Atesora una amplia experiencia como director de producción, así como numerosos premios y vivencias profesionales. Hoy le entrevistamos por su trabajo en “La boda de Rosa”, la última y multipremiada cinta de Iciar Bollain, y también por su generosidad. Y es que el alumni del CEU Cristian Guijarro ha dado su primera oportunidad profesional a una estudiante de Comunicación Audiovisual. Sin duda, es una de esas personas que dan sentido a nuestro proyecto educativo.  

Tres creadores CEU: en el equipo de producción de La boda de Rosa», el director de producción Cristian Guijarro, la entonces estudiante de CAV del CEU Lucila Lannes como becaria y la alumni Nuria Gil en labores de auxiliar de producción

Director de producción de «La boda de Rosa», película recientemente premiada en el festival de Málaga. ¿Cómo te involucraste en este proyecto? 

Me contactó la coproductora valenciana Lina Badenes, de Turanga Films. Nos conocíamos de hace ya tiempo, me ofreció el proyecto y obviamente no pude rechazarlo… 

‘Trabajar con una directora como Iciar Bollain es realmente un lujo y un placer’

No es tu primera vez como director de producción, pero sí con Iciar Bollain, una cineasta de prestigio internacional. ¿Contento?

Mucho. Trabajar con una directora como ella es realmente un lujo y un placer. Además de directora, ha sido también actriz y eso se nota en la dirección de actores. Lo cierto es que colaborar con directoras así te abre muchas puertas y facilita mucho nuestro trabajo.

Cristian Guijarro junto Sergio Gil, jefe de producción.

¿Qué ha supuesto este trabajo para ti profesional y personalmente hablando? 

Cada proyecto es una nueva aventura, nunca dejas de aprender y eso me encanta. Si encima le sumas una directora con proyección internacional y un casting de lujo liderado por Candela Peña… pues se convierte en un proyecto redondo en el que, además de aprender, disfrutas con tu trabajo. Me quedo con eso.

‘Cada proyecto es una nueva aventura, nunca dejas de aprender y eso me encanta’

Habrá sido todo un reto de producción…

Sí. Fue un rodaje intenso de 6 semanas, de lunes a sábado y con cerca de 30 localizaciones. Eso implicaba que prácticamente todos los días teníamos cambio de decorado. Salvo una semana que paramos en el taller de Rosa, que se rodó en Picassent, el resto de días fue de continuo movimiento.

La película se rodó entre agosto y septiembre del año pasado, así que la pandemia no llegó a afectar tu trabajo, pero sí que has vivido las consecuencias de la crisis sanitaria en otros proyectos. Cuéntanos.

Sí. Durante este mes de julio estuve rodando en Benidorm la segunda parte del largometraje «El Cover», dirigida por Secun de la Rosa y producida por Kiko Martínez de “Nadie es Perfecto”. El largometraje se tuvo que parar por el decreto del confinamiento el 14 de marzo, que paralizó el rodaje justo cuando iban por la mitad.

Esta nueva normalidad obliga a aplicar una serie de protocolos y acciones que encarecen y dificultan nuestro trabajo: desinfección (que no limpieza, eso ya lo hacíamos) de decorados antes y después de entrar, compra de EPI’s para todo el equipo, tests para equipo técnico y artístico, teletrabajo…

‘Me gusta dar a alguien esa posibilidad de formar parte de un rodaje profesional, conocerlo desde dentro y descubrir este mundo’

¿Cómo vivís esta situación? 

La inseguridad y la incerteza es lo que más daño está haciendo, además de la problemática de los seguros de rodaje, que no cubren la pandemia, por lo que, si hubiera algún positivo que te obligara a paralizar el rodaje, es la productora la que debe asumir esos costes. Por eso muchas producciones han retrasado sus rodajes al año que viene.

Trabajando junto a Raquel Sánchez, secretaria de producción de «La boda de Rosa»

¿Cómo superar estos obstáculos?

Hay que adoptar las nuevas medidas. Haciendo las cosas bien se puede seguir rodando, pero hay que ser meticulosos y tomarse las cosas en serio. Replantear los guiones, hacer las modificaciones necesarias, y seguir adelante, como hemos hecho siempre.

