Javier Valenzuela: “Una profesión debería ser algo que te enseñe, ya que eso es lo que tiene valor”

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Informa Tomás Arriete / Imagen: Cinema Jove

‘Yo también quiero te’ es el corto presentado por el director Javier Valenzuela en la 35ª edición del Festival Internacional ‘Cinema Jove’. La historia cuenta cómo Guillermo, un treintañero introvertido, mantiene una conversación en su baño con Laura, como todas las mañanas. Pero en esta ocasión se encuentra más nervioso, debido a que tiene una cita importante la cual lo revolucionará todo.

Para Javier, el trabajo de director consiste en detectar cosas que le llaman la atención en la realidad, para tratar de sintetizarlo en una historia, por lo que según él: “Yo diría que este corto está basado en mí, pero adaptado al código narrativo”. Para entender el sentido de cómo relacionar al director con el protagonista, hay que tirar atrás en el tiempo, y detenernos en aquellos años en los que él era inseguro y su autoestima era baja debido a que esos elementos son a los que, según su criterio, uno se ha de aferrar. “Digamos que a mí me costó mucho tener una pareja estable a causa de mis inseguridades, y entonces, contar una historia que muestra indirectamente eso, me sirvió para empezar a plantearme cosas, y lo más importante, crecer como persona”, ha explicado Valenzuela.

‘Yo también quiero te’ surgió a partir del largometraje ‘El Paraíso’, la ópera prima del autor, debido a que, tras ciertos reconocimientos y premios, los productores le propusieron probar con este tipo de formato, debido a que en su carrera cinematográfica únicamente contaba cortos. El reto comenzó cuando se les ocurrió que sería interesante crear un teaser por tal de verificar al actor protagonista, la opinión de la gente acerca del guión, el funcionamiento de él como director de largometrajes, por lo que se podría decir que se trataba de una prueba. “Lo primero que me propusieron fue escoger una escena del guión e ir a grabarla, total, que propuse una, pero me dijeron que había muchos elementos, que necesitábamos algo más sencillo, un único personaje”, relata el director.

Al no existir la escena que se esperaba, se decidió crear una de cero, ya que lo más importante que debía reflejar el corto era el conflicto de la trama principal de la obra: un joven que se enamora de una mujer, pero que es tan tímido, torpe y solitario que -en vez de centrarse en eso- decide comprar un maniquí para no sentirse solo, ocurriendo así una confrontación de lo que quiere. “Me da miedo decirlo, pero me encuentro en un momento bastante bueno, creo que se acerca un poco el instante ese de romper mano con el largometraje. Es raro que me vaya tan bien y que estén saliendo los proyectos adelante incluso con la situación que estamos viviendo, por lo que no puedo estar más feliz”, comenta Valenzuela cuando reflexiona sobre el punto en el que se encuentra su carrera.

Como máximos referentes a nivel cultural tiene a Alfonso Cuarón, un director que le lleva marcando desde hace veinte años, ya que le gustaría replicar el tipo de cine que realiza, pero con su estilo propio: “Intento hacer una mezcla entre las dos caras del cine que hay, el cine comercial y el de autor, intentando generar unos códigos de cine comercial, pero a la vez creo que es muy importante aportar tu punto de vista, tu humanidad, tu pensamiento filosófico sobre la historia”, afirma. Otros de los directores que han marcado su carrera fueron Murnau, un director de cine mudo, debido a las puestas de escena que genera en sus proyectos y su forma de ver el cine; y un tercero, sería Ernst Lubitsch.

Valenzuela compagina la ficción junto a su otra pasión: la publicidad. La publicidad le ha permitido tanto a nivel técnico como de entendimiento comprender el funcionamiento del sector cinematográfico: “Me ha servido para ser eficaz, para replantearme los proyectos de una forma bastante definida y he visto lo interesante que resulta esta mezcla debido a lo mucho que enriquece”, destaca. Ahora mismo, a lo que le dedica más tiempo a parte de la ficción es a la docencia, dando clases en la universidad de Elche y en la escuela de cine de Valencia, cosa que le enriquece profundamente al poder aprender él también de sus alumnos: “una profesión debería ser algo que te enseñara a algo, no solo una actividad con la que ganas un sueldo y ya está, eso es lo que me hace feliz, lo que tiene un valor”, resume.

Sobre posibles proyectos que se vendrán en 2021 con la firma de Javier Valenzuela, se puede decir que tiene varios largometrajes entre manos, además de un proyecto basado en una novela de Vicente Marco, ambientado en la posguerra española. En cortometrajes, el año que viene quiere seguir adelante con un proyecto de comedia negra llamado ‘Amores perros’ y otros muchos más proyectos los cuales prefiere no desvelar. Un futuro cargado de proyectos que seguro consigue llevar adelante con determinación y entrega.