Es su primer viaje hacia una meta común: ejercer como maestros. Y, aunque les separan más de 10.000 km, lo han iniciado juntos. Treinta ​y cinco alumnos de primer curso de Magisterio de la Universidad CEU Cardenal Herrera, en Valencia (España), y veintinueve de la Escuela de Educación de la Universidad Austral de Argentina están disfrutando de un novedoso módulo COIL (Collaborative Online International Learning) con un ambicioso reto: proponer mejoras educativas en ambos países.

El proyecto arrancó el primer día de clase de los estudiantes de ambos hemisferios. Distribuidos por grupos, los futuros maestros recogieron datos sobre el sistema educativo de su país.

Nuevo COIL: estudiantes de Magisterio del CEU y la Universidad Austral trabajan juntos para mejorar los respectivos sistemas educativos

Superada esta fase de documentación, comenzó el viaje real. Conectados a través de las tecnologías de la comunicación y el sistema Hyflex, y ya distribuidos en equipos internacionales, los estudiantes de ambas universidades completaron juntos la información sobre los respectivos sistemas educativos y comenzaron la fase de análisis, a la que seguirán las propuestas de mejora, así como una autoevaluación conjunta final.

Con esta iniciativa formativa, los futuros maestros españoles y argentinos no solo han desarrollado competencias fundamentales como el pensamiento crítico  -clave para la mejora de la enseñanza-, el razonamiento y la resolución de problemas, además de indagar en la estructura, contexto y organización de dos sistemas educativos, sino que también han trabajado de modo colaborativo con estudiantes de otros países.

Algunos estudiantes argentinos, participantes en la primera sesión conjunta del COIL del CEU y la Universidad Austral

“Este módulo les ha permitido conocer una cultura diferente, otro sistema educativo, otras formas de trabajar y de entender la educación y abre su mente hacia nuevos entornos laborales”, explica Rosa García, responsable del proyecto en la CEU UCH.

La también vicedecana de Educación en esta universidad, asegura que este proyecto, además, es un elemento motivador para los futuros docentes, ya que salen de la rutina de clase para conectar con otro lado del mundo diferente en cultura, huso horario, políticas educativas, modos de gestión… que despierta su curiosidad por conocer y aprender”.

«En suma, concluye Rosa García, se trata de un proyecto clave para la formación de los maestros que necesita esta sociedad globalizada. Unos docentes con mentalidad abierta, capaces de adaptarse a cualquier contexto en cualquier lugar del mundo”. (Ver entrevista con Rosa García sobre Proyecto COIL CEU UCH-Universidad Austral)

‘Es un proyecto clave para formar maestros para esta sociedad globalizada, capaces de adaptarse a cualquier contexto en cualquier lugar del mundo’

En la misma línea se expresa Mª Alejandra Vatrano, coordinadora del proyecto en la Universidad Austral: «La participación en este proyecto aporta una experiencia enriquecedora en la que los alumnos de ambas universidades trabajan en forma colaborativa, compartiendo miradas, experiencias, conocimientos y fundamentalmente todos los aspectos culturales propios de cada país. Y, todo ello, enfocado en las prácticas educativas, en las competencias de los futuros maestros, para una sociedad de la información y la comunicación que se abre al mundo y la integración intercultural«, subraya.

Para la docente argentina, «trabajar junto a otros jóvenes que persiguen el mismo sueño procedentes de otro país les permite pensar que no están solos en el camino de la educación.  Asimismo, les da la posibilidad de tomar conciencia de otras culturas y de otras realidades, de otras formas de pensar la educación».

Rosa García es la responsable de este nuevo COIL por parte de la Universidad CEU Cardenal Herrera
«Participar del Proyecto COIL, concluye la docente es la oportunidad ideal para indagar, trabajar en equipo, plantear soluciones a problemas, fomentar el pensamiento crítico, sumando ideas de otros estudiantes, construyendo conocimientos colaborativos y comprometiéndose en el trabajo diario de constituirse en docentes que siempre trabajarán para la mejora de la educación y para brindar aprendizajes significativos a todos sus alumnos».

