Juan Vidal (diseñador): “Soy una de esas personas a las que esta pandemia les ha servido para transformarse de nuevo”

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Informa Pati Cervera / Imagen: ROTATIVO

El diseñador Juan Vidal y su directora de comunicación y Alumni CEU, Elena Giménez han sido protagonistas recientes de una de las masterclass que se imparten durante este curso 2020/2021 en el Título de Especialista en Comunicación de Moda de la CEU UCH. Cinco horas compartidas con los futuros especialistas en moda que sirvieron para conocer de primera mano a este diseñador, así como las interioridades de la moda y el lujo y su comunicación. EL ROTATIVO pudo estar presente en esta masterclass y charlar con él, en un receso, sobre su trayectoria y experiencia profesional y docente.

Juan, ¿qué recuerda con más cariño de sus inicios como diseñador de moda?

La primera oportunidad. El momento en el que pasé de ser estudiante a ser un “profesional”. Esa primera oportunidad en la que la pasarela de Barcelona me brinda el hueco para poder participar en ella, la creación de la primera colección y la oportunidad de presentarla al público. Aquello fue muy motivador y una experiencia que no voy a olvidar jamás porque era estrenarse, los nervios del principio, la alegría, la ilusión, el miedo… nunca se ha vuelto a vivir del mismo modo.

¿Cómo era Juan Vidal en 2005 antes de ganar el premio ModaFad? ¿Y ahora tras 15 años de carrera profesional?

En aquella época era mucho más ingenuo, romántico, menos práctico… tenía muchos pájaros y sueños en la cabeza. Algo que intento mantener a día de hoy. En cierto modo, intento no perder ese espíritu de Peter Pan que me caracteriza, pero sí que es cierto que hoy por hoy soy mucho más pragmático que por aquel entonces. Hoy en día hay un peso detrás de mí. Familias, una empresa, una responsabilidad y eso hace que cualquier planteamiento sea menos pasional y más pensado.

¿Cuáles son sus fuentes de inspiración a la hora de crear sus colecciones?

Buff… (resopla) es algo muy complicado de definir porque es la vida en sí misma. Todo lo que nos rodea. Soy una persona que está totalmente abierta y susceptible a cualquier pequeño micro-detalle. Soy un observador social y digamos que mi trabajo lo centro en la mujer. Intento que todo aquello que percibo y que siento se convierta en algo que decir con respecto al género femenino, con respecto a la sociedad y con respecto a lo que estamos viviendo. Esos componentes son los que intento incorporarlo dentro de cada una de las colecciones. Es mi forma de buscar respuestas por parte de la sociedad.

¿Cómo es su día a día? ¿Alguna manía inconfesable?

En el taller, por ejemplo, soy incapaz de empezar nada, ningún proceso creativo, sin que el folio esté en blanco. Con esta frase quiero decir que el folio también es donde trabajas. No puedo eliminar el taller y hacerlo de nuevo cada vez que empiezo una nueva colección, pero tengo la manía de reorganizar muebles, limpiarlo absolutamente todo, retirar de la vista todo aquello que me molesta y me pueda perturbar a nivel cromático o sensorial y que influya en lo nuevo que estoy trabajando. Intento esconderlo, aunque sea debajo de la alfombra, como quien dice y así me siento libre mentalmente para poder centrarme en el nuevo trabajo. Si no he cambiado todos los muebles, si no he limpiado todo (risas) no… y hay veces que en la misma colección cuando estoy atascado, también lo hago. No llamo a la chica ni a nadie, hay muchas veces que llego antes que el equipo, precisamente para hacer esto. En resumen: cuando estoy atascado, no puedo más, me voy allí, solo, me encierro, lo limpio todo, lo escondo todo, reorganizo lo que tengo trabajado hasta el momento y es mientras que estoy reorganizando el trabajo que he hecho entonces me fluye la cabeza, empieza a oxigenarse y se ordena para poder continuar y salir de ese atasco en el que he estado. Esa es solo una manía. A nivel personal tengo muchísimas (risas). Por ejemplo, me lavo los dientes unas seis veces al día. Es muy habitual, cuando estoy agobiado, irme al baño y pasarme un rato cepillándome los dientes. O, a veces, estoy trabajando con el cepillo puesto en la boca y todo (risas) y miles de manías más.

¿Cómo ha vivido la pandemia? ¿Ha afectado en su trabajo? ¿Presentará colección en la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid u otras pasarelas?

Está todo un poco en el aire. No tengo prisa para coger de nuevo el ritmo. Creo que esta pandemia me ha servido para analizar, reconstruir, visualizar mi trabajo, pensar lo que se ha hecho hasta ahora, lo que está sucediendo en el mundo, qué han hecho otros en mi lugar y estoy seguro de que va a desembocar en algo completamente diferente a nivel personal. No puedo especificar más, pero sí que puedo decir que soy una de esas personas a las que esta pandemia les ha servido para transformarse de nuevo.

¿Cómo se puede ser un diseñador internacionalmente conocido y, además, dedicar tiempo a formar a jóvenes?

Fue una oportunidad o posibilidad que cuando me la presentaron o pusieron encima de la mesa la acepté rápidamente porque siempre he pensado que el diseño tiene una etapa de caducidad, que lo que es en sí la figura del creativo o diseñador necesita estar en constante renovación. Estar impartiendo moda me permitía estar en contacto con gente de veinte años que quiere participar en el sector, que tiene algo que decir y que de alguna manera me va a ayudar a estar siempre en la vanguardia porque es importantísimo que los equipos creativos no envejezcan y tener siempre la mente abierta para ello y absorber e incorporar. Dar clase, para mí, es un win to win porque prácticamente es eso: ellos aprenden de mí, pero yo también aprendo de ellos. Para mí es recibir un feedback muy valioso que me renueva y me regenera constantemente.

¿Qué es lo que intenta transmitir a los estudiantes?

Intento en todo momento que cada uno de ellos brille por sí mismo. Intento tutorizarlo todo, de la manera más personal posible, para que no salgan todos cortados por el mismo patrón. Trato de respetar que cada uno tenga un proceso creativo diferente, entender la pluralidad del sector y estar abierto a todo ello.

¿Qué habilidades cree que debe tener una persona para triunfar en el mundo de la moda?

Creo que las claves son pasión, determinación, esfuerzo y persistencia. Por supuesto, también hablaríamos de ingenio, creatividad y empatía con el público.

¿Ha cumplido todos sus sueños en lo personal y lo profesional?

No, ¡qué va! Te voy a contar una cosa metafórica que igual no se entiende porque mucha gente que me conoce me lo dice. Mi entorno me dice que estoy flipando, pero es cierto que yo no siento el éxito. No soy capaz de visualizarlo con esa perspectiva que tiene el ojo ajeno ni que te da el tiempo. Entonces igual es una característica de alguien workaholic total. Mi meta sería esa, sentirlo como un éxito, no sentirlo como algo que está de paso. A nivel personal me quedan miles de sueños, porque soy una persona muy soñadora, pero… un casoplón estaría bien, ¿no? (risas).