Cristina Campos: “Siempre escribo rápido, para reescribir despacio”

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Informa Gonzalo Escrig / Imágenes: Editorial Planeta

La escritora Cristina Campos vuelve a las librerías con la novela finalista del Premio Planeta 2022, Historias de mujeres casadas. Tras el éxito cosechado con su primera novela, Pan de limón con semillas de amapola, Campos regresa con una novela intimista centrada en cuatro mujeres que esconden pequeños secretos a sus maridos. EL ROTATIVO ha tenido la oportunidad de charlar con la escritora y guionista sobre las ataduras a las que se enfrentan las mujeres, las infidelidades en el matrimonio y su carrera tras llegar a ser finalista en los Premio Planeta 2022.

¿Cómo le ha afectado el hecho de ser finalista del Premio Planeta? ¿Hay un antes y un después?

Siempre quieres mejorar, quieres hacerlo mejor. En mi caso, esta es mi segunda novela y tenía un poco de miedo a decepcionar a mis lectores porque cuando tienes una primera novela que ha ido bien, te entra el miedo a decepcionar. Quiero superarme siempre y no sabes si vas a ser capaz. Trabajo en cine y tengo compañeros maravillosos que han hecho grandes primeras películas y segundas películas que no han estado tan bien, así que, puede que me arrepienta de estas palabras cuando saque la tercera novela, pero a mí me gustaría superarme.

Hemos hablado al principio del éxito y la superación. ¿Cuándo se dio cuenta que esta novela podría optar al Premio Planeta?

Yo lo tenía muy claro, pero sabía que había escrito algo que era valiente. Hay novelas más fáciles o más difíciles de escribir, pero creo que mi novela exige un ejercicio psíquico muy complicado. No creo que en nuestro país existan muchas novelas que se desnuden tanto como la mía.

¿Se sorprende usted, teniendo en cuenta que estamos en pleno siglo XXI, que lo que más ha destacado de su historia es la infidelidad femenina?

Más que la infidelidad femenina, creo que lo que más ha llamado la atención es el cómo se ha contado la infidelidad femenina. Yo la he intentado contar desde la verdad, porque no es una novela erótica es una novela intimista. Es raro, porque no he sabido encontrar novela intimista en España. Pero sí, me sorprende que se genere tanto revuelo.

Es una novela que se centra en la ambición de las mujeres…

Sí, es muy interesante que se toque el tema de la ambición en las mujeres. Creo que yo he sido muy ambiciosa para llegar hasta donde he llegado y he tenido que trabajar mucho para llegar hasta donde estoy. Pero mi generación sigue siendo la de las cuidadoras. Al final, te llenan tanto tus hijos, que puedes caer en la tentación de pensar que ya estás realizada como mujer, pero hay que luchar para ir más allá.

Luz Gabás, premio Planeta 2022 y Cristina Campos, finalista en esta nueva edición del galardón.

Su conexión con el cine, tras su larga trayectoria como guionista y directora de casting, es indiscutible. Se podría decir que el cine empapa su estilo literario, especialmente en los diálogos. ¿En qué se diferencia el proceso de escritura de un guion del de una novela?

Yo me formé como guionista en la ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya) y trabajo siempre con una escaleta muy cerrada, con un planteamiento, nudo y desenlace. Siempre con un clímax y un anticlímax. En este caso, como es una novela coral, cada personaje tiene su propio arco. Puedo tardar dos o tres meses en tener la escaleta, pero una vez la tengo ya tengo todo preparado para comenzar a escribir. Siempre escribo rápido, para reescribir despacio. Al final todo el mundo puedo hacer una escaleta, pero el talento para conmover al lector viene de dentro.

Hasta ahora habíamos visto que las mujeres estaban limitadas por sus padres, maridos y otros colectivos. Pero, en su novela, parece que las que se limitan son ellas mismas…

Las mujeres que retrato son siempre mujeres que tienen una vida bonita. Viven felizmente casadas y se ayudan mutuamente a crecer. No creo que el matrimonio coarte la libertad si eliges bien. Lo que coarta la libertad son los hijos. Mis personajes querrían irse con sus amantes, pero no quieren romper lo que han construido.

¿Se ha basado en alguna historia real para escribir esta historia?

Sí. Las cuatro historias que cuenta la novela son reales. Todo empezó con una amiga mía que me confesó que se estaba casando con su jefe, seguida de las otras tres que también se estaban acostando con sus jefes. El efecto de la erótica del poder. Yo robo sus sentimientos y, con cada historia que me van contando, voy creando las tramas de mis personajes. Y ninguna de ellas han seguido con sus parejas.

Lo más extraño, es la diferencia entre las infidelidades masculinas y femeninas, ¿no cree?

Se da el caso que las mujeres se enamoran de sus amantes, no solo buscan sexo en sus aventuras. Pero los hombres pueden vivir perfectamente con sus familias mientras están con su amante dos o tres veces por semana. El problema viene cuando las amantes quieren un poco más, porque casi siempre es así.

Finalmente, ¿puede el lector encontrarle dentro del libro?

Por supuesto. Mi alter ego es Gabriela. Yo no he pasado por lo que he pasado siempre, pero sí que es verdad que mis anhelos, mis deseos, están volcados completamente en ella. Al final, el alter ego de un autor es eso, su yo interior.