El profesor de Bioética del CEU-UCH, Emilio García Sánchez, analiza en su libro Despertar la compasión el tratamiento del dolor como prioridad ética de los profesionales sanitarios que atienden a pacientes incurables

El libro “Despertar la compasión. El cuidado ético de los enfermos graves”, del profesor del CEU-UCH Emilio García Sánchez, ha sido editado por EUNSA, en la colección Astrolabio.
El libro “Despertar la compasión. El cuidado ético de los enfermos graves”, del profesor del CEU-UCH Emilio García Sánchez, ha sido editado por EUNSA, en la colección Astrolabio.

“Existiendo los cuidados paliativos no tiene sentido seguir hablando ni de muerte compasiva, ni de eutanasia”. El profesor de Bioética de la Facultad de Ciencias de la Salud del CEU-UCH Emilio García Sánchez aborda en su nuevo libro Despertar la compasión cómo el cuidado ético de los enfermos graves debe basarse en el tratamiento del dolor, como prioridad de los profesionales de la salud que los atienden. “Eliminar el dolor a través de la muerte, cuando es posible controlarlo y aliviarlo, es tan absurdo como amputar un brazo para curar un dedo: es acabar con el sufrimiento acabando con el enfermo”. La compasión, objeto central del libro del profesor García Sánchez, es para el autor el valor ético que fundamenta la medicina paliativa frente a la eutanasia.

La obra Despertar la compasión parte de las reacciones de rechazo frente al enfermo grave que son propias de una “sociedad indolora y hedonista, que huye del enfermo y de la enfermedad”. Frente a estas actitudes, el profesor del CEU-UCH contrapone “la necesidad de la compasión para avanzar en la investigación terapéutica y de cuidado de estos pacientes, como actitud ética de los profesionales de la salud”.

El autor revisa los presupuestos ontológicos y éticos que sustentan la compasión hacia el enfermo grave, “en su condición de ser humano digno y con derecho a vivir, también cuando sus funciones biológicas son erróneas o cuando su autonomía e inteligencia están alteradas por la enfermedad”. A ello se suma el argumento de que el ser humano no puede vivir solo y necesita de otros, también en la enfermedad: “La compasión en estas circunstancias es una reacción instintiva frente al sufrimiento ajeno, pero también es una responsabilidad social y moral”, destaca.

“El enfermo grave -afirma el profesor García Sánchez- tiene derecho a ser curado, cuidado, aliviado y compadecido. En este derecho se fundamenta la debida actuación de los profesionales de la salud hacia ellos”. Así, por ejemplo, en su obra analiza la importancia de la comunicación compasiva de los diagnósticos graves, “ya que ningún enfermo incurable es incuidable: siempre se puede hacer algo”.

Padres y cuidadores

El profesor de Bioética del CEU-UCH también aborda en sucesivos capítulos otros aspectos de la compasión, como la que deben ejercer los padres hacia los hijos enfermos diagnosticados. “Un hijo no es un síndrome, es un hijo. Y es irrepetible y único. La compasión es lo que conduce a amarlos tal y como son, sin elegirlos genéticamente perfectos”. También la compasión es el fundamento de la conducta ética de los familiares cuidadores de enfermos graves. “La compasión del cuidador se traduce incluso en su lenguaje corporal afectivo: la compañía física, el tacto, la mirada, tienen efectos en el cuidado compasivo del enfermo. Pero también en los propios cuidadores: es una relación win win”, destaca el profesor de Bioética del CEU-UCH.

Fundamentos éticos

Los fundamentos éticos de la compasión que García Sánchez reúne en el libro Despertar la compasión son resultado de una amplia revisión bibliográfica sobre la materia, tomando como referencia conceptos estudiados por autores como Laín Entralgo, Gonzalo Herranz, Cicely Saunders y Alasdair MacIntyre, entre otros.

El libro Despertar la compasión. El cuidado ético de los enfermos graves ha sido editado por EUNSA, en la colección Astrolabio. La obra ha sido prologada por el doctor Gonzalo Herranz, profesor honorario de Ética Médica de la Universidad de Navarra, que recomienda el trabajo del profesor Emilio García Sánchez “para ayudar a un amplio círculo de lectores a pensar sobre el valor de la medicina paliativa y sobre la naturaleza y funciones de la compasión que hemos de mostrar antes los pacientes incurables”.