• Chari Ortuño y Laura del Amor Montalvo, estudiantes de Magisterio, recomiendan que los futuros maestros realicen prácticas con personas que presentan dificultades en el aprendizaje, ya que, además de la experiencia personal y profesional, aprenderán a ser más tolerantes, respetuosos y empáticos
Trabajar con personas con dificultades de aprendizaje ha sido una de las mayores satisfacciones de las alumnas de Magisterio

Ambas reconocen que cuando se animaron a participar en el proyecto de aprendizaje-servicio sobre Educación Especial, impulsado por la profesora Nuria Andreu, se acercaban a una realidad que se vive en las aulas, pero que muchas veces se desconoce y sobre la que, incluso, «se vierten numerosos prejuicios». Y es que la experiencia de colaborar con colectivos sociales de personas con dificultades de aprendizaje o cualquier trastorno que afecta a su correcto desarrollo les ha enseñado, como asegura Chari Ortuño, «a ser más tolerante, respetuosa y empática».

Las dos, como otras compañeras, eligieron para esas prácticas la Asociación ARTES Cultura y Ocio, aunque bien podrían haber optado por otras asociaciones de personas con discapacidad intelectual, TDAH, exclusión social y dificultades de aprendizaje, TEA, Altas Capacidades, etc. En cualquier caso, aseguran que no sólo han adquirido valores y la oportunidad «de poder conocer y aprender de unas personas que realmente son maravillosas, como son los integrantes de esta asociación», sino que ha sido una de las mejores experiencias de su carrera universitaria.

Chari Ortuño, nos cuenta en este vídeo su experiencia de trabajar con personas con discapacidad

Para Chari Ortuño, además, le ha aportado «mucha seguridad y experiencia para trabajar con personas con dificultades. Y me ha hecho darme cuenta de que la Educación Especial es una especialización que me llama mucho la atención, sobre la cual me gustaría formarme más y si es posible en un futuro trabajar en ello». Para su compañera Laura, «esta experiencia me va a ayudar en mi futuro como docente, ya que debemos tener un concepto y aplicación de inclusión en el aula«.

Para ellas, que durante el confinamiento no dejaron de estar conectadas con los miembros de ARTES, tanto profesores como alumnos, a través de diversos encuentros virtuales, los estudiantes de Magisterio y futuros maestros deberían involucrarse en este tipo de iniciativas. «Magisterio es una carrera muy práctica, necesita estar en contacto con las realidades que se viven en los centros escolares. Un docente necesita verse “en situación”. Además, como comentaba anteriormente, haciendo estos tipos de prácticas rompemos con algunos prejuicios que la sociedad tiene hacia ciertos sectores de la población como pueden ser las personas que presenta algún trastorno», advierte Chari. Por su parte, Laura pone el acento en «que te enriquece en muchos aspectos de la vida y te hace crecer como persona. Considero que debemos abrir los ojos y darnos la oportunidad de conocer y experimentar«.

Laura del Amor Montalvo