León XIV, a los jóvenes: «Estáis llamados a dar una nueva dirección a la sociedad, convirtiéndoos en protagonistas del cambio»

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Enviado especial en Madrid: Borja Gregori / Imágenes: EFE-J.J.Guillen

“Santo Padre, aquí tiene a jóvenes que llegan con la sed de quien busca a Cristo, a su Iglesia y el abrazo de una fraternidad que dé sentido a la vida”. Con esta afirmación, José Cobo, cardenal de Madrid, daba la bienvenida a León XIV antes de un diálogo con preguntas e inquietudes de los jóvenes.

En este contexto, el papa fue preguntado por los santos que le han marcado en su crecimiento cristiano, a lo que respondió citando a san Juan Crisóstomo, san Tomás de Villanueva y san Toribio de Mogrovejo. “Contemplando la vida de estos santos, como san Agustín, me pregunté a mí mismo: si ellos fueron capaces, ¿por qué yo no? Es una pregunta que también os confío con gusto, invitándolos a escoger ejemplos de vida buena, que resulten atractivos tanto para vosotros como para los demás. No tengáis miedo a la vocación sacerdotal y espiritual”, aseguró León XIV.

Por otro lado, quiso explicar cómo reconocer la voz de Dios. “Para reconocer la voz de Dios, lo primero es discernir si es Dios o es otra cosa. Para reconocerla puede ayudarnos, ante todo, el silencio. Al liberarnos del estruendo de mil voces, reconocemos que algunas engañan nuestros deseos, otras nos compran sin alimentarnos y otras hablan por interés. En el silencio comprendemos que las ideologías pasan, mientras la verdad permanece. Buscad siempre la verdad, porque Dios es verdad”, aseguró el pontífice.

En este sentido, también destacó que Dios conoce la voz de cada uno. “Él os escuchará y os responderá. No tengáis miedo de expresar lo que sentís en el corazón”, afirmó León XIV, que también recalcó que la adoración eucarística, que esta noche compartimos, es precisamente el lugar adecuado para guardar silencio, liberar el corazón y “estar” nosotros mismos ante el Señor, dialogando con Él, de modo que se haga elocuente en su amor, hecho alimento para la humanidad.

También quiso destacar las diferentes vocaciones, como la del matrimonio y la sacerdotal, afirmando que los jóvenes no deben tener miedo a la vocación. Por último, quiso lanzar un gran mensaje a los jóvenes. “Estáis llamados a dar una nueva dirección a la sociedad, convirtiéndoos en protagonistas del cambio a partir de vuestros vínculos cotidianos, aquello que vivís en la familia, en la universidad y en el trabajo. Viéndoos, queridos jóvenes, llenos de este entusiasmo motivado por la fe, me ilusiona pensar en la capacidad que tenéis de testimoniar a Cristo en el mundo, incluida la realidad digital, para comunicar los valores y la belleza del Evangelio”, sentenció el papa, antes de retar a los jóvenes a una misión.

“La misión que os doy es ser humanos con rostros fiables y no apariencias. Personas que desean una vida honesta y recta, porque gustosamente hacen a los demás lo que querrían que los demás hicieran con ellas. Vosotros podéis cambiar la historia, hacedlo con amor”, finalizó.