• Estudiantes de Magisterio del CEU salen del aula para aprender a educar a niños con discapacidad y alta capacidad

Uno de los objetivos de la Universidad CEU Cardenal Herrera es formar profesionales que participen activamente en la construcción de una sociedad mejor para todos. Y en este sentido, los maestros juegan un papel especialmente relevante, ya que una adecuada atención a la diversidad -o, dicho de otro modo, a todos los alumnos, independientemente de sus capacidades- se configura como uno de los grandes retos de la educación del siglo XXI.

Por ello, el CEU de Castellón trabaja a diario en la formación de maestros comprometidos con la educación inclusiva dotándoles de los conocimientos y habilidades necesarios para tal fin.

Uno de los numerosos ejemplos de esta decidida apuesta del CEU por la inclusión lo constituye el innovador proyecto de aprendizaje socioeducativo que impulsa en el campus de Castellón la profesora Mabel Marí en la asignatura de segundo curso “Trastornos del Desarrollo y Alta Capacidad” de Educación Infantil. La meta: que los futuros docentes aprendan a ser competentes en la atención socioeducativa a los niños y niñas con discapacidad o bien con alta capacidad. Una iniciativa que impulsan también en los campus de Elche y Valencia las profesoras Nuria Andreu y Rocío López-García, respectivamente.

Pero, como no hay mejor modo de aprender que a través de la experiencia, los estudiantes de Magisterio del CEU han adquirido estos conocimientos y destrezas educativas saliendo del aula: trabajando con niños con discapacidad y niños con altas capacidades, siempre supervisados por la profesora Marí y de la mano de los profesionales de las entidades colaboradoras.

‘Esta experiencia en contacto con los niños me ha hecho darme cuenta de que no podía haber elegido mejor profesión’

Así, los futuros maestros han trabajado a lo largo del curso con niños de estas características en el Complejo Socio-Educativo Penyeta Roja, la Asociación Down Castellón, el Centro de Educación Especial Pla Hortolans de Burriana, la Asociación de Altas Capacidades de Castellón (ACAST), AFANIAS, el CEIP Baltasar Rull Villar de Onda y el colegio San Cristóbal.

“En este proyecto de aprendizaje y servicio, explica Mabel Marí, hemos superado la distancia entre la teoría que se imparte en el aula de Magisterio y la práctica social. El objetivo era doble: despertar en nuestros alumnos una sensibilidad especial hacia las personas con necesidades específicas o discapacidad y que aprendieran a observar actitudes, comportamientos y expresiones de estos niños, sus necesidades específicas, los procesos de interacción y sus relaciones, las situaciones conflictivas… Se trataba de que los alumnos de Magisterio del CEU fueran capaces de detectar precozmente -e intervenir en su caso- las dificultades específicas en el progreso académico y en el desarrollo socioafectivo de estos niños, que es una competencia clave para ejercer como maestros en un aula de Infantil”.

‘La observación en el aula es fundamental en la labor de los maestros, más aún en un entorno crecientemente complejo donde la atención a la diversidad es indispensable’

“Y es que la observación en el aula, subraya la experta, es fundamental en la labor de los maestros, más aún en la actualidad, en un entorno crecientemente complejo donde la atención individualizada y la atención a la diversidad son indispensables”.

Los alumnos de Magisterio del CEU están muy satisfechos con la iniciativa. “Esta experiencia en contacto con los niños me ha hecho darme cuenta de que no podía haber elegido mejor profesión”, asegura Nuria Ortells. Su compañera María Guerola también está encantada con la innovadora práctica. “Ojalá un día pueda volver y trabajar más en profundidad con estos niños”, asegura.

En suma, una iniciativa de aprendizaje y servicio, que se suma a otras similares del CEU de Castellón emprendidas desde las asignaturas de Educación Especial de Primaria en entidades como ADAPONDA (Onda) y AFANIAD (Vall D’Uxó).