«Aportar valor a la sociedad» este ha sido el objetivo principal del Trabajo Fin de Grado en Emprendimiento de Eva Chillida. Una iniciativa para la creación de un espacio común de protección y atención a las mujeres en situación de riesgo y a sus mascotas, que ha obtenido la calificación más alta. Un proyecto, un sueño, que Eva suma a su particular mochila de solidaridad y compromiso. Recién graduada en Veterinaria en la Universidad CEU Cardenal Herrera, comparte con nosotros sus proyectos desde la colaboración con la Asociación en Defensa y Ayuda de Animales Abandonados (ADAANA) hasta el compromiso con la educación de las nuevas generaciones en la empatía para con cualquier ser vivo.

  • ¿Cómo surgió la idea de este proyecto de Protección Integral Frente a la Violencia? 

Surgió a raíz de mi asistencia a un curso sobre el Vínculo Entre Violencia Interpersonal y Violencia Hacia Los Animales, organizado por el Colegio de Veterinarios de Valencia, dónde tomé conciencia sobre la cantidad de mujeres víctimas de violencia de género que continúan conviviendo con sus maltratadores o retrasan la decisión de buscar protección, por no dejar a sus mascotas (en muchos casos también víctimas de violencia) a merced de quienes las están maltratando. Por otro lado, en nuestro país, muchos animales son víctimas de maltrato y de abandono, y creo que dichos animales deberían ser atendidos de manera profesional, por personas motivadas por el respeto y el amor por los animales. Teniendo estos dos problemas sociales un nexo en común: los animales, se me ocurrió que se podría plantear un proyecto que los abordase de forma conjunta, de modo que se puedan optimizar recursos (compartiendo servicios, trabajadores, etc.). Considero que este proyecto podría proporcionar un importante soporte emocional y psicológico a las mujeres víctimas de maltrato (y, en su caso, a sus hijos menores), al poder mantener a sus mascotas a salvo y no tener que desprenderse de ellas. Por otro lado, la posibilidad de ayudar a animales abandonados, puede tener un efecto terapéutico en algunas personas al sentirse útiles ayudando a otros, al sentirse parte de un equipo, e incluso se pueden llevar a cabo programas formativos en el sector de la atención y el bienestar animal, para proporcionar herramientas de reinserción laboral a aquellas mujeres que lo necesiten.

  • ¿Qué papel juega el veterinario en este espacio? 

El papel del veterinario resultaría fundamental en un centro como este, ya que, en una estrecha convivencia con los animales, cobra especial importancia el concepto “One Health”, ya que hemos de garantizar el control, la detección y el tratamiento de enfermedades animales (en especial de aquellas con riesgo zoonótico) para garantizar la salud de las personas que vivan en el centro y del entorno más cercano. El riesgo de transmisiones zoonóticas estaría minimizado mediante un correcto manejo veterinario.

  • ¿Cómo ha sido la experiencia de elaborar este TFG de Emprendimiento? 

¿La verdad? Ha sido duro, ya que he tenido que elaborarlo de forma paralela a mi TFG científico, pero me hacía especial ilusión presentar este proyecto.

“Si alguien decide tomar esta idea y conseguimos hacerla realidad, el esfuerzo habrá merecido la pena”

  • Eva, ¿desde cuándo eres miembro de la Asociación en Defensa y Ayuda de Animales Abandonados? 

Llevo 11 años en ADAANA, desde 2009. Siempre he sentido una empatía especial hacia los animales. Cuando tomé conciencia de la cantidad de animales que sufren el abandono decidí aportar mi granito de arena y comencé a ayudar dando visibilidad a perros de diferentes perreras, y a colaborar con diferentes protectoras.

«Cuando conocí ADAANA, encontré en esta asociación una forma eficiente de trabajar en protección animal, con protocolos de preparación veterinaria y de adopción rigurosos que buscan garantizar el bienestar de los animales rescatados»

  • ¿Cuál es vuestra filosofía? 

