70.000 fieles de la archidiócesis de Madrid llenan el Bernabéu para ver a León XIV

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Enviado especial en Madrid: Borja Gregori / Imágenes: Marcos Nogales y Gabriel Gonzalez-Andrío

Uno de los estribillos más conocidos del cancionero cristiano dice: “Ven a la fiesta, es el momento de rezar y de cantar; hoy celebramos que en nuestra vida Dios viviendo está”. Y así fue la espera al papa en el Encuentro con la Comunidad Diocesana celebrado en el Santiago Bernabéu: una fiesta de fe, música y entusiasmo. Cerca de 70.000 fieles de las tres diócesis de la Comunidad de Madrid —Madrid, Getafe y Alcalá de Henares— aguardaban con ilusión la llegada de León XIV en su tercer día de viaje a España.

El coliseo blanco, acostumbrado a noches de fútbol, goles y celebraciones deportivas, se transformó por unas horas en un gran templo al aire libre. Las gradas, teñidas de cantos, banderas y aplausos, recibieron a miles de jóvenes, familias, sacerdotes y voluntarios que convirtieron la espera en una celebración colectiva. Olas improvisada en las gradas y gritos de Viva el Papa y León estamos contigo se contagió en la espera, ya que no se trataba solo de ver al papa, sino de vivir juntos una fiesta enmarcada por la emoción y el sentimiento de pertenencia.

De hecho, previo a su llegada, se conectó con la Almudena para escuchar a León XIV en su acto previo al Bernabéu. Y de repente el estadio de la Castellana se paró y un silencio descomunal se contempló con un único objetivo, escuchar al santo padre. Previo al mensaje que de León XIV, hubo también diferentes testimonios de cristianos de las diferentes diócesis de la Comunidad de Madrid con los que el público pudo poner el corazón en lo importante, en Dios y preparar la llegada del sucesor de San Pedro.

El pre acto tuvo como maestros de ceremonia a los presentadores Cristian Gálvez y Patricia Calvo y actuó el cantautor Iñigo Quintero con su «Si no estás». Tampoco se lo quiso perder Santi Rodríguez que realizó un monólogo. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, fue la encargada de recibir a León XIV en el Santiago Bernabéu.

La dirigente madrileña celebró que Robert Prevost, León XIV, simpatice con el Real Madrid y que su visita tuviera como escenario el estadio madridista. De hecho, no era la primera vez que un pontífice pisaba la casa blanca: san Juan Pablo II ya lo hizo el 3 de noviembre de 1982, con motivo de la Celebración de la Palabra junto a miles de jóvenes de todo el mundo.

También el Real Madrid quiso estar presente en una jornada tan simbólica. Florentino Pérez, presidente del club blanco, reelegido esta misma madrugada en el cargo, tuvo palabras para el papa durante su discurso tras conocerse los resultados. “Habéis demostrado al mundo lo que es el madridismo, lo que representa este sentimiento que une a millones de personas. Entre ellos, al papa, al que este lunes le voy a entregar una camiseta con su nombre y el número 1 cuando le vea”, afirmó.

Así, el Bernabéu volvió a reunir a miles de personas, pero esta vez no alrededor de un balón, sino de una misma fe. Allí donde tantas veces se han celebrado victorias deportivas, los cánticos religiosos, los aplausos y la emoción de los fieles dibujaron una imagen distinta del estadio: la de un lugar convertido, por unas horas, en punto de encuentro para una comunidad que esperaba al papa como quien espera el comienzo de una gran fiesta.