Fundación Pablo VI: Reflexiones del cardenal Omella y Luis de Guindos en torno a la globalización y la situación actual tras la COVID-19

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Redacción: Carles Gallego / Imágenes: Fundación Pablo VI

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal Juan José Omella, junto con el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, han protagonizado el último encuentro virtual organizado por la Fundación Pablo VI, en un evento presentado y moderado por el director de ‘La Tarde’ de COPE, Fernando de Haro, donde ambos reflexionaron en torno a la globalización y los aspectos que serán necesarios para superar la crisis del coronavirus.

“La globalización ha sacado a millones de personas de la pobreza y ha traído la mejora en los trasportes y en las comunicaciones”, destacó al inicio del evento Luís de Guindos, quien calificó de “malo” el fin de la globalización y auguraba la continuidad de la globalización “con modificaciones económicas traídas por la crisis”. En este sentido el cardenal Juan José Omella afirmó que esta crisis “ha sido una oportunidad para darnos cuenta que en el camino de la globalización nos necesitamos todos y hay que valorar a las personas porque como seres humanos todos somos importantes”. Una afirmación que el presidente de la Conferencia Episcopal Española reforzaba mandando un mensaje de esperanza con los que vienen de fuera a buscar una nueva vida en nuestro país: “los políticos tienen como reto saber cómo acoger a los inmigrantes”. Citando al Papa Francisco, el cardenal abogó en su exposición por un sentimiento de solidaridad ante el más necesitado y el inmigrante, “la tierra es nuestra casa común. No podemos poner barreras delante de nuestros hermanos”, añadió.

El encuentro abordó también aspectos sociopolíticos de la actualidad tanto en España como en la Unión Europea y en este sentido, ambos ponentes no dudaron en reflexionar en torno a los populismos que están aflorando en estos tiempos. “La historia siempre se acaba repitiendo”, advirtió el presidente del BCE, recordando al mismo tiempo el auge del fascismo en el siglo XX. De Guindos abogó por la necesidad de “una visión de comprensión con el de al lado”, ya que desde siempre “lo más fácil para el populista es buscar el enemigo fuera”. Como solución a a los populismos y a esta escalada de tensión política en el seno de la Unión Europea, el político español defendió la necesidad de una mayor integración europea “para evitar problemas pasados como los sufridos en la Segunda Guerra Mundial”. Asimismo, el vicepresidente del Banco Central Europeo no olvidó recordar que “es un momento para una mayor integración cultural y económica de Europa” y señaló que “el populismo no es la solución, lo es la integración”. En torno a la Unión Europea, además, el cardenal Omella quiso hacer hincapié en los orígenes de la construcción de la Unión, una construcción cimentada sobre “los valores de la tradición cristiana y el amor a la tierra”, y afirmó “solo unidos por un proyecto común avanzaremos ante esta nueva realidad”.

La tensión en política y la calidad de la misma también fueron aspectos sobre los que los invitados reflexionaron en el transcurso del evento, en este sentido el cardenal Omella indicó que le «duele mucho» la imagen de «crispación y enfrentamiento» que hay en España y propuso crear espacios de diálogo donde se puedan sentar a hablar «sin insultarse y hacer pactos», no solo entre los políticos sino también con los empresarios, el sector educativo o las instituciones de la Iglesia. En relación a esta última y como responsable de la misma en España, el presidente de la CEE reconoció que en la Iglesia también se debe hacer «autocrítica» aunque a su juicio, la Iglesia ya lleva «tiempo haciéndola, por ejemplo, en cuestiones de abusos» sexuales a menores cometidos por miembros del clero. No obstante, lamentó que no se destacase lo que hace bien la Iglesia y que se siga separando la jerarquía eclesial de la acción caritativa y solidaria de Cáritas porque, aunque la primera «brilla menos» o «ilumina a veces peor» que la segunda, ambas reciben «la misma luz eléctrica que viene del mismo generador de vida y de luz que es Jesucristo. Hacer esas diferencias de unos contra otros no me gusta», zanjó.

La economía y las consecuencias que pueda tener esta crisis sanitaria por la COVID-19 también fueron cuestiones abordadas por De Guindos y el cardenal Omella en aspectos relacionados con el desempleo, ERTES, pobreza y exclusión. Luís de Guindos advirtió de que “estamos viviendo la peor crisis económica desde el final de la guerra. El impacto económico va a ser muy intenso y se va a producir un gran empobrecimiento”, aseguró, y añadió, “todavía no somos conscientes de las cicatrices que esta crisis va a dejar”. Una situación que a su parecer y desde su responsabilidad como vicepresidente del BCE, “ya ha tocado fondo y se comienza a ver la recuperación”. El arzobispo de Barcelona afirmó, al hilo de lo expuesto por el De Guindos, la importancia de lograr para todos, un trabajo digno para salir de la crisis, “hay que tener una mirada desde los pobres, porque los hay que no tienen nada. Y para eso, el trabajo es fundamental. Todo lo que no sea trabajar hacia esto será volver a la desigualdad. No es un camino rápido, pero no hay otro”, afirmó. «Dentro de unos meses encontraremos la vacuna y querremos volver a ser como antes. Pero no, no podremos ser como antes, tendremos que tener una mirada distinta de respeto a la persona y a la creación», concluyó.

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