Rosa Visiedo: “Se ha logrado poner las bases para una universidad que mire al futuro”

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Redacción: Jaime Roch y Eva Andreu / Imagen: CEU

El curso 2018/2019 ha sido el último en el que Rosa Visiedo ha estado al frente de la Universidad CEU Cardenal Herrera como Rectora. Amable y cercana, como siempre, con ella estuvimos hablando de su experiencia al frente del CEU durante dos mandatos en los que la institución se ha convertido en una universidad en la vanguardia de la enseñanza en nuestra Comunidad Valenciana.

Han transcurrido ocho años desde que asumió la responsabilidad de ser la Rectora de esta universidad: ¿Qué valoración podría hacer de esta experiencia?

Ha sido una experiencia increíble en lo personal, lo profesional y académico y por todo lo que he podido aprender y disfrutar durante este tiempo.

Usted asumió la dirección del CEU en un contexto de crisis económica en nuestro país muy complicado. Este hecho: ¿añadió mayores dificultades al desarrollo de su proyecto y de su gestión?

Es verdad que asumimos la responsabilidad en un momento difícil con un contexto económico de crisis muy importante y esto marcó los primeros años de mi etapa como rectora. Hubo que realizar todo tipo de ajustes para hacer frente a la realidad del momento, pero la dureza de estos años tuvo su parte positiva porque unió aún más a toda la comunidad educativa. La unión de todos, en la adversidad, fue una de las mejores cosas que pudimos hacer en ese momento. Nos hizo más fuertes, conseguimos superar esa época y hacer del CEU una universidad sostenible y solvente, tanto en lo económico como en lo académico.

La máxima responsable de la institución ha estado al frente de ella durante dos mandatos logrando la internacionalización y el crecimiento del CEU-UCH

La clave de esa superación del contexto de crisis y posterior desarrollo: ¿estuvo en la internacionalización?

Efectivamente la internacionalización ha sido uno de los logros destacados en este periodo, pero no el único. Veníamos de una época en la que éramos una universidad local con alumnado que provenía de nuestro territorio y del entorno y la presencia de alumnos extranjeros era muy poca. Cuando emprendimos el proceso de internacionalización lo hicimos con la idea de convertir la universidad en un espacio donde caben todo tipo de alumnos. Partimos de una presencia muy testimonial de alumnos extranjeros y, actualmente, son unos 2.500 alumnos internacionales los que están con nos otros, un tercio del total de estudiantes de Grado.

¿Qué ha supuesto la internacionalización en la evolución de la universidad?

Ha sido importante porque ha permitido conseguir los objetivos de sostenibilidad y solvencia pero también ha sido determinante porque nos ha impulsado a efectuar una evolución para atender las necesidades distintas de los alumnos que están fuera de sus casas, de sus familias, de su entorno vital. Nuestra universidad está totalmente volcada con el estudiante y quiere estarlo cada vez más. Queremos ofrecer a todos los estudiantes, nacionales e internacionales, un contexto multicultural que les enriquezca en su crecimiento académico y personal, por ello les ofrecemos un entorno donde todos convivan, interactúen culturalmente, se encuentren integrados, trabajen juntos… Para nosotros el alumno es el protagonista de toda nuestra labor.

¿Ha evolucionado el perfil del alumno?

Los estudiantes han cambiado mucho en estos últimos años. Actualmente el contexto cultural, el sociológico, el tecnológico son diferentes. Sois personas nativas en lo digital y lo utilizáis para todo… lo que nos impulsa a una reflexión profunda para seguir indagando sobre qué estamos enseñando y cómo estamos enseñando.

“Ha sido una experiencia increíble en lo personal, lo profesional y lo académico”

En esto, el papel del docente también se habrá ajustado a la realidad actual…

Claro. Nos estamos adaptando a estos cambios porque si no lo hiciésemos sería una irresponsabilidad. Hemos impulsado diferentes planes de formación orientados al uso de las nuevas tecnologías, a lo digital aplicado a la mejora de la docencia presencial. Buscamos acercarnos más y mejor a nuestros estudiantes y formarles mejor cambiando la metodología, más adaptada a ellos, pero no el fondo, pues lo sustancial debe permanecer.

Y en el caso del alumno como respuesta a mejorar su preparación destacan iniciativas como, por ejemplo, CEU Emprende…

Sí, así es. Nosotros entendemos la docencia y la universidad como algo que transcurre no solamente en las aulas sino también fuera de ellas. Por eso hemos querido generar un entorno donde puedan suceder cosas no solo relacionadas con las clases sino también con la vida de los universitarios. Nosotros queremos que los estudiantes puedan tener una experiencia formativa completa. En esta dirección y atendiendo a nuestra naturaleza internacional surgió Campus Life con la idea de posibilitar a los alumnos una mayor integración en la comunidad educativa y en su entorno vital. Por lo que respecta a CEU Emprende forma parte de otra de las líneas de actuación que hemos querido potenciar: el emprendimiento. Los alumnos van a salir a un mundo laboral muy competitivo, lo que hace que no solo tengan que haber adquirido el conocimiento sino competencias relacionadas con la proactividad, la sociabilidad laboral, cómo enfrentarse a una entrevista de trabajo, cómo elaborar su primer currículum, cómo emprender tu propio negocio. Fomentar la empleabilidad y el emprendimiento es uno de los objetivos de la universidad.

