Impartieron todas las asignaturas del pasado curso adaptando la docencia a las limitaciones impuestas por el confinamiento. Pero no les bastaba. Aunque podría considerarse “materia superada”, y con todas las garantías de aprendizaje y evaluación, los profesores de Magisterio decidieron dar un paso más ofreciendo a los estudiantes talleres presenciales extraordinarios sobre algunos de los contenidos ya cursados. Una oportunidad formativa única con la que algunos de nuestros futuros maestros han querido reforzar su aprendizaje antes de afrontar los retos correspondientes al curso académico 2020-21.

Así, en el campus de Castellón, los estudiantes de Magisterio del CEU han tenido la posibilidad de profundizar en el ámbito de la educación plástica y visual con el taller ofrecido por María José Rodríguez; en torno a la educación física, con el de Fernando Gómez; a la educación musical con los de Alberto Martí o a la innovación y tecnología con el de Luis Illueca, entre otros.

En los talleres presenciales de Alberto Martí, los estudiantes han trabajado el desarrollo de la expresión corporal a través de la música

Conciliar las agendas de los estudiantes, algunos de ellos conviviendo con personas consideradas de riesgo y otros iniciando su periodo de prácticas, no ha sido sencillo. En cualquier caso, los talleres de refuerzo que finalmente han visto la luz han sido todo un éxito para los alumnos que los han aprovechado.

Es el caso, por ejemplo, de los impartidos por Alberto Martí, que se muestra muy satisfecho con el resultado. “A través de estos talleres, los alumnos han podido vivenciar y trabajar aspectos que les serán de gran utilidad cuando trabajen en las aulas como maestros”, subraya. “En nuestro caso, estos aspectos se centran en el conocimiento y uso saludable de la voz, junto con el desarrollo de la expresión corporal a través de la música para potenciar los procesos didácticos que se den en las aulas de Infantil y Primaria”, explica Martí.

‘A través de estos talleres, los alumnos han podido vivenciar aspectos que les serán de gran utilidad cuando trabajen como maestros’

Una valoración que comparte Jorge Sancho, uno de los estudiantes que ha aprovechado esta oportunidad. «Si antes de asistir al taller ya conocía la importancia de saber expresarse y llegar con claridad al alumnado, una vez realizado este taller, me he dado cuenta de las múltiples cosas que podemos mejorar para lograr un mayor entendimiento con los alumnos», asegura. «El maestro debe llegar al alumno de una manera amena, que le motive, que despierte el interés ante lo que vamos a explicar. Y, si lo logra, más fácil y duradero será el aprendizaje», continúa.

El estudiante del CEU, que valora mucho la implicación y esfuerzo del claustro de Magisterio durante el confinamiento y la organización de estos talleres extra, es consciente de que los futuros maestros, mucho más allá de conseguir superar la asignatura, «han de estar en continuo aprendizaje».

‘Más allá de superar la asignatura, hemos de estar en continuo aprendizaje’

Otra las alumnas de Magisterio que no ha dudado en aprovechar esta iniciativa formativa extraordinaria es Teresa Navarro. La futura maestra, a pesar de haber sacado un sobresaliente en la asignatura, ha asistido al taller de refuerzo organizado por el profesor Luis Illueca.

“Aunque durante la cuarentena nos explicó el uso de programas como Power Point, editores de vídeos y muchas otras herramientas tecnológicas, que creo que son muy útiles para aplicar en un aula con niños, quería reforzar mi aprendizaje y practicarlo. Y la verdad es que quedé muy contenta”, asegura la estudiante, que valora el esfuerzo de los profesores de Magisterio por organizar estas clases extra.

El taller al que alude la estudiante se centraba en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC, una formación que Luis Illueca cree clave «para que nuestros estudiantes sean capaces de ofrecerla a sus futuros alumnos proporcionando modelos y productos verdaderamente valiosos y motivadores, fruto de su ingenio y creatividad”, asegura.

El profesor de Magisterio tiene claro que los docentes de hoy “no pueden limitarse a impartir clases ni a ofrecer experiencias prácticas dentro del aula de forma tradicional”. “Las técnicas empleadas, prosigue el docente, cada vez son más variadas, cada vez somos más exigentes en la forma y aspecto en la que las presentamos y la motivación de los alumnos es fundamental para el aprendizaje”.

Teresa Navarro ha aprovechado la oportunidad de reforzar sus conocimientos en torno a las TIC, claves para su futuro ejercicio profesional

Innovación disruptiva en la educación

El profesor de Magisterio del CEU comparte, además, una reflexión sobre el reto de los docentes de hoy, y de máxima actualidad en este contexto de pandemia. “Estamos viviendo un momento de ‘innovación disruptiva’. En 2011, en una entrevista que Eduard Punset realizó a Curtis Johnson, ya se hablaba de este concepto y se anticipaba, aunque no en los mismos términos, un cambio radical en la educación generada por agentes externos. Él auguraba que sería la tecnología la que motivaría estos cambios y a la vez sería la respuesta que nos ayudaría a realizar los cambios necesarios para la innovación educativa. Nadie pensó nunca que un virus fuera el agente provocador de un cambio tan radical que produciría esta ‘innovación disruptiva’.

‘Esta nueva situación nos está obligando, ya sin remedio ni posibilidades de vuelta atrás, a prepararnos para un nuevo modelo educativo’

“Parafraseando a Johnson, durante los últimos diez años el sector educativo ha dejado de centrarse en el acceso para hacerlo en la expectativa, la de que todos los jóvenes tienen que prepararse para la economía y sociedad que queremos forjar, y eso no podremos lograrlo con el modelo tradicional que tenemos implantado en las aulas”, subraya Illueca.

Y parece que Johnson ha acertado de pleno en la predicción. “Esta nueva situación, concluye el profesor, nos está obligando, ya sin remedio ni posibilidades de vuelta atrás, a prepararnos para un nuevo modelo educativo, una nueva manera de enseñar, donde no será posible la versión presencial como única y válida. Tendremos que utilizar la tecnología para promover un nuevo modelo, y en este sentido nuestra universidad ha tomado la iniciativa con el formato de doble presencialidad”.