Informa: Gonzalo Escrig / Imágenes: CEU UCH
El director del European Centre for Law and Justice clausura las ‘IV Jornadas de Doctrina Social de la Iglesia’ con una reflexión crítica sobre el origen y aplicación de los derechos fundamentales
El Paraninfo de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) ha acogido la clausura de las ‘IV Jornadas de Doctrina Social de la Iglesia’, centradas en el lema ‘Libertad y subsidiariedad: un binomio necesario para la paz social’. La ponencia final ha estado a cargo de Grégor Puppinck, director general del European Centre for Law and Justice, quien ha invitado a los estudiantes a reflexionar sobre el origen, el valor y el papel actual de los Derechos Humanos.
Durante su intervención, Puppinck subrayó la necesidad de comprender el contexto histórico y político en el que surgen estos derechos. “¿Alguna vez habéis reflexionado sobre el origen de los Derechos Humanos y su valor?”, planteó a los asistentes, insistiendo en que la adhesión a estos principios debe basarse en el conocimiento y no en la mera aceptación.
El jurista francés criticó la tendencia contemporánea a interpretar la realidad únicamente desde los derechos individuales. “Se habla de los derechos individuales, pero no de participación”, afirmó, señalando que las nuevas generaciones viven inmersas en este sistema sin cuestionarlo: “Parecéis peces que flotan sin ser conscientes de ello”.
Una mirada crítica desde la Doctrina Social de la Iglesia
Puppinck destacó el papel de la Doctrina Social de la Iglesia como herramienta para tomar distancia crítica frente a la realidad social. En este sentido, valoró la formación ofrecida por la CEU UCH: “Tenéis la suerte de poder analizar la sociedad desde la antropología y la fe cristiana, lo que os permite situaros por encima para observarla con perspectiva”.
El ponente también abordó el funcionamiento de las instituciones europeas, poniendo como ejemplo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo. Según explicó, este órgano tiene la capacidad de revisar decisiones nacionales e incluso cuestionar leyes aprobadas por parlamentos soberanos. “Si no entendéis el mundo político e institucional en el que vivís, no seréis libres”, advirtió.
En esta línea, insistió en que la libertad está estrechamente ligada al conocimiento: “Una persona, para ser libre, primero tiene que comprender”. Para ilustrarlo, comparó esta situación con ámbitos como las finanzas, donde la falta de comprensión limita la autonomía individual.
El origen de los derechos como clave de su legitimidad
Otro de los ejes centrales de la ponencia fue la importancia de conocer el origen de los Derechos Humanos. Puppinck estableció un paralelismo con la religión, señalando que, al igual que no se puede ser cristiano sin conocer el Evangelio, tampoco se puede asumir plenamente un sistema de derechos sin entender su fundamento histórico.
“Vuestra adhesión depende de vuestro conocimiento”, afirmó, criticando que la sociedad actual sea exigente con ciertos valores mientras acepta otros sin cuestionarlos. En este sentido, recordó que la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 es fruto de la confluencia de distintas tradiciones, entre ellas la de los derechos naturales hispánicos.
El ponente concluyó animando a los estudiantes a adoptar una actitud activa y crítica como ciudadanos: “No podéis cerrar los ojos y aceptar todo lo que se os dice. Es una cuestión de libertad y, por lo tanto, de dignidad”. La intervención puso el broche final a unas jornadas que han buscado profundizar en la relación entre libertad, subsidiariedad y bien común, ofreciendo a los alumnos un espacio de reflexión desde la perspectiva del humanismo cristiano.





