Pilar Eyre: “El periodismo es lo que me mantiene viva”

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Informan: Eva Andreu y Raquel Sánchez (4º)

La escritora y periodista Pilar Eyre presenta durante estos días en nuestro país la que será la vigésimo primera novela en su trayectoria en la que confluyen vivencias familiares y de su infancia en la Barcelona franquista. De paso por Valencia, precisamente para promocionar su novela “Carmen, la rebelde”, nos atendió -amable y muy cercana- en una conversación donde se habló de literatura, periodismo y también de la actualidad.

Después de Carmen, la rebelde, regresa con una novela más íntima y personal. ¿Por qué ese giro?

Era una historia que llevaba dentro desde hace muchos años porque es, en cierto modo, la historia de mi familia, la historia de la generación de mi padre, mi infancia en cierta manera. Yo nací en los años cincuenta, entonces tenía ganas de hablar de esa época; de hablar de unas personas que no salen en los libros de historia, que son personas anónimas pero que han formado parte de la sociedad y que han contribuido a que nuestro país sea ahora lo que es. Ahora tenía la madurez narrativa suficiente, ya que ha sido un libro muy difícil de escribir porque tiene muchos personajes, planos y muchas historias y, después de veintiún libros, me veía capacitada. Me ha llevado dos años de mi vida tener toda la información para escribirlo.

¿Qué ha supuesto para usted revivir, a la hora de escribir esta novela, experiencias personales pasadas?

Cuando yo cuento cosas de la generación a la que marcó la guerra, tenía muy presente a mi padre que también forma parte del libro. Mi padre estuvo condenado a muerte en prisión durante dos años en Barcelona y, cada mañana, creía que lo iban a fusilar. Este hecho, con dieciocho años, te marca para siempre y divide tu vida en dos. Mi padre era una persona muy alegre pero nunca quería hablar de aquello, tenía un fondo melancólico que fue marcado por la guerra. Y toda esta generación estaba dividida en dos… Hubo una guerra de hermanos contra hermanos y, en consecuencia, esto nos ha marcado a todos. Somos lo que fuimos y, probablemente, tiene su origen en esos hechos pasados.

Un perfecto caballero es una novela que está ambientada en la Barcelona franquista. En los tiempos que corre Barcelona, ¿cree que la situación política de la época se está reflejando a la actualidad?

A decir verdad, yo vivo en Barcelona y se percibe muy distinto cuando estás fuera de Barcelona a cuando vives allí. Pero es cierto que me duele mucho ver imágenes como las que veo de Barcelona. Me gustaría que este pequeño grupo que hace mucho ruido, independentistas y no independentistas viviéramos en armonía ya que esto no beneficia a nadie, al contrario, nos perjudica como país y como ciudad.

Uno de los principales protagonistas en la novela es, evidentemente, el amor, que lo impregna todo. ¿Es cierto que el amor es un salvavidas?

El personaje principal es una gran historia de amor. Son dos mundos absolutamente contrarios que se encuentran. Lo raro de esta historia es que hay amor, que un hombre en aquella época tuviera una querida era algo normal en una sociedad muy hipócrita. Lo normal era tener tu mujer legítima y, por otro lado, la querida. El amor en este libro salta la barrera entre esos dos mundos absolutamente opuestos: el de los vencedores y los vencidos; el de los canallas y los héroes. El amor hace que todo esto no valga nada porque lo único que hay es un hombre y una mujer que se aman profundamente.

«Me gustaría que este pequeño grupo que hace mucho ruido, independentistas y no independentistas, viviéramos en armonía ya que esto no beneficia a nadie, nos perjudica como país y como ciudad»

Amparo, esa joven trabajadora de la fábrica de Mauricio que ha tenido una vida muy complicada hasta conocer al protagonista, ¿es el claro ejemplo de una mujer luchadora, feminista?

Sí. Los dos personajes femeninos de mi libro son dos personajes que empiezan como desdibujados, sumisos y domésticos. Conforme avanza la novela, van tomando fuerza y se va descubriendo que Mauricio que, aparentemente lleva las riendas de todo, al final no es así ya que son ellas las guardianas de los secretos de él. La vida de Mauricio descansa sobre unos hechos que ni él mismo conoce, pero ellas sí. El hombre fuerte, en realidad es débil, y las mujeres en principio débiles son mujeres fuertes, cada una en su estilo. A pesar de no tener las armas que tenemos hoy en día las mujeres, sin carreras universitarias ni independencia económica. Encuentran dentro de ellas mismas la fuerza para coger las riendas de su propia vida.