ADAANA está compuesta por un equipo humano reducido que, de forma altruista, pretende paliar el gravísimo problema de abandono animal que existe en nuestro país. Rescatamos animales en situación crítica, priorizando siempre madres preñadas y animales ancianos o heridos. Nuestro objetivo es recuperar a los animales a nivel físico y psicológico y procurarles una buena atención, en hogares de acogida, mientras encontramos adopciones adecuadas para ellos.

  • Hacéis muchas actividades para promover el respeto por la naturaleza y los animales entre los más jóvenes, ¿son las nuevas generaciones más conscientes del necesario respeto a los animales? 

La presidenta de la asociación es profesora, y somos conscientes de que el cambio llegará con las nuevas generaciones, a quienes hemos de educar en la empatía para con cualquier ser vivo.  Organizamos actividades lúdico educativas en campañas navideñas enfocadas a la concienciación, se han realizado actividades en institutos a través de tutorías y tenemos previsto actuar también en diferentes colegios. A pesar de que la educación y la concienciación en el respeto hacia los animales es una prioridad para nosotros y se desarrollan actividades en este sentido, la realidad de nuestro día a día resulta desbordante y siempre terminamos por dar prioridad a las acciones que salvan vidas de forma más inmediata.

  • En esta crisis que hemos pasado, las mascotas han sido fundamentales, ¿se notó en la Asociación? ¿hubo más adopciones en ese tiempo? 

A pesar de que sí que apreciamos un aumento en la cantidad de solicitudes de adopción durante el confinamiento, en nuestro caso esto no se tradujo en un aumento del número de adopciones, ya que en la asociación ADAANA llevamos a cabo un proceso previo a la adopción, que incluye un cuestionario y una entrevista con la familia adoptiva en el domicilio dónde viviría el animal, que obviamente no hemos podido llevar a cabo. Con este proceso se busca que los animales sean adoptados en familias y entornos adecuados para la personalidad de cada uno y que las adopciones sean responsables y duraderas.

También hemos recibido durante este periodo solicitudes para ayudar como familia de acogida, de personas que, sabiendo que de forma temporal iban a disponer de más tiempo, han querido ofrecer sus cuidados y atención a animales que lo necesitan mientras se les encuentra un hogar definitivo, y cualquier ayuda es necesaria y bienvenida, aunque sea de forma temporal.

  • Y en la «nueva normalidad», ¿seguimos teniendo ese interés por los animales? 

Incorporar un nuevo miembro a nuestra familia es una responsabilidad, y como tal, no debe ser una decisión tomada por impulso ni motivada por una circunstancia pasajera como lo ha sido este confinamiento.

“Esperamos que los animales que hayan tenido la suerte de encontrar un hogar durante esas fechas no terminen desatendidos o abandonados de nuevo”

De hecho, algunos animales se han acostumbrados a pasar el día acompañados durante el confinamiento, con lo que les está costando aceptar la vuelta a la “normalidad” de pasar tantas horas solos como pasan muchas de nuestras mascotas, y al reflejarse esto en problemas de conducta, algunos de estos animales han pasado a resultar una molestia para sus dueños, y algunos lo solucionan deshaciéndose de ellos.

  • Ya eres veterinaria, ¿y ahora qué? ¿cómo te planteas el futuro cercano? 

Por el momento mi intención es seguir aprendiendo y ganar experiencia trabajando.

«Me encantaría mejorar un poco este mundo para los animales y espero poder contribuir a ello como veterinaria»

  • De estos años en la Universidad CEU, ¿con qué te quedas? 

“Espero no desvincularme de la Universidad CEU ya que durante estos años he tenido la oportunidad de aprender de grandes profesionales, entre los cuales han surgido buenas amistades que espero conservar”

Además, desde hace años el Hospital Clínico Veterinario CEU UCH colabora con la Asociación proporcionando a nuestros rescatados las mejores atenciones veterinarias, con lo que estamos enormemente agradecidos, y esperamos continuar trabajando juntos por el bienestar de nuestros rescatados por muchos años más.

 

Gracias Eva por compartir con nosotros tu labor y compromiso!!!