“Actualmente son 2.500 alumnos internacionales, un tercio del total de estudiantes de Grado”

Estos años también se ha impulsado la investigación, en un contexto nada fácil…

Hemos estado trabajando duramente porque el ecosistema de investigación también ha sufrido la crisis. Esto ha hecho que busquemos financiación sobre todo europea y hemos conseguido poner en marcha algunos proyectos muy importantes como, por ejemplo, el desarrollado el grupo SAIGAS (Servicios de Análisis, Investigación y Gestión de Animales Silvestres) de la Facultad de Veterinaria que cuenta con la colaboración del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP). Por otro lado, hemos explorado y abierto otras vías de financiación a través de convenios con empresas privadas creando cátedras de investigación, por ejemplo: la Cátedra Integral del Dolor constituida en colaboración con la Fundación Vithas Nisa, la Cátedra Internacional de Investigación con el Grupo multinacional francés ESI o la Cátedra Fundación García Cugat para la promoción de la investigación y divulgación de la medicina biorregenerativa. Sobre todo, hemos querido poner la ciencia al servicio de la sociedad y que la mayor parte de las líneas de investigación que se desarrollen tengan un impacto directo y positivo para nuestra sociedad un aspecto totalmente en consonancia con la inspiración cristiana de nuestra institución.

Hablando del carisma cristiano de la universidad. El CEU siempre se ha significado por una presencia comprometida abiertamente en la defensa de la libertad de educación. ¿Cree que estamos en el camino de solucionar la polémica sobre esta cuestión?  

A mí me gustaría pensar que sí, pero es complicado. Hay que seguir luchando porque nuestra Constitución recoge en su artículo 27 el derecho a la educación y la libertad de enseñanza y por tratarse de una libertad recogida por la Constitución, lo suyo sería que se atendiera a dicho mandato para que fuera real, pero, para ello, es preciso que haya voluntad de que así sea. En este curso se ha puesto en marcha un proyecto bajo el paraguas del arzobispado, muy interesante como es el caso de la campaña YoElijo para promover la elección del tipo de enseñanza que uno quiere. No se trata de una cuestión entre enseñanza estatal o privada sino que se trata de una cuestión de libertad en la elección porque incluso aquellas personas que eligen libremente un enseñanza estatal a veces no son libres de elegir el centro donde quieren que sus hijos cursen sus estudios. Por otro lado, en estos últimos meses la Asociación Católica de Propagandistas a la que pertenece la Fundación Universitaria de la que es parte nuestra universidad también ha puesto en marcha otra iniciativa que se llama YoLibre para promover, concienciar y sensibilizar sobre la necesidad de la libertad de educación y enseñanza. Yo creo que, al final, todas estas iniciativas tienen que calar en la sociedad y quiero pensar que todo esto sí que sirve para que llegue un día en el que se puede hablar de una libertad de educación y enseñanza efectiva y real.

En breve concluye ocho años como rectora de la universidad. ¿Algún día pensó en que alcanzaría a gestionarla?

Si os he de ser sincera nunca pensé que podría ser la rectora. He estado en diversos puestos de responsabilidad y a lo mejor podría haber seguido más años como secretaria general, pero llegó el día en el que tuve que asumir esta responsabilidad. El CEU me ha dado mucho a lo largo de mi vida y hacer en cada momento lo que la institución me ha pedido es la forma que tengo de devolverle todo lo que me ha dado. P: Ahora desde su experiencia: ¿Qué características cree que debe tener la persona que acceda a este cargo? R: Yo creo que debe tener, sobre todo ganas de trabajar, ilusión, motivación y un proyecto que desarrollar. También debe saber rodearse de la gente adecuada y comprometida con la casa y con el proyecto del CEU. Yo nunca dejaré de dar gracias a todo el equipo que ha estado conmigo entregado al proyecto, tanto el equipo rectoral como los distintos equipos de los diferentes centros y Facultades así como el personal, todos ellos han sido los que han hecho posible lo logrado.

“Nunca dejaré de dar gracias a todo el equipo que ha estado entregado al proyecto”

Tras una vida académica-pública tan intensa en estos años: ¿con qué se quedaría?

Es complicado porque las vivencias y las experiencias han sido muchas, tanto positivas como negativas pero me quedo con dos momentos. El primero es del año 2015 cuando pusimos la primera piedra del Hospital Veterinario y el Edificio de Ciencias de la Salud en Valencia. Ese día fue muy importante porque veníamos de un largo periodo en el que no se había construido nada y colocar esa primera piedra fue poner en marcha unas mejoras muy importantes para nuestros estudiantes y nuestra universidad. El segundo momento es la celebración de San Pablo en 2018. Ese día celebraba mis 25 años en el CEU y mis compañeros me dieron una sorpresa en forma de homenaje y me regalaron una “Rosa de los vientos”, lograron emocionarme. ¿Y de los malos recuerdos? ¡Prefiero olvidarme!

¿Se va con la sensación del deber cumplido?

Globalmente creo que sí. Una siempre piensa que se podría haber hecho algo más o de distinta manera y, a veces, no ha dado tiempo a desarrollar más proyectos, pero creo que globalmente sí. Se han logrado poner las bases para una universidad que mire al futuro y que sirva a nuestros estudiantes siendo un espacio de formación donde puedan tener una experiencia enriquecedora en lo académico y en lo personal. Creo que hemos contribuido a construir una universidad que sirva para hacer un mundo mejor… Ahora se abrirá una nueva etapa para la universidad en la que estoy segura que se lograrán nuevos objetivos para conseguir que la universidad siga siendo pionera, innovadora, internacional, que fomente el emprendimento, que genere investigación y la transfiera y estoy segura que lo conseguiremos.

Le vamos a seguir viendo en las aulas impartiendo sus clases de Comunicación y Marketing, dirigiendo TFG, tesis doctorales… ¿No?

Eso va con uno! Donde vaya forma parte de mí misma, seguiré impartiendo clases y trabajando para que el CEU siga siendo la institución que tiene que ser.