Ricardo Ten: “Disfruto con el esfuerzo en el deporte y me siento un privilegiado”

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Ricardo Ten / Foto: M. Hernández
Ricardo Ten / Foto: M. Hernández

Ricardo tiene sed. Dice que la vida le ofrece innumerables oportunidades y quiere aprovecharlas al máximo. Con una medalla de bronce en 100 metros braza en los Juegos Paralímpicos de Londres de 2012 no tiene suficiente. Busca competir en el próximo campeonato de Europa de verano y lograr el oro en Río de Janeiro 2016, como ya lo consiguió en Atlanta, Sídney y Pekín. Y está dispuesto a lograrlo, cueste lo que le cueste, porque, según dice, disfruta “con el esfuerzo en el deporte” y se siente un “privilegiado por poder dedicarse a lo que más le gusta”.

Ricardo Ten (Valencia, 1975) es de ideas claras y de principios sólidos. Sabe que el esfuerzo es clave para conseguir un triunfo deportivo y entrena duro. Las sesiones son diarias, durante la mañana, y comienzan a las 9:30 horas. Nada alrededor de 3.500 metros en la piscina municipal de Campanar, después sigue con ejercicios de fortalecimiento del tronco, de estiramientos y, para terminar, hace algunos ejercicios en el gimnasio. También sale a correr y en bicicleta. Eso es ahora, que está a principio de temporada pero cuando, más adelante, se acerca la competición, entrena por la tarde también.

Aunque las mañanas de Ricardo comienzan de una forma que poco tiene que ver con su faceta deportiva. Y es que su mujer y él levantan y preparan el desayuno a sus dos hijos y después, Ricardo, cual padre orgulloso, los lleva al colegio. “Quiero que sean buenas personas y que aprendan valores como el respeto y la tolerancia”, explica. “Vivimos en una sociedad que tiene estereotipos hacia la discapacidad y queremos que nuestros hijos la vivan desde otra perspectiva más positiva”, asegura.

Y es que Ricardo se encuentra con muchas barreras en su vida diaria. Algunas son físicas y le sitúan en una posición de esfuerzo personal constante. “Para mí el reto mayor no es meterme en la piscina y nadar 3.000 o 4.000 metros, sino poder llevar una vida diaria normalizada, desde que te levantas, cuando tienes que ayudar a tus hijos, o a la hora de realizar cualquier cosa porque te las tienes que ingeniar para intentar depender de la gente lo menos posible”.

Ricardo también convive con las barreras actitudinales, las que están en la sociedad y que, en ocasiones, pueden ser incluso más difíciles de superar que las físicas. Pero Ricardo las comprende y piensa que no hay que culpar a la sociedad: “Cuando una persona no tiene relación con un discapacitado no sabe realmente todo lo que somos capaces de hacer”, afirma.

Ricardo Ten / Foto: M. Hernández
Ricardo Ten / Foto: M. Hernández

Y es que este campeón olímpico es capaz de hacer muchas cosas. Además de dedicarse al deporte de alta competición y formar una familia, colabora con el proyecto DI-Capacidad del Levante U.D. en el que, junto a su buen amigo, el atleta valenciano paralímpico, David Casinos, y otros deportistas, dan charlas en colegios e institutos de la Comunitat Valenciana para acercar la capacidad a los jóvenes. “Queremos transmitirles que se puede salir de una situación difícil y que se puede llegar muy lejos”, apunta.

Ricardo lucha por la igualdad. Dice que queda mucho camino por recorrer pero que en ello está. Él piensa que los deportes no son todos iguales, que hay una distinción importante entre deportes olímpicos y paralímpicos y que agradece que cada vez les vean más como deportistas que tienen una discapacidad en lugar de como personas discapacitadas que practican deporte.

Ten también valora positivamente el papel de los medios de comunicación en este sentido. Así, explica que cada vez los medios de comunicación les prestan una mayor atención y que las redes sociales les están ayudando mucho a que conozcan su trabajo diario, sus entrenamientos. “Es bonito poder compartir cosas con gente que no te conoce de nada y que se interesa por lo que haces. La verdad es que a nosotros nos carga las pilas, nos motiva mucho”, subraya.

Pero en ocasiones reconoce que el enfoque informativo que se le da a la discapacidad es de tipo victimista en lugar de integrador. Siguiendo este argumento, Ten piensa que quizá no haya ninguna mala intención y se haga así por desconocimiento y se reafirma en su idea de que no se conoce el mundo de la discapacidad lo suficiente y por ello se tiene unos estereotipos que, poco a poco, “se van rompiendo”. Y subraya: “Lo que hay que hacer es tratar el tema con naturalidad porque no hay otra manera de tratarlo”.

La coyuntura económica también ha afectado de manera notable al deporte en general. En este sentido, el nadador afirma: “Si la crisis está afectando a grandes clubes y a grandes deportistas, imagínate a los que pertenecemos a deportes minoritarios. Si ya era difícil conseguir que un patrocinador se fijara en ti, pues ahora es mucho más”. Aún así, Ten considera que ellos tienen la diferencia de que son capaces de transmitir los “valores positivos inherentes a una persona con discapacidad” y que, quizá, sea también un “elemento interesante para un posible patrocinador”.

M.Hernández entrevistando a Ricardo Ten
M.Hernández entrevistando a Ricardo Ten

De todas formas, Ricardo es consciente de que nunca lo han tenido fácil. Él cuenta que, al principio de su carrera deportiva, cuando participó por primera vez en los Juegos Paralímpicos de Atlanta 1996, el deporte paralímpico era “totalmente amateur y tenías que compaginarlo con tu trabajo”. Pero poco a poco, con los años, “hemos ido dando pasos y mejorando muchísimo”. “Está claro que aún no estamos a la altura del deporte olímpico pero yo creo que estamos dando pasos encaminados a sentirnos tratados de igual manera”, declara.

El medallista paralímpico comenzó a practicar deporte desde niño, cuando “todo era un juego” donde se lo pasaba bien”. Más tarde descubrió la competición y, como desde pequeño y, según confiesa, siempre ha sido muy competitivo, se le abrió un mundo y una manera de escape y de esforzarse al máximo en el que el reto, según recuerda, estaba en superarse día a día.

Ricardo está muy agradecido a las oportunidades que el deporte le ha ofrecido en su vida. Gracias al deporte ha viajado por todo el mundo, ha conocido diferentes culturas, ha conocido a su mujer, que también era nadadora, y le ha dado también una oportunidad laboral. “También me ha formado como persona”, apunta. Y añade: “Me ha transmitido muchos valores que he adquirido en estos 20 años que llevo de carrera deportiva y ido poniendo en práctica en mi vida diaria”.

Entre sus próximos retos está también la retirada del deporte profesional. Esto será después de los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro de 2016, donde confía en revalidar el oro que ganó en Atlanta (1996), Sídney (2000) y Pekín (2008) y, quizá, superar también récord del mundo de 100 metros braza que consiguió en Pekín. Después, espera estar vinculado al mundo del deporte como entrenador de natación y a proyectos solidarios que sirvan para concienciar a la sociedad sobre la discapacidad y para erradicar todos sus estereotipos.

Ricardo Ten / Foto: M. Hernández
Ricardo Ten / Foto: M. Hernández

 

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