Ana Merino: «Escribo mucho con una pulsión, una sensación y voy ahondando en ella»

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Redacción: María Bodi / Imágenes: Editorial

Tras 24 años viviendo en Estados Unidos, la ganadora del Premio Nadal 2020, Ana Merino, presentó, hace escasamente unas semanas en Valencia, su nueva novela ‘El mapa de los afectos’. Una obra que trata sobre la vida de las personas buenas que a veces se quiebra, que se destruye porque existe el mal con sus distintas formas: los impulsos psicópatas que conducen al asesinado o la violación, la impunidad, las injusticias, la desigualdad social, los prejuicios, la crueldad o las guerras. De todo ello nos habló en esta entrevista que concedió a EL ROTATIVO.

¿Cómo se siente tras haber ganado el premio Nadal 2020?

Una se siente muy bien y siente esa responsabilidad de continuar en diálogo con otros escritores fabulosos que lo han ganado porque es un premio importantísimo. Es una sensación muy interesante porque es muy ilusionante. Es una sensación muy bonita.

¿Por qué ‘El mapa de los afectos’?

Es una novela que cubre un territorio muy amplio tanto en el espacio de las emociones como en el tiempo de la trama, ya que es una trama que recorre casi 20 años, pero que también hace alusiones a otros tiempos y a otros mapas. La palabra mapa reunía muy bien toda la variedad de personajes y emociones, por esto me pareció el título que mejor definía y resumía la novela.

Usted empezó escribiendo poesía. ¿Cómo ha sido ese tránsito entre los géneros?

Empecé muy jovencita como poeta y a lo largo de los años tengo una relación muy intensa con la literatura, soy una gran lectora, he leído mucho. Además, he hecho teatro y también lo he escrito, así como ensayo académico y ensayo de divulgación sobre estudios culturales y cómic. Llega un momento en el que mi pulsión literaria y mi necesidad de explicar el mundo a través de la literatura me pedía la ficción y la novela contiene todos esos elementos. He llegado desde esa madurez que te permite descubrir que un género se adapta muy bien a una propuesta y mi novela se adaptaba muy bien a esta propuesta de personajes.

¿Qué es lo que más le sorprendió a la hora de crear los personajes? 

Había una cosa que me gustaba mucho, y es que llego desde la intuición. Escribo mucho con una pulsión, una sensación y voy ahondando en ella, por eso me gustaba que me acompañaban. Me sentía muy acompañada mientras escribía la novela.

¿Cómo traza la personalidad de los personajes?

Como trabajo con mucha gente y me he dedicado a la docencia, me comprometo y voy a muchos proyectos. A través de la experiencia observo mucho y sin darme cuenta me quedo con detalles de las personas que conozco que me parecen interesantes de forma que, cuando estoy trabajando en un personaje empiezan a aparecer esas observaciones que he hecho y las voy incorporando.

¿Se siente identificada con algún personaje de la novela?

Más que identificada me gusta ver existir a mis personajes. Ellos tienen detalles y gestos que puedo reconocer y decir “a lo mejor yo era así de joven o a mí me gustaba jugar de esa manera como los niños”. Me encantan los animales que salen en la novela y puedo reconocer a los soldados que han sufrido… más que identificarme, les reconozco.

¿En qué se ha inspirado para escribir esta novela?

En la interiorización de la aventura americana. Lo que me ha dado mi estancia de 24 años en Estados Unidos es interiorizar todo lo que me rodea y de alguna manera ha vuelto a salir de forma novelada.

En la novela aparecen crímenes, desapariciones, asesinatos… ¿Consideraríamos la obra como novela negra?

No, la novela negra tiene una trama y tú vas leyendo la obra y quieres desenmascarar a quién ha cometido el crimen. Quieres resolver la trama. Pero aquí la cuestión es que hay crímenes cuya resolución la aporta el pensamiento del lector imaginando cómo será la vida de todos los que han sido afectados por ese crimen. Hay una introspección que, aunque haya elementos del género negro como los crímenes, en la novela se resuelven de forma introspectiva. Una parte de la historia podría estar dialogando con este género negro, pero a su vez trata de encontrar otros elementos que añadan reflexión.

En la historia podemos observar una prosa muy lírica. ¿Cree que la poesía es un buen género para manifestar los sentimientos?

A mí, la poesía me ha dado un espacio importantísimo para expresar emociones y pensamientos. Lo que ha pasado ahora es que he dado profundidad y he buscado esas emociones dándoselas a unos personajes. Con ello he generado un ritmo literario donde los personajes se expresan y sus pensamientos se resumen muy bien a través de una poética dentro de la narrativa.

Por último, ¿cuál es el mensaje con el que deberíamos quedarnos aquellas que se acerquen a conocer su última novela? 

El mensaje es uno: ¡Viva la literatura! Hay que leer. Hay que recuperar el tiempo sosegado de la lectura, del entendimiento, de la reflexión y de la empatía porque eso es la literatura. Mi mensaje a todos, lectores y no lectores, es que hay que seguir celebrando la literatura.