Corto Maltés se adentra en la Alemania de entreguerras con ‘Nocturno berlinés’

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Informa Laura Fargueta / Imágenes: Norma Editorial

Todo el mundo recuerda al enigmático marinero de mirada triste, gruesas patillas y un pendiente en la oreja, que lleva su personalidad cínica y su individualismo por bandera. Se trata, como no podría ser de otra forma, de Corto Maltés, personaje que nació en 1967 de la mano del historietista italiano Hugo Pratt y que, 56 años después, sigue siendo uno de los personajes del cómic más queridos por el público.

Tras la muerte de su creador original en 1995, el inconfundible personaje cobra vida en nuevas aventuras de la mano del guionista Juan Díaz Canales y el dibujante Rubén Pellejero. La última de estas peripecias ha sido Nocturno berlinés, publicado por Norma Ediciones el pasado año, que narra el nuevo caso en el que Corto se ve envuelto, con el Berlín de la República de Weimar como telón de fondo.

En la presentación de esta nueva entrega, celebrada en el Salón del Cómic valenciano de este año, Rubén Pellejero describió su proceso creativo a la hora de crear las viñetas del cómic y manifestó su admiración hacia Hugo Pratt, el verdadero padre de Corto. «Quería conservar el aspecto suelto del trazo de Pratt», explicó. El personaje, en las obras originales, siempre ha mantenido un espíritu de misterio que se han esmerado en respetar: «Ese carácter misterioso forma parte de la magia del personaje». Sin embargo, añadió que también querían «enriquecer el personaje con aspectos que no conocíamos hasta ahora».

Aunque su coautor, Díaz Canales, no estuvo presente en la charla, otro de los temas que trató Pellejero fue precisamente la importancia de la simbiosis guionista-dibujante. «Mi labor no era meramente ilustrativa. Había un componente narrativo que yo aplicaba a sus guiones: ese es el misterio de un buen cómic», afirmó. «Hay cómics en los que la historia está muy bien, pero hay algo que falla: la relación entre la historia y la imagen. Tengo la suerte de que los guionistas con los que trabajo saben que les voy a enriquecer su historia».

Tras más de treinta historias de un personaje muy querido, sus nuevas aventuras siguen aportando nuevos elementos. En Nocturno berlinés resulta especialmente importante el planteamiento intelectual del libro. En este nuevo cómic, se muestra un país convulsionado por la bancarrota, la guerra, el asesinato político, los golpes de estado y la amenaza incipiente del nazismo. No solo eso: Corto Maltés, según indica Pellejero, se atreve a dar «una interpretación más sutil de su carácter liberal. Hay una escena en la que reflexiona sobre las masas en su conjunto y el comunismo». No obstante, también deja claro que, aunque hay una importante parte política, no deja de ser un cómic y, por ello «no olvida el elemento de distracción, pero además de distracción ofrece reflexión».

Respecto a próximas entregas, adelanta que Díaz Canales y él ya están poniendo nuevas ideas sobre la mesa: «Durante los días de promoción, contactamos para saber qué vamos a hacer con el próximo Corto Maltés. De ahí nace la génesis del próximo libro».