• Los alumnos de Comunicación Audiovisual del CEU aprenden a dirigir a actores con discapacidad

Los cineastas deben ser capaces de trabajar con todo tipo de actores, incluyendo a los no profesionales. De lo contrario, grandes películas como “La Vida es bella”, con numerosos niños entre sus protagonistas, o “Campeones”, donde brillan con luz propia personas con discapacidad, no habrían llegado a buen puerto.

Precisamente, para que los futuros creadores audiovisuales sean capaces de potenciar el talento interpretativo de este colectivo de personas, el profesor del Grado en Comunicación Audiovisual del CEU José Enrique March organiza desde hace varios años, desde la asignatura Dirección de actores, unos talleres formativos para los estudiantes de CAV en los que participan activamente usuarios de ADISTO, una asociación de personas con discapacidad de Torrent.

‘Hay que dar valor a las personas con discapacidad y enseñar al mundo que también somos importantes a la hora de hacer una película’

Y la experiencia, nuevamente, ha sido un éxito. Los miembros de la asociación se han sentido como verdaderos actores, ya que han sido los protagonistas absolutos de historias creadas y dirigidas por los alumnos del CEU.

“Al principio estaba nerviosa, pero luego me he soltado más”, asegura Laura Bermell, usuaria de ADISTO. “El mejor momento ha sido cuando hemos elegido a los alumnos que han hecho de directores”, añade su compañera Marina Sánchez.

“Nosotros solemos ser tímidos, por eso necesitamos que el director nos aporte confianza, porque, si no, el trabajo no fluye”, continúa Daniel Pérez. Y es que estos actores noveles tienen claro que hablar es la clave para generar la necesaria confianza actor-director. “Los directores nos tiene que dar a entender que están para ayudarnos, que podemos confiar en ellos. Nos deben tratar como iguales”, asegura Laura.

Los tres reivindican, además, que se normalice la participación del colectivo en las obras audiovisuales. “Hay que dar valor a las personas con discapacidad y enseñar al mundo que también somos importantes a la hora de hacer una película”, afirma Marina.

El profesor del CEU y director de cine José Enrique March dirigió un corto protagonizado por usuarios de ADISTO

Normalización de la discapacidad

Una idea, la de la normalización, que ya han interiorizado los estudiantes de Comunicación Audiovisual del CEU que han participado en este taller inclusivo. “Me gustaría que, de todos los personajes que salieran en mis películas en el futuro, por lo menos uno tuviera discapacidad. Este taller ha sido muy creativo y nos puede proporcionar ideas únicas”, afirma Carla Carbonell.

La futura creadora audiovisual considera que siguen persistiendo los mismos prejuicios sobre estas personas y advierte de que “el auge que está habiendo con la gente con discapacidad se debe a la película Campeones, pero, por desgracia, es una moda y la gente quiere cosa nuevas. Por eso lo que propongo es que se siga esa tendencia, que continúe habiendo personajes con discapacidad, e integrar también a otros colectivos”.

‘Me gustaría que, de todos los personajes que salieran en mis películas en el futuro, por lo menos uno tuviera discapacidad’

De un modo similar se expresa su compañero José Pascual Arnandis. “Es como el fútbol femenino: está escondido y hay que visibilizarlo. Cuando las personas con discapacidad hacen una obra de teatro, no se les da publicidad. Y, más allá del resultado, lo importante es que se les da trabajo y eso les ayuda a que se sientan realizados y a integrarse”, asegura el estudiante del CEU, que destaca el entusiasmo y profesionalidad que ponen estas personas a la hora de actuar.

“Ha sido increíble cómo hemos aprendido con ellos y de ellos”, añade Emma Alós. La estudiante de CAV del CEU coincide con sus compañeros en que la presencia de actores con discapacidad todavía es un reto. “Contar con ellos en un rodaje supone un trabajo extra por parte de los directores, ya que necesitan una atención especial, pero no por eso creo que se les deba excluir, ya que tiene mucho mérito y valor que en las películas se incluya a gente con discapacidad. Además, dice mucho del director de la película”, asegura.

Estos actores no profesionales reivindican la normalización de la presencia de personas con discapacidad en las creaciones audiovisuales

Los alumnos del CEU no habían vivido ninguna experiencia así antes. Solamente algunos habían recibido la visita de personas con discapacidad cuando estaban en el colegio, para ver una obra teatral que les habían preparado. “Es un tema del que siempre había querido saber más y nunca pensé que lo iba a tratar en una clase”, afirma Carla.

Aprender a dirigir personas

Pero José Enrique March tenía claro que el aprendizaje merecía la pena. El profesor del CEU, y director de cine, ideó este taller a raíz de la relación que fraguó con ADISTO mientras realizaba un cortometraje interpretado íntegramente por miembros de la asociación.

“El objetivo del taller, explica el docente, se centra en generar otro tipo de situaciones distintas al actor profesional, que incluyen factores que van más allá de la habitual relación actor-director”.

‘Ir a un ritmo más pausado y ser muy conciso es la base para que el actor comprenda lo que le pides que haga, venga de donde venga’

“Suelo decir a los alumnos muchas veces que dirigir es psicología, y más en este caso”, prosigue March, que considera que “que para alguien que quiere aprender dirigir actores, este ejercicio le ayuda a sintetizar y clarificar mejor las ideas, pues debes ir a un ritmo más pausado y ser muy conciso, lo cual, en realidad, es la base para que el actor comprenda lo que le pides que haga, venga de donde venga”.

El profesor del CEU subraya, además, el extra de motivación y energía que ha supuesto este taller para los usuarios de ADISTO. “Ponerse a jugar a ser actores les lleva a unos niveles de apertura emocional muy altos que sin duda les repercute de forma positiva en su manera de relacionarse”, concluye.

ADISTO es una asociación de personas con discapacidad situada en Torrente. Ofrece actividades de ocio y tiempo libre para personas con discapacidad intelectual o en desarrollo. Además, lleva a cabo un programa de atención que apoya a sus familias, gestiona un servicio municipal para las personas de este colectivo y familiares que están en espera de recursos por dependencia y organiza proyectos de sensibilización social donde se reivindica el papel del colectivo en el entorno comunitario y se enfatiza en las capacidades y oportunidades del mismo.