Trabaja en Levi Strauss and Co, en el departamento de Marketing de Dockers, en Bruselas, la sede central de la marca en Europa. Antes, en VF Corporation.
Sin duda, Euri Nácher, alumni de la doble licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas y en Periodismo del CEU ha alcanzado un sueño para muchos profesionales de la comunicación, poner su creatividad al servicio de dos líderes mundiales del ‘apparel’.
Y lo ha hecho poco a poco, con una buena preparación, talento y esfuerzo. Lo cuenta en esta entrevista, donde también comparte útiles consejos y, sobre todo, contagia su pasión por alcanzar todo tipo de retos superando fronteras.

Euri Nácher, en Amberes

VF Corporation y ahora Dockers (Levi Strauss and Co.) Europa. ¿Cómo lo has hecho?

Llegué a Bélgica por primera vez en el 2012, durante mi último año de carrera a través del European Teams in Advertising, programa en el que participaba el CEU.

Nos seleccionaron a 5 alumnos de Publicidad y nos fuimos 15 días a Amberes con estudiantes de toda Europa. Allí conocí al que hoy es mi pareja, un chico belga que también estaba en el programa.

La segunda vez que viajé a Bélgica fue a través de unas prácticas Erasmus en Bruselas, en la agencia Grey. Después de unos meses, me incorporé al departamento de marketing de la marca Kipling, propiedad de la multinacional VF Corporation. Y dos años después me contrataron en Levi Strauss and Co, donde trabajo en la actualidad para la marca Dockers.

El caso es que esta vez me fui para tres meses y llevo ya cuatro años… (risas)

La alumni con compañeros de Dockers y el modelo Johannes Huebl durante el 30 aniversario de la firma

Tu vocación internacional parece clara porque, cuando te fuiste esta segunda vez, renunciaste a un buen contrato en España, ¿no?

Sí. Cuando acabé en el CEU me contrataron en la agencia de marketing digital Increnta, donde había estado haciendo prácticas ese verano, a través del CEU, pero, pese a que estaba muy a gusto y estaba aprendiendo mucho, decidí dejarlo para irme a hacer esas prácticas Erasmus.

Es muy difícil destacar una sola cosa de los años que pasé en el CEU, pero de lo que más me gustó fue la parte práctica de la carrera

La verdad es que, aunque tuve la suerte de encontrar un trabajo al lado de mi casa en medio de la crisis, creí que marcharme fuera me abriría puertas y, además, siempre había querido tener una experiencia profesional internacional. Tuve la suerte de que mis padres me apoyaron en esa decisión, y me animaron a dar el paso cuando tuve dudas. Mi padre me decía desde pequeña que cada idioma es una vida. En casa siempre me han inculcado la importancia de hablar idiomas, de viajar e invertir en tu formación.

¿Estás satisfecha con la experiencia?

Sí. La estoy disfrutando muchísimo. Cuando pienso en todo lo que he vivido en estos cuatro años, la cantidad de gente interesante a la que he conocido y todo lo que he aprendido, me siento muy orgullosa de haberme atrevido a lanzarme a la aventura. Porque realmente es una aventura.

Trabajar en el extranjero es una experiencia que recomiendo a todo aquel que quiera diferenciarse, hacerse más crítico y ver otras formas de hacer las cosas

Una aventura llena de retos…

Desde luego, sobre todo al principio, especialmente por el flamenco, que es el idioma que hablan en Amberes y que me tuve que poner a estudiar enseguida. También me tuve que adaptar a otros horarios, a estar lejos de los míos y a un clima muy distinto al de Valencia.

En una galería de arte típica de Amberes

¿Y a nivel laboral?

También. Una vez me incorporé a VF, me tuve que acostumbrar a la estructura y al ritmo de trabajo de una multinacional de moda, que es frenético. Es un ambiente competitivo pero muy estimulante.

En general, creo que todos los retos que se me han presentado me han ayudado a crecer personal y profesionalmente, nada ha supuesto un problema.