 

‘Trabajar junto a jóvenes de otro país, pero con el mismo sueño, les permite tomar conciencia de otras formas de pensar la educación’

Lo cuentan los protagonistas

Y está siendo un éxito. Así lo demuestran, al menos, los testimonios de los estudiantes de Magisterio de ambas universidades.

«Creo que es una excelente iniciativa. En primer lugar, porque se aprovecha la virtualidad, que tantas veces en este año vimos como un obstáculo, para ampliar la mirada y el horizonte de las posibilidades de trabajo colaborativo», explica Valentina Redondo.

Para la estudiante argentina este proyecto, «también es una gran oportunidad para sacarnos un poco del centro y ver cuestiones propias de nuestro sistema educativo con la mirada fresca de alguien que puede verlo desde afuera, sin preconceptos, para hacer un análisis más objetivo de las fortalezas y debilidades del mismo».

«Como futura profesional de la educación, considero que la posibilidad de colaborar con estudiantes de otro país puede mostrarme estrategias y metodología de enseñanza que quizás en mi país no están muy difundidas. Esto me da la posibilidad de ampliar mi ‘arsenal’ de conocimientos para mejorar mis prácticas profesionales y la educación de mis alumnos. La diversidad siempre enriquece, y aporta para el cambio que se necesita y hoy nos convoca», añade Valentina.

«Tanto el encuentro de culturas como el trabajo colaborativo son siempre experiencias que nos enriquecen, por lo que este proyecto, que une ambas situaciones, no puede ser menos que una gran idea», concluye la estudiante de la Universidad Austral.

Yuri, a la derecha de la tarima, es uno de los estudiantes de Magisterio del CEU que disfruta de este nuevo COIL

Igual de motivado se siente el estudiante del CEU Yuri Hirs: «Una buena educación ha de ser integral, y con este programa se nos brinda la oportunidad de conocer y comparar nuestro sistema educativo (así como cultural) con el de otro país», asegura.

«Creo que, de esta manera, podremos ser más críticos y tener otra perspectiva desde la cual proponer cambios que puedan mejorar la educación», añade el futuro maestro.

‘El encuentro de culturas y el trabajo colaborativo son siempre experiencias que nos enriquecen, y este proyecto une ambas situaciones’

Como Valentina, este estudiante tiene claro el aprendizaje extra que implica colaborar con compañeros de una cultura diferente. «Trabajar con personas nos está permitiendo compartir experiencias, entender cómo es la vida en otro lado del mundo, y comprender el porqué de sus hábitos y costumbres. Y esto nos proporciona no solo una serie de datos sobre otro país y su sistema educativo, sino todo un conjunto de valores, opiniones y vivencias que más adelante podremos aplicar a nuestro día a día como maestros».

Valentina, debajo de la imagen, en el centro, se muestra muy ilusionada por el aprendizaje que le está reportando esta iniciativa

«Como futuros docentes, saber coordinarse con personas pese a la distancia, algo que constituye parte de la nueva normalidad y que va a formar parte de nuestro día a día como maestros, es fundamental; y este proyecto fomenta también esta habilidad», continúa Yuri.

El estudiante de Magisterio del CEU asegura que tanto él como sus compañeros están muy ilusionados con esta iniciativa. «Conocer gente y trabajar con ellos, pese a estar a miles de kilómetros, es estimulante en estos tiempos de pandemia, en los que el curso no puede transcurrir con total normalidad», asegura.

‘Salir de nuestra zona de confort y adentrarse en una nueva comunidad nos está ayudando a crecer a nivel personal’

«El hecho de salir de nuestra zona de confort y adentrarse en una nueva comunidad, para muchos, desconocida, nos está ayudando a crecer a nivel personal, pues gracias a las nuevas tecnologías la comunicación deviene de manera casi natural», concluye el futuro docente.