Información e imágenes: Zhan-Zhi Chen
¿Es cierto que el agua en la sartén indica mala calidad de la carne? ¿Comen los animales antibióticos para engordar? Bajo la moderación de las periodistas agroalimentarias Gemma Ticó y Elisa Plumed, el Paraninfo de la Universidad CEU Cardenal Herrera se convirtió en un escenario de fact-checking en vivo. Representantes de Anice, Asescu, Asoprovac, Anprogapor, Cesfac, SEOC y Amaco se sometieron a un tercer grado para separar la ciencia del bulo.
En un formato interactivo con el público de «Verdadero o Falso» a través de un Kahoot!, representantes de las principales asociaciones ganaderas desvelaron las curiosidades más desconocidas de la carne: desde cerdos que salvan bebés prematuros hasta vacas españolas que contaminan menos que la media mundial. Estas son las curiosidades más sorprendentes que dejó la jornada:

1. El cerdo: una farmacia con patas
Quizá el dato más impactante lo aportó Miguel Ángel Higuera (Anprogapor) al confirmar que del cerdo se aprovechan, literalmente, «hasta los andares», incluso para la medicina de vanguardia. Más allá del jamón, la industria porcina es clave para la economía circular sanitaria:
- De su mucosa intestinal se extrae la heparina (anticoagulante vital).
- De su páncreas, la insulina.
- De sus pulmones, el surfactante que permite respirar a los bebés prematuros.
- Incluso se fabrican válvulas cardíacas para humanos y colágeno para cicatrizar heridas.
2. La «operación bikini»: mejor conejo y cordero que bollería
Uno de los mitos más extendidos es que la carne de cordero es una «bomba» de grasa. Ángel Gómez Martín (SEOC) desmintió categóricamente este punto con una comparación muy gráfica: una magdalena o una galleta tienen un 25% de grasa, mientras que la carne de cordero (si retiramos el tocino visible del borde) se queda en un escaso 3% de grasa infiltrada.
En la misma línea, Mariluz García Pardo (Asescu) reivindicó la carne de conejo como la reina de las dietas hipocalóricas y los deportistas: muy magra, con solo un 3-4% de grasa fácilmente retirable y rica en vitamina B12, ideal para menús de hospitales y residencias.

3. Las vacas españolas y la huella de carbono
Ante la pregunta de si las ventosidades de las vacas en España contaminan más que la media, Matilde Moro (Asoprovac) aportó un dato revelador de un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia: la cadena de producción de vacuno en España emite un 66% menos de gases de efecto invernadero que la media mundial. Además, recordó que el cálculo oficial a menudo olvida restar el CO2 que absorben los pastos donde pacen estos animales.
4. Antibióticos: los animales comen «menos divertido» pero más sano
Jorge De Saja (Cesfac) fue tajante al desmentir el clásico bulo de que los piensos llevan antibióticos para que los animales crezcan más. «Falso, absolutamente falso», aseguró. El uso de antibióticos es curativo, nunca preventivo ni para engorde, y requiere receta veterinaria. De hecho, bromeó con que los animales comen «mejor y más equilibrado que nosotros», aunque sea «menos divertido», ya que su dieta está diseñada científicamente para sus necesidades exactas.

5. Los mayores y el mito del agua en la sartén
Giuseppe Aloisio (Anice) defendió la importancia de la carne para la tercera edad, negando que sea perjudicial. Al contrario, es fundamental para evitar la sarcopenia (pérdida de masa muscular) y mantener la autonomía de los mayores.
Por otro lado, desde Amaco, Aran Zaldívar aclaró el misterio del agua que suelta el filete al cocinarlo: no es un fraude, es física. La carne es mayoritariamente agua y, al aplicar calor, las fibras se contraen y expulsan líquido. El truco para evitar que se cueza en su jugo es sencillo: sartén muy caliente para sellar y sacar la carne de la nevera un rato antes. Además, recordó que el pollo sigue siendo la proteína más consumida del mundo por su versatilidad para los niños.
La sesión concluyó con un consenso claro entre los ponentes: en la alimentación, el dato mata al relato, y los estándares de bienestar animal europeos (vigentes desde 1975) siguen siendo los más altos del planeta.





