• Estudiantes de 1º del grado de Enfermería del CEU en Elche reciben una formación específica para incorporarse a los hospitales en octubre
  • Esta primera inmersión real con la profesión les ha llevado a las aulas de forma presencial, con todas las garantías de seguridad para su salud y en espacios libres de Covid19 en el CEU

“El alumno de enfermería necesita grandes dosis de anatomía, fisiología, psicología, microbiología, fundamentos, patología, prevención…  antes de enfrentarse a un paciente. Ir a un hospital y sobretodo, ponerse frente a un paciente requiere mucha formación. El paciente es la persona a respetar, y se merece que le demos lo mejor de nosotros en cada momento, por eso nunca podemos bajar la guardia y la formación debe ser continua”. Para Ana Belén Riera, profesora en el CEU de Elche, donde imparte Fundamentos de Enfermería, y que ejerce profesionalmente en el servicio de Urgencias del Hospital Comarcal «Vega Baja» de Orihuela, está ha sido la clave para que más de 80 estudiantes de 1º de Enfermería, que van a hacer prácticas en hospitales, hayan recibido una formación y preparación específica durante estas semanas.

Los estudiantes han simulado todos los escenarios que les tocará vivir en los hospitales

En esta primera inmersión real con la profesión, que les ha llevado a las aulas de forma presencial, con todas las garantías de seguridad para su salud y en espacios libres de Covid19 en el CEU, los profesores les han puesto en situaciones reales, ya que “también necesitan dosis de realidad, de presión, de agobio, situaciones en las que puedan comenzar a poner en práctica lo que están aprendiendo, y por eso son tan necesarias las prácticas simuladas”, asegura esta experta.

Es más importante si cabe, que se expongan a estas situaciones simuladas, tanto por el aprendizaje como por aportar tranquilidad al haber realizado los procedimientos de forma práctica y no sólo teóricos

En ese sentido, Rubén Galiano, profesor del CEU de Elche, que ha ejercido en el Hospital General Universitario de Valencia en la Unidad de Cuidados Intensivos y que actualmente trabaja en el SAMU en la provincia de Alicante, considera que esta formación “es más importante si cabe, que se expongan a estas situaciones simuladas, tanto por el aprendizaje como por aportar tranquilidad al haber realizado los procedimientos de forma práctica y no sólo teóricos”.

Y es que a lo que se van a enfrentar estos alumnos en esta primera inmersión real con la profesión será, como señala Galiano, “a sus propios nervios, pero deben estar tranquilos: en todos los hospitales, los grandísimos profesionales que en ellos hay, les van a acoger con los brazos abiertos y les van a «llevar de la mano». Lo único que se espera de ellos en los hospitales, como estudiantes de primero es, actitud, predisposición y ganas de aprender. Y estoy seguro que los estudiantes de la UCH-CEU las tienen”.

Los alumnos han trabajado su formación desde las situaciones a las que se enfrentarán en sus prácticas hospitalarias

Por ello, entre las recomendaciones, como expertos y dada su experiencia, les aporta Ana Belén Riera se encuentra la del “respeto por todo lo que hagan, respeto hacia el paciente, hacia sus familias y hacia todos los profesionales que velan por el cuidado de éstos. Los alumnos deben ser buenos profesionales, formados y dedicados, pero también deben ser buenas personas, porque es necesario sentir lo que se hace para ser buen enfermero. La empatía, la sonrisa, el apoyo debe formar parte de nuestro día a día”.

En esa línea, Rubén Galiano les ha recordado en estas sesiones preparatorias específicas “tratar al paciente y hacer el procedimiento como si fuéramos nosotros. De hecho, algún día estaremos en ese lado a lo largo de nuestra vida. Llevar la teoría aprendida y ser esponjas en las prácticas, observar cada actuación de los profesionales y al final construir nuestra forma propia de proceder. Tener pensamiento crítico, cada día aprender algo nuevo (técnica, protocolo, procedimiento,..) y documentarse sobre ello. Preguntar, preguntar y volver a preguntar”.