Información e imágenes: Marta Moreno
El Palacio de Colomina de Valencia acogió esta semana el II Congreso CEU-CEFAS, ‘El Retorno de lo Sagrado’. Un evento en el que sus ponentes exploraron la relación entre libertad, verdad y la presencia ineludible de lo sagrado en la vida contemporánea.
“Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, con esta máxima inició el profesor Juan Alfredo Obarrio (Universidad de Valencia) su ponencia ‘La matriz religiosa de la libertad en Occidente, presentada por Emilio Callado (Universidad CEU Cardenal Herrera). Durante su intervención, Obarrio destacó la necesidad de relacionarse con la verdad de forma honesta, afirmando que “el despotismo puede prescindir de la fe, pero la libertad no puede”, en alusión a las reflexiones de Tocqueville.
Asimismo, Obarrio recordó a los asistentes el principio sobre el que se asientan los regímenes totalitarios, que proclaman: “Solo la libertad necesaria, toda la obligación posible”, en contraposición a la postura de la Iglesia Católica, que esgrime: “Toda la libertad posible, solo la obligación necesaria”. El ponente no solo ofreció un diagnóstico agudo de los problemas contemporáneos, sino que también incorporó alusiones a autores y corrientes históricas, y resaltó la importancia de recuperar una dimensión ética y espiritual en medio de la modernidad líquida.

El congreso continuó con la mesa redonda ‘¿Un siglo ateo? Teologías políticas y nuevas religiones de sustitución’, moderada por Juan Carlos Valderrama (Universidad CEU Cardenal Herrera) y en la que participaron destacados académicos como Jerónimo Molina (Universidad de Murcia), Montserrat Herrero (Universidad de Navarra) y Guillermo Graíño (Universidad Francisco de Vitoria). Durante este espacio, los ponentes debatieron sobre la transformación de lo religioso en la era moderna. El profesor Molina resaltó el arraigo histórico del concepto de “religión política”, afirmando que “desde hace 30 o 40 años esa noción de religión política o religión secular se ha convertido en una categoría académica”. Por su parte, la profesora Herrero habló sobre la importancia de nuevos referentes morales: “La medida del hombre y del poder es el hombre óptimo, el Optimus Homo, el hombre excelente. En esa división de autoridades de Dante, el Optimus Homo no es el papa, ni el emperador, ni siquiera Cristo. Las jurisdicciones están completamente separadas y Cristo no se encuentra en la cima de ninguna de ellas”.
Herrero también aprovechó la oportunidad para referirse al “nuevo cristianismo” de Henri de Saint-Simon: “Este paradigma histórico constituyó la madre del Cordero y marcó un punto de inflexión en la manera de concebir la religiosidad contemporánea”. Apoyándose en sus palabras, el profesor Graíño concluyó la mesa redonda, quien expuso que, para comprender el woquismo, resulta útil compararlo con las religiones de sustitución del siglo XIX, las cuales pretendían educar moralmente a la humanidad. Según explicó, estas religiones universalistas –ya sea a través del nuevo cristianismo de San Simón o de la religión positiva de Comte– pretendían educar moralmente a la humanidad, en contraste con el proselitismo del woquismo, que a su juicio resulta incluso “peor que estas religiones del siglo XIX” al no ofrecer una verdadera salvación más allá de la muerte, sino una “mera inmortalidad subjetiva basada en la memoria histórica”.

Finalmente, en la ponencia de clausura titulada ‘Sobreponerse a un fin de época’, presentada por Higinio Marín, el Rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera, el profesor Armando Pego, de La Salle-Universitat Ramon Llull, reflexionó sobre la transición histórica que vivimos en el primer cuarto del siglo XXI. En su intervención, se puso de relieve cómo la crisis contemporánea —incluida la crisis climática— evidencia un cambio radical en nuestra forma de habitar el mundo, señalando que “la principal de sus transformaciones tal vez sea el cambio de posición del hombre ante un mundo al que tiene que poner a salvo, sobre todo de sí mismo”. Esta mirada apunta a una urgencia por repensar y reconstruir el “cronotopo” en el que se articula nuestra experiencia.
“Sobreponerse a un fin de época no es ponerse por encima de ella, ni reemplazarla, ni, aunque fuera de nuestro deseo, sobrepasarla”, sentenció, invitando a los presentes a interpretar el cierre de un periodo no como una mera pérdida, sino como el preludio de un “renacer”. Pego destacó que esta actitud implica dominar los impulsos del ánimo y recobrar la capacidad de “reimaginar nuevas formas de vida”. Con esta reflexión, el rector de la CEU-UCH clausuró la sesión agradeciendo la participación de los asistentes y subrayando la importancia de seguir reflexionando sobre el papel de lo sagrado en el mundo actual y su influencia en la configuración de la sociedad.
APERTURA DE LAS JORNADAS ‘EL RETORNO DE LO SAGRADO’
La jornada inaugural del II Congreso CEU-CEFAS ‘El Retorno de lo Sagrado’ celebró su primera jornada el miércoles en el Palacio de Colomina. La mañana arrancó con la recepción de los asistentes seguida de las palabras de bienvenida de Higinio Marín, Rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera, y Elio A. Gallego, director de CEU-CEFAS. La ponencia inaugural ‘Más allá de la Historia Sagrada: lo sagrado en la historia’ estuvo presentada por Elio A. Gallego y tuvo como ponente al profesor Rafael Sánchez Saus, de la Universidad de Cádiz. Tras la misma, se desarrolló una mesa redonda en la que bajo el título ‘Más allá de la secularización. Revisión de un paradigma histórico’ participaron Diego S. Garrocho (Universidad Autónoma de Madrid), Rafael Fayos Febrer (Universidad CEU Cardenal Herrera) y José María Carabante (Universidad Complutense de Madrid), bajo la moderación de Jacobo Negueruel, también de la Universidad CEU Cardenal Herrera. La jornada matinal concluyó con la ponencia ‘La presente desmoralización del mundo occidental y sus dificultades para hacer frente a los fanatismos’, a cargo de Juan Arana, de la Universidad de Sevilla, presentada por Fernando Nistal, Director Ejecutivo de CEU-CEFAS.

Durante la jornada vespertina se celebró la mesa redonda «Via pulchritudinis. Ecos del Misterio en las artes contemporáneas» en la que partiparon Antonio Barnés (Universidad Complutense de Madrid), el pintor Juan Antonio Presas y el compositor y director de orquesta Ignacio Yepes Szumlakowski, bajo la moderación de Feliciana Merino, de la Universidad CEU Cardenal Herrera. La jornada concluyó con la ponencia «La huida de lo terrible» que estuvo presentada por José Antonio Pérez Ramos de CEU-CEFAS y desarrollada por el poeta, filólogo y traductor Julio Martínez Mesanza. Un evento que `puso de relieve el análisis histórico y el debate actual que existe en torno a la dimensión sagrada como un terreno fértil para la reflexión y la acción y con el que el Congreso CEU-CEFAS ha reafirmado la importancia de revalorizar los vínculos entre la fe, la libertad y el compromiso ético en una época de transición.





