Antonio Escohotado: un hombre que quiso ser valeroso y aprendió a estudiar

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Texto de Gonzalo Escrig

Antonio Escohotado Espinosa falleció este domingo a los 80 años. Escritor, filósofo, abogado, sociólogo, economista, astrofísico, traductor de Newton y Hobbes, etc. Escohotado ha sido el aliado de lo políticamente incorrecto y, a última hora, del liberalismo, definiéndose como un liberal que siempre ha querido decir lo que hace y hacer lo que dice: “De la piel para adentro, mando yo. Ahí empieza mi exclusiva jurisdicción, y elijo si debo o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano”, afirmó.

De joven fue comunista dispuesto incluso a ir a luchar con el Vietcong, hasta boicoteaba las clases en la universidad de Manuel Fraga y corría delante de los grises junto a la exalcaldesa Manuela Carmena. Más adelante, abandonó Madrid y se mudó a Ibiza en la que residió durante catorce años. Ahí descubrió el mundo hippie con todas sus consecuencias y también tradujo las obras de Newton, Jefferson, y Hobbes.

Estuvo encarcelado por tráfico de drogas, momento en el que escribió su monumental obra ‘Historia general de las drogas’ donde hizo un análisis exhaustivo sobre el efecto de las drogas tanto legales como ilegales.

Rechazado por gran parte de la comunidad académica por su defensa de la despenalización de las drogas, volvió a resurgir gracias a internet. A través de su cuenta de youtube, que acumula 100.000 suscriptores, promovió su conocimiento a una nueva generación. Fue en 2008 cuando publicó el primer tomo de ‘Los enemigos del comercio’, seguido por el segundo en 2013 y el tercero en 2016. Con esta trilogía, Antonio Escohotado abrazaba la vía liberal y realizaba un minucioso estudio del comercio desde los griegos hasta la actualidad.

A mitad de 2020 se mudó nuevamente a Ibiza para morir. Fue ahí donde conoció al periodista de EL MUNDO Ricardo F. Colmenero con quien publicó ‘Los penúltimos días de Escohotado’, una serie de entrevistas con el filósofo en el que abordaron varios temas como la muerte, las drogas, y el comunismo.

Para muchos ha sido un referente, un maestro, y un amigo espiritual. Ahora, descansa en paz junto a su hijo Román, aquel hijo que perdió cuando tenía treinta y ocho años. Antonio Escohotado, un hombre que quiso ser valeroso, y aprendió a estudiar.