(pandemia) ‘Haciendo las cosas bien se puede seguir rodando, pero hay que ser meticulosos y tomarse las cosas en serio’

Volvamos a “La boda de Rosa”… y a la que fue tu universidad. Para buscar un becario de producción has acudido al CEU. (ver entrevista con la alumna)

Sí. Las películas que cuentan con ayudas públicas, como la del ICAA, tienen la obligación de tener un becario/a en el proyecto. A mí, más que una obligación, me gusta verlo como una oportunidad, la de formar a alguien en esta profesión y darle esa posibilidad de formar parte de un rodaje profesional, conocerlo desde dentro y descubrir este mundo.

(consejos) ‘Es importante emprender. Yo, desde el primer momento, me monté una productora y empecé a producir’

Y así consiguió la beca Lucila Lannes. ¿Satisfecho con su trabajo? ¿Contarás con ella en futuros proyectos?

Mucho. Contar con Luci fue un regalo. Sus ganas de aprender estaban presentes desde el primer momento y supo aprovechar la oportunidad conociendo cada departamento y aprendiendo de cada uno de nosotros. Cuando descubres a alguien así, con esas ganas y esa ilusión, no la dejas escapar. Ya lo he hablado varias veces con ella y espero poder volver a contar con su colaboración en próximas producciones.

Cristian tiene un gran bagaje profesional. En su día le hicimos una entrevista por otros éxitos

¿Tú también tuviste un apoyo similar por parte de un profesional? ¿En qué medida es importante dar oportunidades a las nuevas generaciones? 

Sí, gracias a las charlas y proyecciones que se organizaban durante el Proyecta del CEU conocí a Nathalie Martínez y Maxi Valero. Ellos fueron los que me dieron mi primera oportunidad como meritorio de producción en el rodaje de la tvmovie «Cuatro estaciones», dirigida por Marcel Barrena. Son mi madrina y padrino en este mundo audiovisual, y gracias a ellos pude iniciarme profesionalmente en el audiovisual y especialmente en el departamento de producción.

No olvido esa oportunidad, y por eso intento hacer lo mismo en cada proyecto en el que participo.

También recuerdo con cariño las conferencias que organizaba la universidad con directores, guionistas, compositores, y la oportunidad que ello suponía para conocer mejor las diferentes profesiones.

(consejos) ‘Para mí lo más importante fue participar y trabajar todo lo posible, tanto dentro como fuera de la universidad’

Una petición obligada: ¿compartes algunos consejos con los futuros creadores audiovisuales que nos estén leyendo?

Siempre lo he dicho y siempre lo diré: para mí lo más importante fue participar y trabajar todo lo posible, tanto dentro como fuera de la universidad.

La teoría te da los conocimientos necesarios, parte obligatoria, pero luego has de ponerlos en práctica, y eso sólo se consigue trabajando y trabajando.

Yo fui becario en el periódico, en la radio y en la productora que había en su momento (Cámera) en el CEU, y participaba en todos los proyectos que podía. Rodábamos cortometrajes con amigos y compañeros con el material y los medios técnicos que ponía a nuestra disposición la universidad, que eran fabulosos. No podíamos dejar pasar esa oportunidad y es lo que hicimos. Cada uno de esos pasos me ha llevado hasta donde he llegado hoy, y no podría estar más orgulloso.

Con motivo. ¿Alguna clave más para los creadores que vienen?

Destacaría la importancia de emprender. Yo, desde el primer momento, me monté una productora y empecé a producir. Solía decir que, si no tenía trabajo, me lo inventaba, y así siempre estaba en continuo movimiento y emprendimiento.

Encontrar buenos compañeros de viaje es esencial, gente que te complemente y te ayude a crecer en el camino, a aprender y evolucionar.

Echo en falta más ayudas para estos jóvenes emprendedores, más apoyo… aunque a veces no hace falta dinero, solo con aportar un espacio, un lugar donde reunirse y crear, puede producirse la chispa de algo muy grande.

Cristian. Gracias: por tu tiempo y, especialmente, la generosidad que demuestras con los que os siguen. Ya sabes que aquí sigues teniendo tu casa. 

Muchas gracias.

Un momento del rodaje de «La boda de Rosa»