental que nos han enseñado en el CEU, trabajar en equipo.

La especialización de los miembros del despacho, así como los de sus colaboradores nos permite ofrecer un servicio más exclusivo y de mayor calidad a nuestros clientes. Esta premisa va relacionada con uno de los valores fundamentales del despacho, la excelencia. La firma tiene como consigna no aceptar otro resultado que el más sobresaliente para cada cliente.

Además de ofrecer a vuestros clientes asesoramiento especializado en ámbitos como el Tributario, Compliance, administrativo y de empresa, también habéis apostado por la transformación digital no sólo en los trámites, sino también en las relaciones con los clientes. ¿Es este uno de vuestros valores diferenciales?

Efectivamente. En este ámbito coincido con la mayor parte de los expertos, la transformación digital era un hecho, pero la pandemia ha acelerado su implantación.

En Cifras Legal apostamos por la agilidad de los trámites y las relaciones con nuestros clientes. Somos conscientes de que el tiempo de nuestros clientes es muy valioso para ellos y es por eso que simplificamos los trámites y utilizamos todas aquellas herramientas digitales que nos permite hacerlo.

A modo de ejemplo, servicios como mandar a un cliente un contrato para que lo firme, teniendo que imprimirlo y volver a escanearlo, ya no se utiliza. En el despacho utilizamos una plataforma digital en las que mandamos el contrato y el cliente desde su propio móvil lo firma con su dedo, a través de una firma biométrica que tienen plena validez jurídica. Además, este tipo de plataformas emite un certificado de trazabilidad, que muestra si el documento ha podido ser manipulado o no.

Una de vuestras señas de identidad es la sostenibilidad, la responsabilidad social y el voluntariado, hasta el punto de que todos los miembros del despacho tienen establecidos un “volunteer Day”, consistente en la dedicación de su jornada a labores sociales. ¿Por qué habéis apostado por esta conciencia social?

En primer lugar, porque debemos ser consciente de lo privilegiados que somos. Tenemos salud, tenemos una familia que nos quiere y que nos apoya.  Por ello, debemos dar un paso hacia adelante e involucrarnos en todos los proyectos posibles para poder como mínimo hacer sentir a los demás como nos sentimos nosotros. Me siento muy privilegiado de estar donde estoy y es por ello que, ya que yo he tenido ese privilegio intentaré hacer todo lo posible para que otros puedan tenerlo.

En mi caso, ya llevo tres años colaborando con un proyecto social que se hace en Elche y se llama la Akademia. Este programa de educación emocional enfocado a jóvenes tiene como objetivo el autoconocimiento, el desarrollo personal y liderazgo en valores.

Las clases que yo imparto están relacionadas con la economía actual y con el emprendimiento. Su directora Marga Quiles está haciendo un extraordinario trabajo para que años tras año el proyecto siga hacia adelante, ya que cada uno de los profesionales que actuamos lo hacemos de forma totalmente altruista.

Álvaro, con gafas, durante su intervención en el proyecto Oklahoma

Durante tu carrera universitaria era frecuente tu participación en todo tipo de acciones formativas: especializada en la Unión Europea y sus instituciones, en el proyecto Oklahoma de internacionalizar e introducir en el mercado norteamericano a una cooperativa aceitera, etc. ¿De qué te ha servido la formación que has adquirido en el CEU para tu actual proyecto?

Respecto al proyecto de Oklahoma, para mí fue un punto de inflexión en mi vida. La forma en la que se trabaja en EE. UU., la dedicación, el afán de superación, la inexistencia del cansancio y la forma de involucrarse en proyectos sociales cambiaron de raíz mi forma de pensar.

Esa experiencia ha hecho que cada día trabaje más duro en mi proyecto. La visión de Cifras Legal es ser la firma de referencia para pymes y grandes empresas a nivel nacional. Este objetivo es posible gracias a que nuestros valores están en consonancia con los objetivos de las empresas más exigentes.

¿Qué consejos das a los estudiantes que empiezan y a los que están a punto de finalizar sus estudios?

A los alumnos que comienzan les diría que se apunten a todas las actividades posibles que realiza la universidad. Ya sean ponencias, cursos, charlas, todo. Como decía un profesor de Derecho, “la universidad es algo más que asistir a clase”. Con esto quiere decir, que exprimamos todas las situaciones posibles porque en cada una de ellas se va a aprender algo nuevo. Éste sería el mensaje que yo dejaría, que cada día se aprenda algo nuevo, aunque sea lo más mínimo. Hay que dedicar al menos cinco minutos al día a pensar en proyectos, problemas diarios, así es como surgen las nuevas oportunidades, parándonos a pensar un poquito cada día.

A los alumnos que están a punto de finalizar les diría que, si están pensando en emprender, adelante. Que se lo comuniquen a la universidad porque además de todas las facilidades que te proporcionan tienen muchos contactos con organizaciones de empresarios y asociaciones que te proporcionan todo tipo de recursos para que se pueda emprender.

¿Crees que el emprendimiento es la salida profesional para estos jóvenes?

Totalmente, yo no veo otra. Desde mi punto de vista es la más segura. Ahora bien, como yo siempre digo en mis ponencias, lo primero que tiene que hacer cualquier persona es pensar qué es lo que quieren, con ello quiero decir lo siguiente: ¿Quieres tener un horario de trabajo o quieres tener libertad horaria?, ¿quieres tener un sueldo fijo o quieres que sea variable?, ¿quieres responsabilidad o no la quieres?

Estas son las preguntas que hay que plantear a todos los jóvenes, porque dependiendo de lo que contesten se deberá tomar un camino u otro. No todo el mudo quiere emprender y no todo el mundo quiere ser un asalariado. En mi caso yo lo tenía bien claro desde pequeño, siempre he querido ser empresario. Al tener claro esas preguntas, he podido ir tomando decisiones en esa dirección.