Sesenta días en estado de alarma, un centenar de pacientes y un equipo de trabajo que ha podido adaptarse y salir reforzado de la mano de los profesionales de Enfermería del Centro de Referencia Estatal de Atención Psicosocial (CREAP) en Valencia “ejemplo de valentía y de cómo se tienen que hacer las cosas en situaciones de crisis”.

Yago Cebolla, director del CREAP nos habla de las experiencias vividas en tiempos del Covid-19, del papel “fundamental” de los enfermeros, la atención en remoto y el apoyo comunitario…Claves en el trabajo del Centro en estos días y pilares de futuro en la atención a la Salud Mental.

Antiguo alumno de Enfermería de la CEU UCH, reconoce que estos días nos han puesto a prueba

“Como director del CREAP quiero que nos planteemos muy en serio nuestros modelos de trabajo, porque se hace más necesario que nunca que pensemos en la función que cumplen nuestros centros y en la necesidad de trabajar en entornos comunitarios”

El director del CREAP en una conferencia ofrecida en la Universidad.
  • La situación que estamos viviendo nos ha afectado a todos, pero más a los colectivos de personas más vulnerables, ¿cómo han vivido toda esta situación los usuarios del CREAP?
  • En términos generales muy similar que el resto de la población. Todos hemos pasado por distintas fases. Al principio, con cierto temor al contagio y a la pérdida de libertades. Pero la adaptación y la aceptación ha sido rápida. Se ha entendido que en el contexto en el que nos encontrábamos se requerían de ciertas medidas y que al final eran aplicadas para todos. Sí que es verdad que ha habido ciertas inquietudes, en el sentido de que algunos colectivos tienen una serie de restricciones que no se han aplicado a toda la población por igual. Ciertas personas con vulnerabilidad y que están en ciertos entornos, han tenido mayores restricciones. Algunas de ellas pueden tener sentido pero otras ahondan en ese estigma que no ayuda, ni ayuda a las personas usuarias ni ayuda a entenderlo.
  • ¿Y sus familias?
  • Ha dependido mucho de la situación de la persona usuaria. En las personas que han tenido mayores dificultades para permanecer en casa, con el confinamiento también hemos tenido que prestar más apoyo para asegurar su bienestar. Pero también es cierto que las familias se han intentado adaptar y han sido verdaderos héroes. Las personas que estaban en centros residenciales, al principio con cierta inquietud, pero ese contacto continuo con las familias ha hecho que pacientes y familias lo vivan con mayor tranquilidad.
  • ¿A cuántos pacientes atiende el CREAP en Valencia?
  • Atendemos a 99 personas, de las que 24 son del servicio residencial y 75 personas del servicio de atención diurna. En este tiempo, en el CREAP teníamos a las personas del servicio residencial, mientras que las personas de atención diurna han recibido atención vía telemática, telefónica y en los casos necesarios intervención en el entorno comunitario.
  • ¿Cómo se han adaptado los servicios de atención del CREAP a estas personas?
  • Ha habido una necesidad de adaptación rápida, eso ha hecho que pusiéramos en marcha herramientas que en principio no estaban planteadas pero que han sido necesarias. Trabajo online, grabación de píldoras terapéuticas, de entretenimiento, de hábitos de vida saludables… Hemos intentado adaptarnos a la situación personal y familiar de cada uno.
Junto a la vicedecana de Enfermería, en una visita a la CEU UCH hace unos meses.
  • ¿Cuál ha sido la labor de los enfermeros que trabajan con estos pacientes?
  • El trabajo de Enfermería ha sido magnífico. Ha sido claro ejemplo de valentía y de cómo se tienen que hacer las cosas en situaciones de crisis y de emergencia sanitaria como ésta. Y no solo hablo de aspectos sanitarios como pueda ser el cuidado de la salud, la detección de factores de riesgo, el buen uso de EPIs (Equipos de Protección Individual), la supervisión de la higiene tanto en profesionales como en pacientes, sino también esa seguridad que han transmitido al resto del equipo solo por ser enfermeros y por ser personal sanitario.