En una entrevista comentó que su familia fue parte de los vencedores, aunque expresó que esto no quiere decir que se aprovecharan del momento. ¿Qué significa, entonces?

Mi familia era falangista y toda la familia fue perseguida y castigada por sus ideas en una Barcelona republicana. Después de la guerra lo tenían todo para posicionarse bien, eran gente influyente en el régimen y podrían haberlo aprovechado pero eran honrados. Por lo tanto, ganaron la guerra pero perdieron la posguerra. Quién ganó la posguerra era gente que ni siquiera había luchado en la guerra civil, gente sin escrúpulos que se aprovecharon de la situación y del clima de corrupción y sobornos que había. El poco dinero que había siempre iba para los mismos bolsillos y para eso había que ser listos y tener pocos escrúpulos.

En esta novela toma como punto de partida la historia de su familia y su propia experiencia como hija de un matrimonio burgués. ¿Este será el hilo conductor presente en esta novela con respecto a los protagonistas?

En esta novela yo soy personaje, narradora y soy la escritora. Los recuerdos son míos son tres planos en los que intento reflejar la situación. Hasta los dieciocho años fui del bando de los vencedores, desconocía la situación. Vivía en un ambiente burgués y creía que lo que tenía era lo natural. Al entrar en la universidad tomé conciencia de la situación pero el punto de vista desde el que relato la situación es mi visión actual. En aquella época se escribieron muchos libros pero hablar de aquella época, con ojos nuevos, es lo que he hecho con este libro. Con los ojos del ahora.

Barcelona es una ciudad trabajadora y contradictoria. ¿Es una cuestión de interés propio o es que quiere hacer ver al lector cuál es la realidad?

Me gustaría mucho que la gente tuviera otras informaciones que no fueran todas aquellas que nos han vendido en los últimos años. En Barcelona hubo una burguesía franquista que se aprovechó y enriqueció con el franquismo. Esta Barcelona existió. Cataluña no siempre ha sido antifranquista, hubo mucha gente que se aprovechó y enriqueció del franquismo.

«Pienso en hacer un libro lo mejor posible, me sorprende de qué manera los lectores reciben el mensaje de los libros»

Como escritora, ¿se plantea qué quiere provocar en el lector?

Pensar en lo que se quiere provocar en el lector es una responsabilidad muy grande… el peso sería enorme. Yo escribo con total libertad. Tienen que ser libros sinceros para que guste y llegue al lector. Sinceridad no es lo mismo que verdad, los libros son ficción pero se trata de narrar o crear una ficción verosímil. La realidad es que pienso en hacer un libro lo mejor posible, me sorprende de qué manera los lectores reciben el mensaje de los libros.

¿Siente que la gente le conoce más o ha sabido más de usted después de ser finalista del Premio Planeta?

El premio Planeta es un reconocimiento a mi trabajo que me hizo mucha ilusión. Después de catorce libros a la espalda y muchos años en el mundo del periodismo. No hay que pasar por la vida sin dejar huella

Qué se considera más: ¿periodista, escritora o ambas?

Podría haber optado por una de las dos pero el periodismo es lo que me mantiene viva, lo que me hace hablar y conocer a gente. Escribir es un trabajo solitario que te hace aislarte para concentrarte pero no podría vivir sin ambas. El periodismo, además, me aporta resortes psicológicos para crear a mis personajes ya que mucha gente con la que hablo me inspira.

A día de hoy, ¿continúa sintiendo esa presión inicial a la hora de publicar una novela?

Por supuesto que la siento. Cada vez es peor y me pasa con todos los libros (confiesa Pilar entre risas). Cuando termino un libro siempre me pregunto si le interesará a la gente, al igual que con las primeras críticas. Las mejores palabras son cuando recibo la llamada de mi editora y me dice “Segunda edición». Disfruto tanto escribiendo. Estás creando vida.