Mi padre me decía desde pequeña que cada idioma es una vida. En casa siempre me han inculcado la importancia de hablar idiomas, de viajar e invertir en tu formación

Además, tenía a mi pareja, que es de aquí, y eso me ayudó a conocer enseguida a mucha gente local. Su familia me acogió como a una más.

Por otra parte, gracias a trabajar en multinacionales conocí también a gente de otros países que estaban solos en Amberes, e hicimos grupo. Sinceramente, trabajar en el extranjero es una experiencia que recomiendo a todo aquel que quiera diferenciarse, hacerse más crítico y ver otras formas de hacer las cosas.

¿Qué otros consejos puedes dar a los alumnos?

Les diría tres cosas. La primera, que no se agobien. La carrera profesional es más una maratón que un sprint. Cuando sales de la universidad te da la impresión de que tienes que saber qué quieres hacer enseguida, que tienes que tener un buen trabajo muy rápido, y que si no, eres un desastre. No es así: vas entendiendo qué es lo que te gusta cuando comienzas a trabajar, y hay que tener paciencia. No pasa nada por dar algún tumbo que otro. Por eso, es muy útil hacer prácticas desde primero. Vas viendo el mundo real.

Mi principal aspiración es seguir levantándome por las mañanas con ganas de ir a trabajar, de seguir aprendiendo y disfrutar del día a día.

Lo segundo que les diría es que aprendan a buscarse la vida, a aprovechar las oportunidades y si no, a creárselas.

Y lo tercero que no tengan miedo, sobre todo que no tengan miedo a preguntar, a intentar ponerse en contacto con profesionales que parecen inalcanzables para pedir una oportunidad. A veces, quien menos te esperas es quien te abre las puertas.

El equipo español para el IP Euta, el programa con el que Euri Nácher fue por primera vez a Bélgica

Hablando de alumnos. Tú lo fuiste hace no tanto. ¿Qué valoras más de esta etapa?

Son años que recuerdo con mucho cariño porque los exprimí al máximo y viví muchísimas experiencias.

La doble licenciatura exigía dedicación, pero también me divertí mucho: hice prácticas desde primero, me fui de Erasmus a Roma, participé en el programa intensivo EUTA y con mi equipo, quedamos terceros en el Winner Decide

Por otra parte, encontré entre mis compañeros a los que son algunos de mis mejores amigos en la actualidad.

A los próximos graduados les aconsejaría que no se agobien, pues la carrera profesional es más una maratón que un sprint; que  aprovechen o se creen las oportunidades; y que contacten con profesionales  para pedir una oportunidad

Es muy difícil destacar una sola cosa de los años que pasé en el CEU, pero de lo que más me gustó fue la parte práctica de la carrera. Tuvimos la posibilidad de ser locutores de radio, presentadores de televisión, hacer nuestras propias secuencias y crear campañas para clientes reales. La verdad es que me lo pasé fenomenal.

Con varias amigas delante del ayuntamiento de Amberes

Del pasado al futuro. ¿Cuáles son tus aspiraciones profesionales?

Siempre he dicho que mi gran sueño es tener mi propia empresa, pero también estoy disfrutando mucho trabajando para Dockers, ya que Levi Strauss and Co es una empresa que me encanta y te ofrece muchas oportunidades para crecer. Te permite viajar, aprender de la profesión con los mejores y conocer a gente de todo el mundo.

Por otra parte, en algún momento me gustaría volver a ejercer el periodismo y volver a escribir. También tengo el negocio familiar dentro del mundo del mueble que me interesa mucho.

En cualquier caso, no me gusta hacer planes a largo plazo, así que te diría que mi principal aspiración es seguir levantándome por las mañanas con ganas de ir a trabajar, de seguir aprendiendo y disfrutar del día a día.

No es un mal plan. Mucha suerte y hasta siempre.

Muchas gracias.