«Me gustaría reconocer públicamente la importancia de los profesionales de Enfermería, ya no solo en el ámbito sanitario sino también en el ámbito social»

  • ¿Ha habido incremento en la solicitud de atenciones motivada por la situación?
  • A pesar de que el contacto entre los profesionales y los pacientes ha sido intenso, sí que es cierto que en este tiempo de confinamiento ha habido una mayor demanda de atención. Es lógico. Gracias a tener un equipo de apoyo comunitario hemos podido realizar bastantes intervenciones en los entornos domiciliarios, no solo como atención a esta situación concreta sino como parte del proceso de rehabilitación de los pacientes.
  • ¿Qué dificultades se han encontrado?
  • La mayor dificultad para el Centro ha sido adaptarnos a las necesidades, buscar tecnologías, aplicaciones que nos permitieran poder mantener el contacto no solo telefónico sino también visual con las personas a las que atendemos. Por otra parte, los pacientes han tenido más dificultad en el manejo de herramientas, el acceso a la tecnología…
  • ¿Y ahora qué?
  • Todo lo que es avanzar es importante para profesionales y pacientes. Esta nueva Fase va a permitir una intervención más presencial, el “cara a cara”enriquece la atención porque en la relación entre profesional y paciente hay muchos componentes que no se transmiten verbalmente. La intervención presencial es muy importante.

«Todo lo que tiene que ver con el aumento de la libertad, de salir del domicilio, es algo que mejora muchísimo la salud mental de la población en general»

  • Como director del CREAP, ¿qué ha supuesto toda esta situación en tu día a día?
  • Una gran experiencia profesional y personal. En la parte profesional, ha supuesto una autoevaluación continua del trabajo diario y ha requerido una adaptación continua a las necesidades que se iban generando. Te das cuenta que un gestor no solo tiene que gestionar todo aquello que es palpable, sino también saber manejar las emociones tanto de los profesionales como las tuyas propias. Hay una frase que ha sido repetida entre muchos profesionales, y es que al final estas situaciones sacan lo mejor y lo peor de cada persona. El gestor tiene que manejar las emociones, no dejarse llevar por lo negativo, ha de saber que muchas situaciones se deben a la propia angustia y a la propia ansiedad que genera esta situación. Al final, hemos aprendido todos muchísimo y ha permitido que nos conozcamos mucho mejor.
  • ¿Qué lecciones te deja?
  • A nivel personal, este tiempo me ha permitido hacer muchas reflexiones sobre nuestro modelo de trabajo, de atención a las personas con problemas de salud mental, si realmente deberíamos hacer adaptaciones, mejorarlo. Algo que he pensado y reflexionado en alguna ocasión, por ejemplo, es sobre el concepto de la locura, creemos que entendemos el significado de locura pero en este tiempo me ha dado la sensación de vivir en una locura generalizada.Hemos vivido unos meses de contradicciones totales, de caos. Que, al final, a eso no se le llama locura pero eso podría definirse perfectamente como una locura social. Cuando lees o escuchas que deberíamos habernos infectado más, después de esta situación, después de esta crisis, pues piensas “no entiendo nada, vamos a volver a empezar”. Creo que este tiempo ha dado para reflexionar sobre muchas cosas y eso nos debe ayudar a pensar qué es lo que queremos a partir de ahora. Y cómo podemos cambiar y readaptar nuestro modelo de atención a las personas con problemas de salud mental.

“Ojalá no vuelva a ocurrir esta situación, pero aprovechemos la crisis que hemos tenido para sacar aquellas cosas positivas. Entre todos hemos visto que hay cosas que podemos mejorar. Debemos parar, pensar y volver a replantear muchas cosas»

 

Muchas gracias Yago, y enhorabuena por vuestro trabajo en el CREAP.